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De espaldas

A días

Ejercicio de realidad

Se fue al traste todo lo que he escrito esta mañana... Otro ejercicio de realidad: los ordenadores fallan, y sus dueños metepatas, también, :-/

Si a la tarde tengo un rato, intentaré reescribirlo. No he podido recuperarlo de la caché, :-(

Botas viejas

Me gusta el calzado cuando está viejo. Todavía conservo unas botas que compré en enero de 1986. Me las regalé para Reyes, en una especie de reto/despropósito económico-familiar, porque en aquel entonces, en casa, las cosas no iban demasiado bien.. No sabía cómo resarcirme ante tantas restricciones y no se me ocurrió otra que gastarme todo el dinero que tenía ahorrado en adquirir un par de botas que ni me iban a sacar de donde estaba y tampoco me iban a convertir en una Princesa. Quizás anhelaba una catarsis que nunca llegó. No lo sé. El caso es que las conservo y suelo ponérmelas cuando llevo pantalón vaquero o cuando llueve. Aguantan. Les debo una foto. Se lo merecen.

Hoy alguien me las ha recordado: me he quedado un poco descolocada cuando un amigo, de quien no esperaba el gesto, me ha mencionado la anécdota, casi al detalle. Sorprende darse cuenta de que, en ocasiones, cuando piensas que los que están a tu alrededor se limitan a oirte, en realidad te están escuchando. Es de agradecer.Sobre todo, porque visto desde fuera, es una memez como la copa de un pino.

El motivo no tiene que ver con las botas, la verdad. Ha sido una réplica a mi sonsonete desde media mañana: "Mami, cómprame unas botas que las tengo rotas de tanto bailar charlestón, charlestón..." y vuelta empezar. Razones hay para estar alegre, ésa es la verdad. Y tiene que ver con el trabajo, con una sentencia del TSJ de la CV que estaba pendiente de salir, con un proceso de consolidación de empleo temporal e indirectamente, y por extensión, con la plaza que estoy ocupando.

Una buena noticia, sin duda. Como para bailar charlestón y terminar de desgastar las viejas botas. O quizás, para permitirme comprar otras nuevas y esas guardarlas sólo para las ocasiones especiales.

No me hagáis mucho caso, :-D

Una Real Lectora que no una lectora real

Los informativos de ayer en Antena 3 Televisión se retransmitieron desde el Corral de Comedias de Almagro. ¿Por qué? Según los presentadores de las dos ediciones que yo vi -la de la tarde y la de la noche-, se trataba de realizar un simbólico homenaje de despedida al cuarto centenario de la publicación de El Quijote. Me cuesta entenderlo. Pero tampoco le voy a dar más a la sesera por algo tan poco trascendental: al menos pude ver una imagen de la Plaza Mayor nada habitual para mí. Estaba vacía, sin gente, sin las habituales terrazas que se montan a los laterales de los porches. Nada que ver con el continuo trasiego del verano: es lo que tiene el frío en La Mancha, :-D

Como era de esperar, aparte de reseñar la relevancia que tiene el Festival de Teatro Clásico, Matías Prats destacó la importancia del encaje de bolillos, y cómo no, de las indispensables encajeras -existe un Museo Municipal del Encaje y la Blonda-, que para no ser menos que el resto de los españoles de bien, habían elaborado un completo ajuar para cuna, incluidos los peucos, para regalárselo a la recién nacida Infanta Leonor. Todo un detalle, sin duda. Casi dos meses dándole a los palillos y clavando y desclavando alfileres con cabezas de colores... Ahí es nada. Eso es amor a la monarquía y no lo de Peñafiel, que cada vez que abre la boca ultimamente, parece que esté opositando para republicano de los del 34.

Por descontado, el presente va a ser entregado a la Casa Real por el Presidente de Castilla-La Mancha -en realidad, el obsequio fue un encargo institucional, como una ofrenda de la Comunidad Autónoma a la recién nacida- que lo de hacerlo a través de Correos o de un servicio de mensajería era asumir un importante riesgo nada deseable: podrían haberse perdido los patucos, entre cambio de furgón a furgón, y el trabajo de dos meses se hubiese ido al traste, con el consiguiente disgusto de las dedicadas encajeras.

José María Barreda aprovechó la visita a Almagro para recordarle a sus conciudadanos que, aparte de las sabanitas de la cuna para nuestra querida Leonor, la Infanta ya ha recibido el carné de usuaria de la Biblioteca de Castilla-La Mancha, por si alguna vez se ve en la necesidad de pedir prestado algún libro que sus padres no le puedan comprar -será por eso ¿no?-. Digo yo que si la "ambiciosa" campaña de lectura iniciada por la JCCM se reduce a gestos simbólicos tan estúpidos como éste, pocos o nulos resultados va a tener el proyecto; al menos, positivos.

Lo que sí que es cierto es que yo, desde que sé que Leonor, Infanta de España, puede acceder al préstamo de libros en una biblioteca pública, como cualquier hijo de vecino, estoy mucho más tranquila. Ya dice la Consti que todos somos iguales ante la Ley...

Libros, libros y más libros

Ya no están en el suelo. Anoche durmieron por primera vez en su nueva casa: contrachapado cortado a medida en Hipercor, "la máquina de hacer agujeros", unos cuantos tornillos y seis escuadras para que la estantería no se descuajaringue de repente. He descubierto que tengo libros que ni recordaba, y eso que son los que están en esta casa, y los veo cuando entro y salgo del comedor o de la habitación.

