Blogia
De espaldas

La pluralidad

Leyendo hace un rato una entrevista publicada en El Cultural, suplemento del periódico El Mundo -parece mentira que un diario tan tendencioso publique algo de tanta calidad-, realizada al director teatral Sergi Belbel, me ha llamado la atención una pregunta que le hace la periodista y, por descontado, la respuesta del entrevistado -copio y pego-:

" – ¿Prefiere figurar en las enciclopedias como el primer autor catalán más traducido o el primer autor castellano más traducido?
– Es una pregunta, creo, absolutamente motivada por la situación política actual. Yo escribo en catalán, soy pues un autor catalán, digan lo que digan. En mi DNI pone: nacionalidad española. Soy pues también un autor español. O sea que soy un autor catalán, y un autor español que escribe en catalán y se traduce a sí mismo al español. ¡Cuesta tanto que la gente entienda esto! ¡Qué absurdo! ¿Hasta cuándo se va a empecinar la gente en no querer entender que la realidad de España es plural? ¿Qué problema hay? No lo entiendo, y a veces me da la sensación de que hay problemas de celos ocultos."

No puedo entender el porqué el conocer dos idiomas ha de ser un problema: no se trata de blanco o negro, sino de blanco y negro. Un hecho no excluye al otro. El catalán no es contrario al castellano y el castellano tampoco lo es al catalán. Asunto bien distinto es que uno fagocite al otro, o que en Cataluña se le dé más preminencia al catalán que al castellano. Encontrar el equilibrio va a ser complicado, lo tengo clarísimo, pero si ya partimos de la base de posturas tipo "o estás conmigo o estás contra mí", mal camino llevamos.

En la última pregunta que le plantea la entrevistadora, se ve bien a las claras que una cosa es la teoría -lo de la coexistencia de las dos lenguas- y otra la práctica política:

" – En su proyecto artístico el TNC denomina a lo que no sea creación catalana o autóctona, creación “del exterior”; difícilmente se plantea exhibir espectáculos en castellano ¿no?
– ¡Ni hablar! Eso es ignorancia. Repase por favor todas las programaciones del teatro. Siempre ha habido y habrá espectáculos en castellano. Fuenteovejuna es de la temporada anterior. El lector por horas de hace años. Yo mismo monté El alcalde de Zalamea. Hemos abierto esta temporada con El castigo sin venganza. Uno de los proyectos T-6 de autoría teatral contemporánea del año pasado era un texto castellano de Isabel Díaz, una autora canaria. Lo siento, eso que insinúa en la pregunta no es cierto. Lo que sí es cierto, al menos de momento, es que los teatros ‘estatales’ como el Centro Dramático Nacional apenas programan obras en gallego, catalán y/o euskera. O sea que los teatros nacionales de España no tienen en cuenta todavía esa realidad plural que algunos tanto desearíamos. El hecho de que una gran mayoría de nuestras producciones sea en catalán, pues, es algo absolutamente necesario, absolutamente normal.”

Repasando como el autor me requiere las programaciones del TNC, desde su orígen, en 1996, a hoy, el teatro ha exhibido 151 espectáculos de teatro, danza y música, de los que en castellano se han representado los citados por Belbel más La Fundación y La oscura raíz: siete, en total."

"Siempre ha habido y habrá espectáculos en castellano". Sí, desde luego; mentir, no miente: 144 en catalán y 7 en castellano. Algo descompensado, diría yo. Pero menos es nada.

Encontrar el equilibrio es necesario, pero parece ser que lo que ven unos no lo ven los otros, y viceversa. Y que luego me vengan a mí con pamplinas sobre la multiculturalidad...

22 comentarios

Bambo -

Y si alguien es capaz de entender lo que he escrito en el comentario anterior, tiene como premio una enorme piruleta de fresa ácida, :-D

Menudo bocata de pan revenío...

Bambo -

Sin problemas por el desvío, :-D

Creo que leer a Shakespheare sí que aporta cosas a tu persona. Aunque tú no seas consciente de ello. No eres un ente abstracto que "flota" en un magma cultural que se mueve a razón de impulsos descontrolados... te afecta, como persona, lo que ocurra en el ámbito que te rodea. Y el ámbito que te rodea es, en parte, fruto del pasado, Ant.

Si has tenido que desaprender para ser mejor es porque la programación sí que existe o ha existido. De hecho, está ahí: la alineación, nos guste o no, es una forma de integración. Que seas consciente o inconsciente de todo el proceso es una cuestión aparte. Sencillamente, es mucho menos complicado mantenerse al margen de todo el proceso porque la individualidad, la necesidad de ser diferente al otro, nos hace superponernos y desconectar de "esa" realidad que nos iguala en el proceso de socialización.

Y me voy, que tengo que hacer cosillas...

antwad -

Bueno, reconozco que no estoy de acuerdo. Pero ésa es la gracia de todo esto, diferentes personas, diferentes visiones. :-)
La escritura servía y sirve para llevar la palabra \\\\\\\"encapsulada\\\\\\\" a lugares lejanos en tiempos donde la tablilla de barro era su soporte... Servía y sirve como \\\\\\\"telepresencia\\\\\\\" de quien habla. ¿Para conservar la memoria social? No sé qué es la \\\\\\\"memoria social\\\\\\\", lo siento. Lo que nos \\\\\\\"llega\\\\\\\" del pasado nos ayuda a no tener que reinventar cada cosa una y otra vez... pero -sinceramente- para poco más. Leer a Shakespeare es un placer (para mí), pero no aporta nada a mí persona. No he podido leer cosas en chino antiguo, así que eso no me ha llegado, por tanto... No niego el pasado, pero niego que su narración sea fiel y niego que nos sirva para algo. ¿Recordamos guerras repetidas en fondo y forma a lo largo de la Historia o no hace falta? Yo no sé si soy producto de mi cultura, he tenido que desaprender mucho de lo familiar, de lo social y de lo \"cultural\", intentado ser algo mejor... así que no creo mucho en la \\\\\\\"programación\\\\\\\" cultural de los individuos que conforman esa cultura. (Ooopps, creo que me he ido de tema, perdón) Como decía no comparto tu visión, pero eso es lo interesante. :-)

Fili -

No sé, Ant, está muy bien eso de mirar al futuro, pero el pasado también forma parte de nosotros. Si desaparecen las diferentes culturas y los diferentes idiomas no sé qué vamos a fusionar, porque todos hablaremos el mismo idioma y tendremos la misma cultura. Claro que todo es temporal y que se desvanece en la niebla de los tiempos, pero estamos hablando del presente, de lenguas vivas que todavía se pueden preservar. Por otra parte, si no tienes en cuenta el pasado, poco vas a saber de ti mismo. Evidentemente, tenemos que pasar por alto aquello que desconocemos, pero es necesario cuidar de lo que sí conocemos precisamente para conocernos más y mejor a nosotros mismos. Que digas "No sirve para nada el tener ese conocimiento" me parece desacertado. Si así fuera, no tendría sentido ni la escritura -la conservación de la memoria social- ni la literatura ni el arte que llega desde el pasado ni la facultad humana para prever y transmitir el conocimiento desde el pasado. Negar el pasado, con todo lo que ello implica, supone también negar todo presente y todo futuro. Se quiera o no, somos resultado de nuestra historia y de nuestro pasado, tanto por lo que respecta a la gran cultura (el coliseo, por ejemplo) como a la cotidiana, de todos los dias (los bailes milenarios de Mongolia).

antwad -

Ehmm, Fili, comprendo que lo que voy a decir va a sonar un poco "raro" como mínimo, pero ahí va, porque lo creo y lo pienso totalmente en serio. ¿Qué pasa si desaparece una cultura? Yo no le veo el problema, veo peor que desaparezcan seres humanos únicos (como somos todos) que desaparezca la cultura de comer fideos o de bailar con la punta de los pies, me parece absolutamente irrelevante para el desarrollo futuro de la humanidad. Igual que si el coliseo romano despaparece, no es "necesario" para nada, de hecho, no podemos llorar todas las ruinas desconocidas por los humanos que han desaparecido sin nuestro conocimiento, porque además seguimos siendo humanos y seguimos pensando y queriendo y luchando por ser felices (o por comer). No veo el problema de que se pierda el castellano dentro de 400 años... o se pierda la receta de la tortilla de patatas o la costumbre de bailar vestidos con kimonos. El pasado se olvida... ¿qué bailaban los toltecas? ¿Cómo se pronuncia en egipcio antiguo "amor"? ¿Qué bailaban hace 7.000 años los habitantes de la actual Mongolia? No sirve para nada el tener ese conocimiento, sirve mirar al futuro y encararlo con ganas de fusionarnos, mezclarnos, aprender todos de todos, construir una "humanidad" más cercana al individuo. Eso, es para mí lo que cuenta y lo que más importa. Lo demás... No lo sé. :-)