Esta mañana he terminado de recolocar el resto -el situar juntos todos los de bolsillo ha conllevado mover ejemplares de aquí para allá-. Al principio, he procurado agruparlos por temática, pero al final he desistido: por ejemplo, cuando ya pensaba que tenía todos los de novela policiaca o de misterio, al rato, y estando ya con los libros en catalán, han aparecido dos o tres libros -"Lluvia", de Simenón, ha sido uno- para destrozar el "supuesto" orden -dudo de que en algún momento haya existido algo así en mis estanterias-. Esta ¿incidencia? -esa palabra me perseguirá de por vida- me ha ocurrido en varias ocasiones, con lo que, ya digo, lo he dejado estar y he ido poniendo las novelas tal cual las iba cogiendo del suelo, sin mirar más.

En un momento dado, hasta he pensado que no estaría mal el hacerme una pequeñita base de datos para saber qué libros tengo -por aquello de no comprar lo que ya está colocado en casa en un estante-, pero la intención me ha durado mucho menos de lo que estoy tardando en redactar esta anotación: nada de listas. Quizás, si me lo repito muchas veces, acabaré creyendo que no las necesito. Nada de listas, Salomé; nada de listas: haced, sin más. O como diría mi hermana, más ocuparse y menos preocuparse. ¿A qué viene esto? Asociación de ideas, creo recordar:

.- suelo--->libros--->estantería--->orden--->lista--->agobio--->PEREZA.

.- pereza--->modus vivendi--->problema--->solución--->DURACELL.

Y de ésta, me voy a la cama. Creo que el diazepam que me he tenido que tomar para mi dolorido cuello me ha jugado una mala pasada. Mañana será otro día.

Las viñetas de El Roto, en libro

El Roto, Andrés Rábago, presentó ayer en la sede del Círculo de Lectores, un libro titulado "Vocabulario figurado".

Entresaco dos párrafos del artículo, porque me parece que resumen a la perfección cuál es el eje sobre el que se mueven sus ideas:

"El texto de un dibujo dice que la lucidez es un trastorno que se puede curar. Lúcidos somos todos y forma parte de nuestro sistema de pensamiento, que está muy deformado. Mi trabajo no es pesimista. Intento poner de manifiesto lo que creo que son las cosas. Además, creo que representan a una colectividad que se siente identificada o que canaliza a través de tus trabajos el pensamiento de una parte de tu generación. No es un trabajo personal, es colectivo, responde a las preguntas de la gente. La sátira tiene mecanismos de lenguaje para poder decir las cosas incluso en situaciones difíciles. Se pueden decir todas las cosas con inteligencia, sin ser acusado de terrorista".

"Los enfermos se sienten menos solos. Es una labor de acompañamiento a los afligidos. Yo no necesito terapia. Creo que estoy bien, y se nota que lo paso bien. Me gusta dibujar y me gusta pensar. Me resulta muy complicado hablar con gente que está pensando mucho. Tenemos otros mecanismos de información que no son sólo pensamiento. A veces las mejores ideas no parten de la información de los medios, sino que parten del silencio, que es donde mejor brotan los pensamientos eficaces. En el barullo es más complicado".

Otro libro más para la lista de favoritos, :-D

Lo último

Llego a casa. Me caliento en el microondas un poco de hervido que me sobró de ayer. Enciendo el ordenador para instalar el Office, que todavía no lo tenía. Conecto la televisión para ver que están haciendo en la TV3. No se ve bien -depende de los días; hoy toca decoración de rayitas con sonido de carraspeo continuo-. Cambio a la Primera. Están dando el tiempo. Vuelvo a la cocina y coloco el plato de comida y demás utensilios, en una bandeja; incluido mi caqui persimon, que no puede faltar. Vuelvo al comedor. Me siento. En la tele están con los anuncios. Y cambio a Telecinco. En El Tomate están contando algo sobre Isabel Pantoja. No sé qué de un disco que ha presentado. Suspiro y pienso. Pienso, sí. Y como a la vez. Es posible. Me levanto a ver cómo va la instalación del paquete de aplicaciones en mi cacharro nuevo. Regreso a terminarme el plato de hervido, que ya está casi frío. Los chicos de la hortaliza roja están contando, en primicia, que han pillado a un famoso miccionando en la vía pública.

Sí. No miento. Lo he visto. Insisto, lo he visto con estos ojitos que Dios me ha dado. Imágenes nocturnas. Difícil identificar al famoso, pero se le reconoce: el hijo del difunto Duque de Feria, Rafael Medina. Hijo, a su vez, de la sevillana de lengua de trapo, Nati Abascal. Va por la calle, según los reporteros, a la una de la madrugada. Se le nota presuroso. De repente, se para. Mira hacia un lado, mira hacia otro. Delante de él hay un árbol. Está de espaldas. Pero el gesto es revelador. Acaba con el típico saltito, con el movimiento rápido de sacudida de brazos... Y no digo más: los varones que hayan llegado hasta aquí sabrán de qué les estoy hablando. Al poco, vuelve a observar a sus costados y reinicia el camino. Intuyo que para quedarse tranquilo: seguramente sabrá que está prohibido orinar en la vía pública y tiene toda la pinta de ser un fiel y comprometido cumplidor de la ley, sea la que sea.

Pienso -vuelvo a pensar... me cuesta, de veras-: lo último. Esto es lo último.

Si existiese una forma de reproducir los olores a través de la televisión, acabaríamos sabiendo cómo huelen las flatulencias de Anita Obregón. Y no doy ideas. Tiempo al tiempo.

Y por cierto, mientras perdía mi tiempo en tan sesudas disquisiciones, se me ha escapado un comentario en voz alta: "Anda, igualito que mi Zas; los duques también orinan marcando territorio".