Fili -

Ant, la lengua es algo más que un instrumento de comunicación. Es la forma que tiene una comunidad concreta de estructurar su pensamiento y de traducir su cultura. Las relaciones entre lengua y cultura son muy estrechas, por lo que si hablamos de la desaparición de una lengua, se puede llegar a la desaparición de una cultura. Las lenguas y las culturas son bienes "inmateriales" inapreciables que no podemos perder, al igual que no podemos permitir que se pierdan ciertos monumentos o hallazgos arqueológicos.

Bambolia -

No, no es un planteamiento de un día para otro, Ant. Y si el castellano se va al garete, no creo que ni tú ni yo podamos verlo. No digo que un inglés o un chino no sean capaces de expresar sus sentimientos. Cada uno de ellos se entiende con un código distinto. Pero si se ponen delante de mí y me sueltan su frase amorosa, posiblemente yo me quede igual. Los idiomas se aprenden, desde luego. Yo sé valenciano, lo hablo cuando no tengo más remedio, pero si puedo evitarlo, no lo utilizo porque no me siento cómoda. No soy capaz de decirle a otra persona "et vull" o "t'estimo" como se dice en catalán, porque no me nace. A eso me refería, a que comunicarnos, desde luego que lo haríamos, pero sería distinto. Existen matices, detalles que son imposibles de transmitir si no se conoce bien el idioma y si no lo sientes como propio.

En el día a día puede que no hubiese problemas, Ant. Pero yo no me refería a eso... la incapacidad de comunicar crea mucha frustración.

Lo importante es la voluntad, pero según el código que emplees, la comunicación será más o menos intensa.

antwad -

Bambolia, dice "Pero la lengua tiene mucho que ver con el sentimiento, con lo que nos resulta propio..." ¿Crees que un inglés o un chino o un checo no expresa sus sentimientos? Si ellos pueden expresar sus sentimientos, yo, en su idioma también puedo, creo. Yo no entiendo lo de la prohibición de expresarse en un lengua y que se pierda la fuerza vital. Tengo la misma fuerza vital en francés, en alemán o en turco, creo. No hay nada intrínseco en la lengua que me haga de un modo o de otro. El latín se "perdió" y simplemente no pasa nada, seguimos los humanos mostrando nuestros sentimientos en las lenguas del planeta. Creo. Aprender un idioma lleva mucho tiempo, pero es que tampoco creo que mi planteamiento futurible se refiera a algo de un "día para otro", claro, a una evolución (o lo que sea) lenta y paulatina. Así que nos daría tiempo a hablar el idioma que sea, además, yo te garantizo que viviendo un par de años en el país que sea aprendes, sin darte cuenta. :-) Lo que es vital es la comunicación, el idioma no es más que la forma... CREO, que lo importante es que queramos comunicarnos, lo demás es casi casi anecdótico. ¿O es que es peor decir "Te quiero" que "I love you"? Lo importante, para mí es la voluntad de decirlo a otro o a otra ese sentimiento. :-)

Bambo -

Ant, hay mil maneras de comunicarse. Y está claro que querer es poder. Pero la lengua tiene mucho que ver con el sentimiento, con lo que nos resulta propio: es lo que empleamos para transmitir sensaciones, emociones, ideas... no es tan sencillo como pensar "cuando una se vaya, vendrá otra". Cuando a un hablante le impiden, de uno u otro modo, expresarse en su lengua materna, le están quitando parte de su energía vital, de su fuerza. Le están robando la manera más sencilla que tiene de relacionarse con el resto del mundo. Aprender las particularidades de un idioma en concreto lleva años, y mucho tesón. Nunca sería lo mismo.

Alguna vez lo he contado por aquí: cuando he planeado hacer un viaje al extranjero -todavía estoy en ello-, siempre he dirigido mi deseo hacia lugares en los que se hable el español o francés. El resto, para mí, está vedado. Me limita el no saber inglés, y es pavor lo que tengo al pensar en sentirme sola o perdida -ya no de perdida geográficamente- en un lugar en el que no me puedo expresar con claridad -ni claridad, ni leches: que no me puedo comunicar salvo que no sea con signos-.

El que el poder se apropie de un idioma y lo emplee como elemento de presión te puede dar una idea de lo importante que puede llegar a ser. Pero es un efecto secundario. Es justo al revés de como lo planteas: como es algo vital, quien maneja los hilos, intenta controlarlo.

antwad -

No, me enviaron un fax en castellano y catalán al poco... y sí, hice el curso, parece que había habido un error al enviar el fax. ]:-) Sobre todo porque el curso costaba un pico y parte de una pala. Y a lo mejor... En fin, sobre los idiomas, yo no tengo nada claro nada al respecto de todo esto. Por ejemplo, si el inglés llega a \"derrotar\" al español (castellano) dentro de \"n\" años, pues sea, a mí qué más me da que se \"pierda\" un idioma, si lo que quiero es comunicarme con el máximo número de personas posibles. O si el chino termina por imponerse en el planeta, pues aprenderé chino... qué más da. Esto del idioma se usa como arma arrojadiza y de diferenciación hacia los otros, siempre, siempre y sin ninguna excepción. Que se pierde el castellano y su uso ya no convence, porque otro idioma lo ha \"invadido\", pues vale, qué más dará. Siempre y cuando lo que queramos sea COMUNICARNOS unos con otros, si ya lo que queremos son otras cosillas relacionadas con la balanza de poder, eso es otro cantar y remito al personal a que lea detenidamente \"el arte de la guerra\" del amigo Sun Tzun. :-)

Bambo -

De acuerdo, Fili. El sector público intenta compensar lo que el privado desequilibra. Y estamos hablando de cultura, que siempre hay que tender a protegerla, máxime si la política aplicada tiene un sesgo más o menos progresista.

Por esa misma razón me sorprendió la reacción de Belbel cuando le preguntaron el porqué -muy sibilinamente, todo hay que decirlo- de tanta producción en catalán... Con decir más o menos lo que tú acabas de exponer, aviado. Pero que no me intente convencer de que se hacen producciones en castellano, dando a entender que existe más o menos una igualdad, cuando no es cierta.

Y que conste, que no me estaba metiendo con él... sino con esa reacción un tanto airada del final de la entrevista.

De todas formas, ya me gustaría a mí que por estos lares existiera una gestión teatral como la que hay en Cataluña. O al menos, una compañía como Teatre Lliure... En realidad, lo que me gustaría es poder ver hoy sí, y mañana también, a Pere Arquillué... Tengo debilidad por ese hombre desde que lo vi en "Julio César". Su Marco Antonio es memorable.

Para el que no sepa quién es, dos pequeños apuntes: hace de hermano de Candela Peña en "Princesas" y cooprotagoniza, junto a Javier Cámara, la segunda peli del director de "La flaqueza del bolchevique":

Malas temporadas.

Y como dato final, dentro de poquito -si no es ya-, estará en el Lliure de Barna con "Ricardo III". Abstenerse los que piensen que el teatro clásico no admite adaptaciones o revisiones.

Fili -

Bambi, entiendo perfectamente que alguien pueda no sentirse representado o que pueda sentir que no se atienden sus intereses desde un gobierno determinado. En algunas ocasiones, yo mismo no me siento representado por los políticos a los que he votado. Me consta que hay fondos públicos cuya destinación no me acaba de convencer. Por ejemplo, me molesta el hecho de que el Estado perdone deudas a la Iglesia, o de que la Caixa esté en la misma tesitura perdonadora (por el agravio comparativo, claro).

Ahora bien, creo que hay otra forma de ver el asunto. Convengamos en que la cultura y el teatro son negocios que no reportan grandes beneficios, y más si se trata de cultura y teatro en catalán. Entonces, si la iniciativa privada ya proporciona una buena oferta de teatro en castellano, ¿no es lógico que las instituciones públicas arropen al teatro más desfavorecido en lo mercantil? Creo que es una buena postura en términos de intereses generales y de preservación del idioma y de la cultura. Por desgracia, se subvenciona siempre (o casi siempre) lo que está amenazado o desfavorecido.