Perlas discursivas

Un buen amigo, al que conozco virtualmente desde hace ya más de cinco años -Fili, no te preocupes; como amante cibernético sólo te tengo a ti, :-D... lo único que comparto con él es la afición a entreguionar cada tres palabras que escribo; no sé quién de los dos es la gallina y quién el huevo, pero será por los muchos correos que nos hemos cruzados, que al final una acaba adoptando las maneras de otro y viceversa ¿no os ha pasado nunca?- y con el que he compartido conversaciones sobre lo que es o no es poesía, a veces formales y seriotas, y otras, las más, delirantes a más no poder, ha tenido estos días pasados un pequeño enfrentamiento en un foro literario -el nombre es irrelevante- con un señor de los de rancia estirpe y sonoros versos. El becqueriano internauta -afirma adorar al romántico de las golondrinas viajeras- tiene un página personal en la que relata su vida y milagros. En ella cuenta que es jubilado, pero que ejerció hasta llegar a esa situación como abogado. Bien. Hasta ahí, nada destacable. Uno más entre millones y millones de personas. Como parece ser que es un hombre al que le gusta bastante el debate sano y argumentado y se precia de poseer una mente abierta y preclara, tiene su propio foro en el que charla amigable y educadamente, con el que tenga a bien registrarse como usuario y dejar constancia allí de sus opiniones con respecto a temas de actualidad.

Mi compañero de fatigas poéticas me facilitó ayer el enlace a una anotación hecha en el foro en cuestión, y en la que se puede leer la siguiente perla discursiva -de ahí el título de la entrada-:

Amiga Gorrión_2.

No sé si el problema que te impulsa a retirarte del foro está relacionado con la pregunta que me formulaste ayer, sobre el temor que tienes a perder tu modesta pensión.

Si es así, te explico que no la pude responder porque la situación está tan enrevesada actualmente en España que nadie sabe lo que va a pasar. Creo que debemos esperar a ver como acaba la tramitación del Estatuto de Cataluña en el Congreso de los Diputados. No tengo el don de la adivinación, pero por lo que se lee en la prensa, tengo la impresión de que este proyecto de Estatut no va a ser aprobado a gusto de los señores Rovira y Maragall, y entonces el Sr. Zapatero se quedará en minoría y tendrá que convocar nuevas elecciones generales en España.

Hay una gran posibilidad de que las gane el PP, que cada vez gana más terreno al PSOE. En este caso, se acabarían, por ahora, los problemas, pues Cataluña seguiría siendo una Comunidad autónoma más de España, y ningún español sería extranjero en ella.

Si el nuevo Estatut sigue adelante, me temo que más pronto que tarde, van a obligar a todos los emigrantes como tú, a escoger entre la nacionalidad española o la catalana. Los que escojan la española pasarán a ser ciudadanos de segunda clase y, si son pensionistas, creo que Cataluña va a pretender que les pague las pensiones la Seguridad Social de España.

Estoy hablando muy alegremente de cosas que están totalmente en el aire, pero que podrían pasar.

De lo que estoy seguro es que ningún pensionista se quedará sin cobrar su pensión, pase lo que pase y la pague quién la pague. En ese aspecto puedes estar tranquila, pues España jamás dejaría tirados a españoles que tengan la valentía de mantener su nacionalidad, sigan o no viviendo en Cataluña.

Pero esta situación queda aún muy lejana. Ahora mismo lo que está pendiente es ver si Rovira y Maragall son capaces de obligar al resto de los españoles a aprobar un Estatuto que vulnera cientos de veces la Constitución de 1978.

..."

De verdad: no sé si soltar una carcajada o echarme a llorar. Menos mal que este señor ha sido abogado. Y se le supone con luces suficientes como para ajustar sus razonamientos a la realidad.

Ésta otra no tiene desperdicio:

"Yo, hasta ahora, había considerado a España como una sola nación indivisible, y cuando iba a un banco o a comprar algo, no miraba la etiqueta del producto ni el accionista del banco. Pero estos señores, que ya están llegando a hablar de destruir hasta el Valle de los Caídos, que es la obra más grandiosa que se ha hecho en España, detrás del Escorial. Estos señores, que odian todos los valores que defendió el bando ganador de la guerra, (la religión, la unidad de España, el orden, la autoridad, el respeto a las leyes y a la moral, etc, etc.), estos señores, digo, son los únicos responsables de que ya vuelvan a haber españoles odiando a otros españoles, hasta el extremo de boicotear sus productos y los frutos de su trabajo.
"*

¿La obra más grandiosa que se ha hecho en España, detrás de El Escorial? Cada día es más difícil ser tolerante. Ya lo he dicho alguna vez por aquí, a las personas hay que respetarlas, pero a las ideas no. Es imposible, de todo punto imposible.

*No pongo el enlace al sitio en cuestión porque paso de tenerlo por aquí dando el tostón -caso de que se manejase con la posibilidad de buscar enlaces a través de Google-. El que quiera leer más barbaridades de este tipo, ya sabe: copiar parte del texto, ir al buscador de buscadores, pegar y entrecomillar lo seleccionado.

En el plato y en las "tajás"

Es lo que tiene querer estar en todas partes: que a veces se confunden los caminos...*

*Soy "roto-adicta".

Asesor a los 9 años

¿Se puede ser asesor de un programa informático a los 9 años de edad? Por lo que se ve, sí.

La Generalitat valenciana está trabajando en el desarrollo de una aplicación informática de libre distribución, con la finalidad de que se instale en los centros docentes y así facilitar a los escolares el acceso a las tecnologías de comunicación e información sin necesidad de emplear sistemas operativos y entornos de trabajo sujetos a titularidad protegida.

¿Qué mejor manera para saber si lo están haciendo bien, que facilitarle la aplicación, a modo de prueba, a un niño de 9 años, siendo como es que los usuarios finales van a ser escolares? El elegido, un tal Carlos, parece estar en su salsa. Eso se deduce, al menos, con algunas de las afirmaciones efectuadas a la directora general de Innovación Tecnológica de la Conselleria de Educación, Silvia Caballer:

"Hemos de hacer un programa para customizar el escritorio"

Nada que objetar, chaval. Customizaremos lo que haga falta. Pero primero, y antes que nada, que tus padres hablen con tu profesor de lengua española -o como quiera que se llame esa asignatura hoy en día- para que te dé una charla sobre el empleo de ciertos palabros de la jerga informática que destrozan el oído de los semi-analfabetos informáticos -¿o debería decir ofimáticos?-.

No sé si pensar que la criatura apunta maneras de pedante engreido en grado superlativo, o simplemente, que los niños, cuando no han sido muy niños que digamos, actúan como sus mayores... Menos mal que sólo le dejan trastear durante media hora al día en las entrañas de su ordenador personal.

Lo siento, nunca he podido con los repelentes niños Vicente. Y a mí éste me lo parece. Será que soy excesivamente prejuiciosa.

Los curas políticos o los políticos curas

Los primeros son los que visten sotana, o en su defecto, si ya están un poco más modernizados, alzacuellos. Los segundos, los que no ejerciendo de tales oficialmente, dan sobradas y evidentes muestras de que para ellos la figura de Cristo ha de estar presente en todas las facetas de la vida de los ciudadanos a los que pretenden gobernar -Dios no lo quiera, :-D -obviando así los deseos de una parte importante de esa población. Para más señas: Aznar y señora, Aceves, Zapatero y adléteres. Algunos de ellos, miembros del Opus y otros, de Los Legionarios de Cristo, que a estas alturas de la vida, una ya no sabe que opción es menos nefasta, porque si sales de Guatemala y te metes en Guatepeor...

De los que imparten misa podría enumerar a muchos, sobre todo, porque recientemente han tomado la costumbre de manifestarse "políticamente"* día sí y día también, y por tanto, se les está viendo en las calles para hacer uso de un derecho -el de la libertad de expresión- que, cosas de la vida, pareciera que han descubierto ahora, estando el partido socialista en el poder.

Me extraña que estos mozos tan avispados no ejercieran ese derecho hace años, cuando las cosas pintaban mal el este país -ojo, que soy consciente de que la mayor parte de los integrantes de la vertiente más avanzada de la Iglesia, sí que estuvo a pie de calle en aquellos tiempos, al lado de los perseguidos y oprimidos-. Me extraña, y mucho, que en una manifestación como la del sábado pasado, se viese a una monja llevando un cartel que decía "Menos talante y más democracia". Me extraña, repito, porque no puedo otra que preguntarme en qué fundamento moral se respalda una religiosa para reclamar más democracia, así, en abstracto, dando por sentado por ello que en estos momentos no la hay o al menos, la que hay es mínima, siendo como es que ella vive -por gusto, eso sí- bajo un régimen dictatorial en el que no cabe el diálogo con sus representantes y en el que la palabra talante no está en su vocabulario.

Decía que de los curas que a la vez son políticos** hay unos cuantos. De hecho, desde el portavoz de la Conferencia episcopal hasta el párroco de la igleisa del barrio de la Magdalena, de Massamagrell. Para muestra, un botón:

"En su opinión [Agustín García Gasco, arzobispo de Valencia], la situación actual «es fruto de una política débil, de corto alcance, sometida por las pretensiones de unas minorías de nacionalismo-separatista que practican el revanchísmo antirreligioso». Más adelante, describe que «sólo las anteojeras del dogmatismo marxista y del estatalismo de todo signo pueden explicar tanto rechazo a la libertad social de las personas».

¿Revanchismo antirreligioso? ¿dogmatismo marxista? Sinceramente, si no fuera porque soy una incrédula de tomo y lomo, pensaría que existe la regresión de las almas y hoy me he levantado en 1945, por ejemplo.

No soy objetiva, desde luego. Es imposible serlo: unas personas que defienden, a pies juntillas, que existe un Dios que se reencarnó en un hijo y que luego desapareció de la tierra evaporándose en forma de Espíritu y por demás, santo, no tienen ninguna credibilidad -al menos, para mí-. Máxime, cuando estos señores son inteligentes, y mucho: la única explicación razonable que justificaría esa insistencia en adoctrinar a todo ser humano viviente en la creencia de que la Santa Trinidad, la virginidad de la madre de Dios, etc., etc., etc. son verdades absolutas, es que fuesen un poco lelos y se creyesen cualquier historia de ciencia ficción que les contase el vecino de la puerta de al lado.

La desgracia es que se aprovechan de los malos momentos de la gente, de las situaciones desesperadas, de las preguntas existenciales sin respuesta...

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*Entrecomillo lo de manifestarse políticamente porque la Iglesia lleva toda su vida manifestándose, pero religiosamente, claro: ¿qué son si no las procesiones? Desde la cabecera de la manifestación con el santo o paso de turno, hasta la banda de música para amenizar la algarada. Ruidosos a veces, machacones otras. Exhibicionistas morbosos casi siempre.

**Entiendo que la condición de cura no es excluyente de la condición de ciudadano, y que por tanto, no se puede desligar la situación de este último de la política. Por tanto, no estoy diciendo con ello que no puedan opinar sobre lo que les concierne como ciudadanos. Lo que sí resulta curioso es que lo hagan ahora, cuando vivimos en democracia y los derechos fundamentales -y los que no lo son- están protegidos y su vulneración es perseguida. Quizás si lo hubiesen hecho cuando se fusilaba a la gente por pensar de manera distinta, ahora no me extrañaría tanto.

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Y prometo no volver a hablar de la Iglesia católica, apostólica y romana hasta... ¿el 2075?

¡Ayssss! Que se me olvidaba... ¿por qué les pedirá esta señora de la foto a los obispos que sean valientes? ¿Acaso teme que los que no somos religiosos los vayamos a despellejar vivos? :-D

Ya, ya, lo sé. Toca cerrar el pico...

Esperanza

No todo está perdido. Si siete diputados socialistas son capaces de romper la disciplina de partido en un asunto como el de la financiación de la Iglesia Católica española, no cabe otra que pensar que, con el tiempo y algo de paciencia, otros muchos se sumarán a este primer paso dado por unos pocos parlamentarios en pos de conseguir que los miembros de la ICAR cumplan lo que en su día pactaron con el gobierno español, esto es, lo firmado en 1976 en la renovación del Acuerdo entre la Sante Sede y el Estado español.