Además, si a la oferta privada de teatro en castellano le añadiésemos la pública, entonces el equilibrio se rompería definitivamente a favor del castellano.

Por lo que respecta a la posibilidad de ver una obra hablada en catalán en un teatro de Madrid, me parece un proyecto demasiado ambicioso y poco realista. Por lo mismo que tú dices, Bambi, que la gente no iría. Me parecería bien hacerlo en términos pedagógicos, para la gente que estuviera interesada en el idioma, del mismo modo que los alumnos de bachillerato acuden al teatro para ver una obra en inglés, por ejemplo.

Bambo -

Así que... ¿no hiciste el curso, no?

:-D

antwad -

Qué gracia me hacen a mí estas cosillas del idioma.
Por ejempo, fax recibido hace un año, en inglés y catalán... y era para un curso en una universidad catalana cuyo nombre no daré aquí. Qué gracia me hace a mí todo esto de lo que debería ser en teoría y lo que debe ser en la práctica... Eso sí, les contesté al fax en alemán, faltaría más. Así que... :-)

Bambo -

Y sí, es cierto que el nivel de comprensión es bastante elevado -al menos, me lo imagino; aquí en Valencia pasa parecido-, pero no es lo mismo, ni de lejos.

Lo del artista catalán que decide zambullirse en el ámbito del castellano ya le pasó a Serrat, después de su negación a cantar en castellano en el Festival de Eurovisión al que finalmente acudió Massiel. Después de aquello, sacó un disco en castellano y los intelectuales catalanes de la época no se lo perdonaron: Lluís Llach entre ellos. En el canal 33 hicieron un reportaje sobre aquel período bastante interesante.

No son sólo los hablantes castellanos de otras comunidades los que fomentan la confontración: desde dentro también existe.

Bambolia -

A eso me refería, Fili, a lo que cuentas en tu último párrafo: existe una insistencia, yo diría que casi estúpida, en confrontar los dos idiomas, cuando lo lógico es pensar que cuanto más se sepa o más conocimientos tenga el ciudadano, mejor. Y eso es lo que yo interpreté cuando leí la entrevista a Sergi Belbel -por eso hablé de ella aquí, ayer-. Lo que me chocó fue su, digamos, salida de tono final, con respecto a las representaciones del TNC -por cierto, que tienen unas fichas de datos sobre actores, obras y directores que ya las quisieran otros para ellos... un lujo en toda regla- porque con las cifras en la mano, casi provoca risa su "enfado" cuando le cuestionan que no se hace teatro en castellano.

De todas maneras, y a sabiendas de que es necesario fomentar lo que hasta ahora estaba en una vía muerta, una cosa es que las salas privadas apuesten por contratar o producir obras en castellano, y otra muy distinta, que una entidad pública, que se supone que representa a toda la población catalana, no tenga casi en cuenta a la parte que habla en castellano.

Fili -

Por las obras de teatro habladas en castellano no hay que preocuparse, Bambi. Sólo hay que echar un vistazo a la cartelera de la Ciudad Condal para comprobar qué lengua se lleva el gato al agua (o al escenario). Las obras en castellano superan en número a las que se representan en catalán, así que los monolingües castellanos tienen (tenemos) su cuota teatral cubierta. Si vas al cine, tres cuartos de lo mismo. Si quieres comprar una revista, lo mismo... más castellano. La cultura en catalán sigue perteneciendo a la minoría y al canal 33. Creo que en Catalunya los derechos de los hablantes monolingües en castellano están garantizados. Sin ir más lejos, mi padre siempre ha hablado castellano (y chapurreado catalán) sin haber tenido ningún problema, sin sentirse coaccionado ni obligado a usar el catalán; siempre lo ha hecho voluntariamente. Tengo amigos y conocidos que hablan castellano en su casa, pero que pueden hablar catalán conmigo o que pueden acompañarme al teatro o al cine hablado en catalán. Sí, hay mucha gente que sólo habla castellano -casi todos inmigrantes-, pero que entiende perfectamente el catalán, por lo cual no les resulta ningún problema acceder a la cultura en catalán. Así, hay mucha gente que entiende la lengua catalana pero que no la habla, o por lo menos no la habla habitualmente. Ello se debe en parte a la elevada tasa de comprensión que se da entre los hablantes de lenguas románicas. También a que disponen de los medios necesarios para aprender la lengua y que pueden vivir en una relativa inmersión lingüística. Para que una lengua se sostenga, hay que entenderla como necesaria, como vehículo de expresión. Si se entiende sólo como una alternativa difusa, la lengua deja de usarse. Así entiendo yo la política lingüística de la Generalitat. Lo que no entiendo son las faltas de ortografía en su política lingüística :-)