He encontrado un reportaje publicado en mayo de 2005 en la Revista Fusión, en le que se habla sobre la financiación de la Iglesia católica en España, y en el que se explica el porqué la ICAR debería devolver el dinero que, según firmaron en su momento, no les pertenece:

"...Otro aspecto que se rige por este acuerdo está relacionado con los asuntos económicos. "Viene a decir que el Estado tiene que mantener a la Iglesia católica", resume Movellán. Se estableció una fórmula de impuesto religioso a través del IRPF, pero sólo el 32% de los contribuyentes se acordaron de poner la cruz en la casilla. El Estado adelanta el dinero, pero la Iglesia, que siempre recauda menos, no devuelve la diferencia: el Parlamento español se la perdona..."

Básicamente, ése ha sido el motivo por el que el grupo parlamentario Izquierda Verde presentó una enmienda al Proyecto de Ley de los Presupuestos Generales para el año 2006. No he conseguido encontrarla en el Diario de sesiones de ayer, día 15 -se me queda colgada la página-. En el periódico El Mundo explican en qué hubiera consistido la modificación:

"La enmienda presentada en el Congreso proponía establecer un pago a cuenta mensual del Estado a la Iglesia que en ningún caso sobrepase la cantidad recaudada en la asignación tributaria a esta institución, que se escoge en la casilla de la declaración del IRPF."

Por descontado, y como no podía ser de otra manera, la Iglesia ya ha levantado la voz ante tanto despropósito y según palabras -en el mismo artículo de El Mundo- del Portavoz y Secretario General de la Conferencia Episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, la asignación estatal para su mantenimiento no es una lismona que si el gobierno quiere, se da o no se da:

"no es una concesión graciosa del Gobierno, sino algo acordado que se basa en la asignación libre y voluntaria de los ciudadanos que quieren aportar a la Iglesia detrayendo de su declaración personal de la Renta".

Se olvida este señor de que se les "regala" por decisión ¿divina? mucho más de lo que en realidad sus feligreses deciden aportar, y que ese sobrante económico podría ser susceptible de ser empleado para otros menesteres mucho más loables a los ojos de los contribuyentes que, no estando de acuerdo explícitamente -los que no colocan la famosa crucecita en el lugar en el que les gustaría verla a los que visten alzacuellos-, han de contemplar, atónitos, cómo su dinero va a parar a manos de una organización "religiosa" que vive sustentando una mentira tras otra, alegando que son dogmas de Fe, y por tanto, incuestionables.

Es más, en el reportaje del que he hablado al principio de la revista Triunfo, entrevistan a Álvaro Cuesta, diputado en el Congreso por el Grupo Socialista y uno de los que ayer votó a favor de la enmienda de IV, y éste explica que, ya el año pasado, en octubre de 2004, presentó una enmienda al Proyecto de de Ley de Presupuestos Generales para el 2005, en términos parecidos a la que ayer no se aprobó en el Parlamento, y cuenta lo siguiente:

"-La cantidad que recauda la Iglesia es siempre menor de la que el Estado le adelanta. ¿Por qué la Iglesia no devuelve la diferencia?
-A la Iglesia le están perdonando un promedio, según cada año, entre 30 y 48 millones de euros. Este dinero se le viene perdonando a la Iglesia desde 1996. Como dato comentaré que sólo en los seis últimos ejercicios el Estado ha perdonado la devolución de más de 180 millones de euros. Eso es así gracias a una disposición adicional a los Presupuestos Generales del Estado de 1999, introducida por el PP. Esto se acordó para cinco años. De tal manera que éste era el último año de aplicación de esa disposición.

-A partir de ahora sería ilegal, entonces.
-Efectivamente. A partir de ahora lo que procede es una renegociación directa con la Conferencia Episcopal.

-Usted presentó una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado para acabar con lo que considera una sobrefinanciación de la Iglesia católica. ¿Por qué?
-Mi razonamiento es el siguiente. Si se le ha perdonado por encima de los 180 millones de euros, se entiende que ese dinero procede de los contribuyentes, cualquiera que sea su credo ideológico o religioso. Ese es un dinero tanto de católicos como de no católicos, incluso ateos. Por lo tanto, desde mi punto de vista, esa sobrefinanciación que recibe la Iglesia católica vulnera el artículo 16 de la Constitución Española que establece dos principios. Uno, ninguna Iglesia es oficial y dos, libertad religiosa. Vulnera además el principio de igualdad."

O sea, que base legal para pedirle a la ICAR que devuelva al Estado el dinero que este año ha percibido de más, sí que existe: no se estaría vulnerando ningún acuerdo, ya que los cinco años de los que habla Álvaro Cuesta, contando desde 1999, finalizaron en 2004.

Resumiendo: por algo se empieza. Tímidamente, eso sí. Pero si a los avisos, que de cuando en cuando va dejando caer el PSOE, le añadimos la rebeldía de los siete diputados que ayer rompieron la disciplina de partido, la cosa no pinta tan mal...

Lo sé, posiblemente ya estaré jubilada para cuando eso ocurra, :-D

Demoledor

La viñeta de El Roto, hoy, en el País.

Papá, de mayor quiero ser Reina

"¡Qué lo sepas! Y no me digas que no, que como me enfade te monto una revolución feminista en menos que canta un gallo.
Que lo de mayo del 68 no fue nada si lo comparas con la multitud de mujeres -españolas y no españolas- que se van a ver reflejadas en mi persona y van a sentir que mi liberación es la suya... Sé que si lanzo la proclama de "Españolas, a luchar por mi Corona, que lo que es mío también es vuestro", saldrán todas a las calles, cacerolas en mano, para reclamar lo que, por nacimiento y decreto divino, me pertenece; o sea, que cuidadín con no hacerme caso, mucho cuidadín..."*

Como no podía ser de otra manera, la prensa nacional se ha volcado en tan magno evento matutino: la heredera del heredero ha abandonado esta mañana el hospital en brazos de su cálida y cariñosísima madre.