La cultura castellana en Catalunya es un hecho. Tampoco es extraño, pues, que manifestaciones catalanas de la cultura se den en castellano. Es un orgullo contar con grandes escritores catalanes que han escrito en castellano, como Vázquez Montalbán y Juan Marsé. Sería de esquizofrénicos negar algo tan evidente. De ahí la primera pregunta dirigida a Belbel en la entrevista. Entienden sólo la cuestión en términos bisémicos o antagónicos. ¿Escritores catalanes que escriben en castellano? Pues claro, por qué no. En Catalunya también se ha dado una posición parecida. Recuerdo una presentación de un libro de Quim Monzó en el que el presentador (un conocido catalanista) le preguntaba al escritor cómo se llevaba con los escritores catalanes que escribían en castellano. El Monzó le respondió, con cara de circunstancias, que se llevaba muy bien con ellos, claro.

Bambo -

Por cierto, un off topic relativo: acaban de notificarme una carta -a mi departamento, claro- de un ayuntamiento de un pueblo limítrofe con este, en el que el señor alcalde le comunica al nuestro que el proceso de valencianización del nombre del municipio ha finalizado -o sea, que ya se ha publicado en el BOE-, con lo que a partir de ahora, todos los escritos dirigidos a ellos deberán ir con el único nombre existente oficialmente. Hasta ahí, bien. La carta comienza así:

"Em dirigisc a vosté per a informar-li DE què el procediment..."

Manda narices... que escriban una carta para recordarle a todo quisqui que su nombre en castellano ha pasado en mejor gloria, y se permitan el lujo de comerter una falta gramatical de tres pares de narices -para el que no lo sepa, el "de que" en valenciano no existe... error garrafal donde los haya... vamos, que si en un examen de la Junta Qualificadora metes la pata con algo así, te suspenden ipso facto-.

Bambo -

La coexistencia de las dos lenguas, no que une fagocite a la otra. Y no existirá coexistencia si los responsables públicos se dedican a ofrecer cultura sólo para una parte de la población.

En cuanto a lo de representar obras en catalán en Madrid, Fili, existe una clara diferencia: en Madrid sólo se habla castellano. No existe, en la Comunidad, una lengua cooficial. Por lo dónde radica la necesidad de representar en un idioma que allí no se habla. En cambio, en Cataluña hay dos lenguas cooficiales, con lo que, por lógica, lo normal sería representar en ambas, para llegar a todos los sectores de la población.

El catalán es la lengua propia de Cataluña, está claro. Pero lo que Belbel parece olvidar es que, por cuestiones históricas impuestas, el castellano ha entrado a formar parte de la idiosincrasia catalana, guste o no guste: han sido varias las generaciones recientes que crecieron hablando en castellano. ¿No será también entonces esa lengua un idioma propio, por muy impuesto que fuese en un principio?

Se mira demasiado hacia atrás en estas cosas... la cultura evoluciona, y los usos sociales, también. Una cosa es proteger y fomentar, que me parece muy bien, y otra es desequilibrar hasta casi anular en el sector público, la presencia del castellano. Coexistencia, insisto.