Y ahora que le hemos visto la cara a la que reinará, si los rojos -de mierda- secesionistas no proclaman antes una república o un estado federado, dentro de unos cuarenta o cincuenta años -como muy pronto-**... a ver, bamboleros de pro ¿a quién se parece la niña?

*Monólogo imaginado y escrito en circuito cerrado. El contenido del mismo es ficción pura y dura, chutada en vena a través de jeringuilla con aguja hipoalergénica, para que la fabuladora con ínfulas de tertuliana de radio local, se sienta más mujer, si cabe, tipo "sonrisa botox por llevar compresa con alas".

**Por descontado, lo de los rojos secionistas de mierda es sarcasmo concentrado. ¡Ah! Y las fotos con las comparaciones es de 20 minutos

El Estatuto catalán

Resaca elevada casi al infinito. Eso refieren algunos de mis compañeros en relación a los síntomas que padecen esta mañana tras seguir ayer el debate que hubo en el Congreso de los Diputados, en el que se dilucidaba si se admitía o no a trámite la propuesta del Parlamento de Cataluña sobre la reforma de su Estatuto. Puedo entenderlo. Sobre todo, si partimos de la base de que las peores reacciones post-borrachera son las que se producen por haber mezclado varias clases de bebidas. No sé si el símil será muy acertado, pero creo que hoy la cabeza de muchos españoles ha de estar en parecidas condiciones, teniendo en cuenta el batiburrillo de dimes y diretes que ayer se escucharon en tan "magno" enfrentamiento dialéctico: siempre se nos ha dado muy bien lo de confundir las churras con las merinas y en esta ocasión no iba a ser menos.

Pero, en realidad, lo que ayer dijeron nuestros representantes en la Cámara Baja es casi lo de menos: era previsible el resultado. A priori, quizás, lo único interesante era ver quién o quiénes iban a aguantar mejor los nervios y comprobar, una vez más, que lo de Una, Grande y Libre no fue sólo una de las más importantes letanías franquistas, sino que la derecha de esta país lo tiene tan asumido que parece que lo inyecte en sangre a sus cachorros nada más afiliarse éstos a sus filas.

También era previsible que, en la Carrera de los Jerónimos, a la altura de la puerta de las Cortes, hubiera unos cuantos energúmenos alzando el brazo, al más puro estilo falangista, envueltos-vestidos-disfrazados en/con la bandera de España -como si ésta fuese posesión exclusiva de una ideología y no el símbolo que identifica a un país-, a la espera de la salida de los representantes catalanes, y en general, de los parlamentarios que habían votado a favor de la admisión, para increparlos y maldecirlos -no pongo enlace porque no lo he encontrado: lo he visto esta mañana en las noticias de Telecinco-.

Y digo que es casi lo de menos porque de lo que quiero hablar no es de ese rifirrafe dialéctico, sino de lo mal que informan los informadores -y perdonad la redundancia- y de las reiteradas meteduras de pata que, en este asunto del Estatuto catalán y salvo honrosas excepciones, están cometiendo hasta los propios políticos -vergüenza ajena, oiga usté; vergüenza ajena-.

Empiezo por el principio: según la CE, no es lo mismo un proyecto de ley que una proposición de ley. El primero lo presenta el Gobierno -exclusivamente-, tras ser aprobado en Consejo de Ministros, ante la Mesa del Congreso, y la segunda, la presentan los componentes de las Cortes -diputados o senadores- o las asambleas de las Comunidades Autónomas. Al menos, es lo que se estipula en los artículos 87, 88 y 89 de la Carta Magna:


"Artículo 87

La iniciativa legislativa corresponde al Gobierno, al Congreso y al Senado, de acuerdo con la Constitución y los Reglamentos de las Cámaras.

Las Asambleas de las Comunidades Autónomas podrán solicitar del Gobierno la adopción de un proyecto de ley o remitir a la Mesa del Congreso una proposición de ley, delegando ante dicha Cámara un máximo de tres miembros de la Asamblea encargados de su defensa.

Una ley orgánica regulará las formas de ejercicio y requisitos de la iniciativa popular para la presentación de proposiciones de ley. En todo caso se exigirán no menos de 500.000 firmas acreditadas. No procederá dicha iniciativa en materias propias de ley orgánica, tributarias o de carácter internacional, ni en lo relativo a la prerrogativa de gracia.

Artículo 88

Los proyectos de ley serán aprobados en Consejo de Ministros, que los someterá al Congreso, acompañados de una exposición de motivos y de los antecedentes necesarios para pronunciarse sobre ellos.

Artículo 89

La tramitación de las proposiciones de ley se regulará por los Reglamentos de las Cámaras, sin que la prioridad debida a los proyectos de ley impida el ejercicio de la iniciativa legislativa en los términos regulados por el artículo 87.

Las proposiciones de ley que, de acuerdo con el artículo 87, tome en consideración el Senado, se remitirán al Congreso para su trámite en éste como tal proposición."


Hasta donde yo sé, la reforma del Estatuto catalán se ha presentado ante la Mesa del Congreso por varios representantes del Parlament catalán, para ser defendida posteriormente por tres diputados de la cámara autonómica, por lo que el trámite del que estamos hablando no tiene nada de Proyecto y lo tiene todo de Propuesta.