Bambo -

Fili, no estoy diciendo que me parezca mal que se represente en catalán. ¡Faltaría más! A lo que me refiero es que el teatro vive del público, de que éste decida \"mover el trasero\" para salir de casa y pasar una hora y media o dos en una sala, viendo una obra. Y que, si bien él reconoce que se representan obras en castellano, la descompensación entre una lengua u otra es abismal. En Cataluña se hablan las dos, y como tú apuntas, posiblemente más el castellano que el catalán. Está claro que se ha de fomentar el uso de la que esté en desventaja, pero sinceramente, creo que si desde que existe el TNC se han realizado 151 espectáculos, de los cuales 144 han sido en catalán y sólo 7 se han escuchado en castellano, la desproporción inclina la balanza ostensiblemente hacia un solo idioma. Y los montajes se hacen porque hay dinero público para costearlos, y ese dinero público sale de los bolsillos de gente que habla castellano, a la que parece que se le olvida. Nada más. A eso me refería, Fili. Que las instituciones públicas catalanas, con esa insistencia por rescatar un idioma que fue eclipsado a la fuerza durante casi cuarenta años, se están olvidando de que en su territorio también es oficial el castellano y que muchos de sus habitantes lo hablan habitualmente.

Corto y sigo en otro...

Fili -

Yo creo que sí es necesario y normal el hecho de que se representen obras de teatro en catalán. Si en el resto de España se representan obras en las lenguas que correspondan (castellano, gallego, vasco), ¿por qué no va a ser así en Catalunya? Si no se representan obras en catalán en Madrid, ¿por qué hacerlo en castellano en Barcelona? Supongo que Belbel se refiere a que el catalán es la lengua propia de Catalunya, y que por lo tanto es "normal" que se representen las obras en esta lengua. En la práctica, no existe preeminencia del catalán sobre el castellano en Catalunya. Aquí existe el mito del bilingüismo igualitario, pero es falaz, como todo buen mito. El catalán lleva mucha desventaja respecto al castellano en Catalunya.

De hecho, aquí se conoce muy bien el teatro clásico castellano, pero se sabe muy poco sobre el catalán, y entre los ignorantes debe contarse un servidor mismo. Así que para equilibrar la balanza se hace "necesario" ese teatro catalán.

Al margen de las lenguas, debe imponerse la calidad del teatro, eso sí. Si una obra es comercial, la sala se llena, ya se represente en catalán o castellano. "El mètode Gronhölm" y "La extraña pareja" tuvieron las salas igualmente llenas en Cataluña. Yo mismo no me planteo nunca en qué lengua se representa la obra. Voy al teatro y ya está. Por otra parte, me extrañaría mucho que el teatro en Catalunya (y más en el TNC) se representara en castellano, la verdad. Las traducciones catalanas de teatro, narrativa y poesía brillan por su ausencia, aunque sí brillan en muchas ocasiones por su calidad. La diferencia en este campo frente al castellano es abismal: las traducciones catalanas son escasísimas.

Bambolia -

Y añado: es curioso cómo responde a la pregunta sobre si prefiere que le consideren dramaturgo catalán o dramaturgo español -refiriéndose al idioma- y luego, cuando le preguntan sobre los espectáculos en castellano del TNC dice que "una gran mayoría de nuestras producciones sea en catalán, pues, es ago absolutamente necesario, absolutamente normal".

Hombre, Belbel, necesario, necesario, no es. Se olvida usted de que en Cataluña hay mucha gente que habla el castellano habitualmente. Mucha. Y otra mucha, habla el catalán "a la fuerza", por lo que si hicieran algunas obras más en castellano, tampoco les iba a pasar nada. Será el Teatro Nacional de Cataluña, pero representar sólo en catalán demuestra una cortedad de miras bastante importante.

Lo de representar obras de teatro en otros idiomas en el Centro Dramático Nacional... pues como que tampoco sería muy lógico. El castellano lo entiende to quisqui, el gallego, sólo los gallegos, y el euskera, sólo los vascos. Si el teatro ya anda jodidillo por falta de público, tampoco es cuestión de tirarse piedras a su propio tejado, vamos, digo yo...

En Almagro hicieron este año varias representaciones teatrales extranjeras: se habló en francés, en inglés y hasta en japonés. Todo con sobretítulos. Y un "La vida es sueño" en gallego, también con sobretítulos. Allí lo entiendo, porque es un festival internacional y va gente de todo tipo, pero fuera de esos ámbitos, representar una obra de teatro en un idioma que parte de la población no va a entender, son ganas de hacer la puñeta, oiga usté. Hasta los de Teatre Lliure, cuando salen de Cataluña al resto de España, representan en castellano, con profesor de dicción incluido, para que no se les note el acento. Voluntad de integración, creo que se llama.