Es más, por si alguien no se fía de mis "deducciones", en el orden del día del Pleno del Congreso de los Diputados, se puede leer "Debate de totalidad de Propuestas de Reforma de Estatutos de Autonomía" y en el Boletín Oficial de las Cortes Generales, se anuncia como Propuesta:






De los periódicos a los que está mañana les he echado un vistazo, tan sólo La Vanguardia y El Periódico hablan de propuesta. Los demás -dos de los más conocidos y algunos otros regionales-, siguen empleando -y ya digo que ha sido casi unánime desde que este asunto es materia de información general- el término de proyecto, adjudicándole, por tanto, la iniciativa de la reforma al Gobierno español, y no al Parlament catalán:

El Mundo.
ABC.
El País.
La voz de Galicia.
Las Provincias
El correo digital.

Ya sé que no es para rasgarse las vestiduras, ya. Pero es que no deja de parecerme curioso que estén debatiendo sobre lo que es o no es una nación, como si el alma les fuese en ello, y no sean capaces, tanto los políticos como los informadores, de llamar a las cosas por su nombre correcto, cuando, como es el caso, no existe equivocación posible. Claro, que también es cierto que es un poco más retorcido y malévolo adjudicarle la reforma del Estatuto catalán al gobierno estatal... inconscientemente, por supuesto, incoscientemente. Y si a la propuesta le llamamos proyecto, muchos -la mayoría- le están colocando el sambenito de secesionista, directamente, a ZP. Ya digo, sin mala intención, por supuesto*...

*Ironía, pura ironía...




Addenda 14:03 h, 3 de noviembre

He modificado los enlaces de los periódicos: al ser portadas dinámicas, la información a la que hacían referencia no se puede ver ya. Ahora he colocado las correspondientes capturas de pantalla -es que ya me vale a mí también...-.

De pastillas, fruteros y campañas publicitarias

Vaya por delante que soy consciente de que en esta bitácora he escrito en más de una ocasión -yo diría que en bastantes- quejándome por aspectos que no me han gustado de algunas campañas de publicidad. Generalmente, siempre ha sido por asuntos relacionados con el machismo recalcitrante -un día de estos, cuando los aires me sean favorables, le daré a la tecla para poner verdes a los que ahora se dedican a fomentar el hembrismo "chistoso" y condescendiente a través de anuncios como el reciente de Cafés Marcilla-.

Con esto vengo a decir que asumo el papel de la eterna quejica que le saca punta a casi todo y tiene toda la pinta de carecer del más mínimo sentido del humor: una cosa es parecerlo y otra serlo, que conste.

A lo que iba: hace unos días comenzó, fomentada por el Ministerio de Sanidad, una campaña publicitaria* para que el ciudadano no se automedique. Cuando la vi en la televisión me gustó la forma que habían elegido para trasladarle a la gente que no es bueno decidir, tan a la ligera, sobre la salud personal, y mucho menos, atreverse a dar datos a terceros sobre un producto farmaceútico como si de una receta de cocina se tratara. Para el que no haya visto los anuncios, han creado una secuencia en la que se cruzan varias personas entre sí, todas ellas vestidas con una bata blanca -elemento que todos identificamos a primera vista con el ámbito sanitario-, y en la que unas a otras se preguntan por cómo les ha ido el medicamento que se recetaron. La pretensión: hacerle ver al ciudadano que el papel del médico no se puede ni se debe suplantar.

Sólo han hecho falta catorce días -la campaña se presentó el pasado 10 de octubre, para que una asociación, -en este caso, los responsables de la campaña de publicidad 5 al día- le pida a la ministra de Sanidad que se retire la imagen del frutero de estos anuncios sobre la automedicación, porque el mensaje que subyace tras su aparición es negativo.

No deja de sorprenderme, de verdad. ¿No queda claro, en la leyenda que acompaña a la fotografía que se está hablando de medicamentos, no de la calidad e importancia del consumo diario de frutas y hortalizas?

*En la página del Ministerio, pulsando sobre la imagen de la campaña, se puede ver el vídeo del anuncio emitido en las televisiones.

Avionazos

Puede que resulte un poco frívolo hablar del empleo de una palabra cuando lo que ha motivado mi curiosidad por ella ha sido la muerte, en un accidente aéreo en Nigeria, de 118 personas. Tal vez. Pero es que, desde luego, que yo recuerde -también es verdad que nunca  antes había empleado un buscador para averiguar datos sobre un accidente aéreo-, jamás en mi vida había escuchado o leido "avionazo", y mucho menos, como si de una pirueta acrobática se tratara, por aquello de rizar el rizo, avionetazo. Curioso. Al menos, a mí me lo parece. Si el término se utiliza para designar un accidente de avión, me pregunto cómo llamarán en Iberoamérica -la mayoría de los medios digitales que aparecen referenciados en el enlace de las noticias de google son de allí- a los accidentes de coche: ¿cochetazo? o como por allá al automóvil le dicen \"carro\", ¿quizás carrotazo?

Y todo esto ha venido a cuento de que en el informativo de esta mañana en Telecinco, han confirmado que la mujer del Presidente de Nigeria había fallecido en Marbella, en una clínica en la que se estaba sometiendo a una intervención de cirugía estética y yo me he puesto a buscar información al respecto... Para que luego digan que la vida no es rocambolesca.

Cambios en la bitácora

Ayer me sorprendí, por la noche, cuando después de varios intentos, conseguí que se me cargara la página de esta bitácora: las entradas aparecían completas en la portada, y los enlaces estaban desorganizados. Cuando entré como administradora supe qué había pasado: Roberto Abizanda, el responsable de Blogia, había instalado la segunda versión de la aplicación, con lo que algunas cosillas estaban para retocar. En ello estoy, pero como no tengo demasiado tiempo estos días, de momento no voy a colocar los enlaces donde estaban ni a acortar la presentanción de los textos en la portada -primero he de averiguar desde donde se hacen todas esas cosas ahora, porque el panel de administración ha cambiado por completo; eso sí, tiene muy buena pinta... lo digo por los ex-blogistas-. Si alguien entraba aquí para acceder a otras bitácoras desde mis enlaces, lo puede hacer desde el menú superior.

Que tengáis un magnífico sábado -aquí hace un día de lujo-.

 

Si se quiere, se puede... ¡ilusa!



Delivery. Ésa era la palabra. Desde el domingo que me rondaba, que me acechaba, pero no terminaba de asomarse del todo para que la reconociese. Lo típico de "Está en la punta de la lengua, pero no me sale". Le tengo una especial fobia, o una fobia especial, como más guste. No sé del todo por qué, pero me suena fatal; quizás porque se asemeja a la española "deliberación" y su significado no tiene nada que ver, con lo que las primeras veces que la escuché eso me llevó a una confusión importante: si no me equivoco, se emplea para designar la entrega de comida a domicilio y por extensión, para nombrar la actividad de las empresas o comercios que manufacturan esos productos -aunque el traductor de google dice, a secas, "entrega"-.

No es la única, desde luego. Leyendo al defensor del lector de El País -en realidad fue el él culpable de que quisiera recordar lo de "delivery"-, en un artículo titulado Esmoquin, ¿cátering? supe de dos términos más que sino llega a ser por su explicación, de habérmelos encontrado en otro texto, me habrían creado un pequeño quebradero de cabeza: "handling" -servicios en tierra- y "hedge funds" -fondos de alto riesgo-.

Me da rabia, lo reconozco. Si ya supone una ardua tarea ampliar el léxico con el que una se maneja -por aquello de que a medida que se conocen más vocablos, se dispone de más apoyo para trasladar a otros lo que se pretende contar-, el asunto se complica cuando, además, se han de comprender y retener palabras que no pertenecen al castellano -¡ah! y luego está el escribirlos correctamente-.

Por eso me parece muy razonable la postura que favorece la aceptación o incorporación a nuestro idioma de los vocablos extranjeros que no posean otros idénticos o de similar significado en castellano ; y con el resto, persistir en el intento de emplear los que nos son propios. Aunque si he de ser sincera, sé que es una batalla perdida; al menos, en el mundo de la Red: no hay más que darse una vuelta por algunos periódicos y por la mayoría de las bitácoras especializadas en temas técnicos para comprobar que nadie o casi nadie sustituye, por ejemplo, "software" por "aplicación informática" o por "programa"... ¡Ah! y para rizar el rizo, lo mejor es leerse -o tener que "picar", como me pasa a mí- un informe administrativo sobre cuestiones informáticas: si ya de por sí el lenguaje administrativo es incomprensible, cuando va unido a una hiperabundancia de anglicismos, se convierte en un verdadero galimatías.

Eso sí, me queda un consuelo: yo sigo en mis trece y aquí siempre empleo palabras como "bitácora", por la más extendida "blog"-; "entrada", "anotación", "apunte" por "post"; "apodo" por la de "nick"; "enlace" por "link" y alguna más que ahora se me escapa. Asumiré el riesgo de que me adjudiquen un nuevo mote: "La Rancia" -por aquello de que muchos consideran a la RAE una institución anclada en el inmovilismo más absoluto, y mi visión en este asunto es bastante cercana a la suya...-. Por supuesto -¡uysss, perdón! of course- nada que ver con lo de "rancia izquierda española", :-D

Profecías



Hace ya algunos meses, por no decir ya más de un año, que los señores peperos están basando su estrategia opositora en una idea poco original pero muy efectiva: de cada tres palabras que pronuncian, dos están encaminadas a meterle miedo al personal. ¿Miedo? ¿A qué? Pues a todo aquello que, por principio, huela a distinto, nuevo, diferente, es decir, a cambio.

La semana pasada, el ex-presidente del Gobierno, siguiendo su línea habitual de cantar como solista y dejar que, de cuando en cuando, Rajoy haga los coros, desafinó una vez más en cuanto abrió la boca: "Esta semana cambia el régimen y se rompe España" -entrecomillo porque no sé a ciencia cierta si la cita es literal; en todo caso, está extraída del artículo que enlazaré posteriormente-. O sea, un claro y magnífico ejemplo de lo que comentaba en el primer párrafo: miedo, catástrofe, plaga bíblica.

Al día siguiente de enterarme de la última profecía de Aznar, quise hablar aquí del asunto, pero no tuve tiempo y entre unas cosas y otras, se me olvidó. El domingo, echándole un vistazo a El País -un placer lo de tener el periódico en la mano- leí un artículo de opinión de Antonio Martínez que traigo hasta aquí porque creo que tiene más razón que un santo -si es que los santos alguna vez tuvieron razón... uysss, después rezaré dos rosarios por cuestionarme cosas sobre la Fe- y que lo cuenta mucho mejor que lo podría haber hecho yo . Reproduzco parte y lo enlazo:

"QUÉ RABIA TAN TREMENDA escribir sin saber el final del culebrón del Estatut, Pasión de catalanes. ¡Pero qué rabia, las pelotas del marrano, qué rabia! A lo mejor está usted leyendo esto, y ahora mismo no hay Gobierno, o se ha acabado España y vivimos en una abstracción, suspendidos en el vacío. En silencio, eso sí. Esa es la ventaja. El día que acabe España se aplacará el ruido. Confiemos. Acabar con España para quedarnos con el mismo ruido no merece la pena. "Españoles: España ha terminado... pero siguen las obras en Madrid".

El fin de España lo pronosticó Aznaramus el lunes: "Esta semana cambia el régimen y se rompe España". Qué alegría de hombre. El Pitoniso Sombrío. "¿Te interesa España? ¿Quieres conocer su futuro? Llámame". Con el temperamento que tiene, el anuncio del 906 de Aznar acabaría diciendo: "Llámame o te meto dos hostias"

Artículo completo.

Cosas veredes, Nicomedes

Para que luego digan que la vida no es complicada...

Hace un ratillo he leido en El País una noticia que me ha dejado patidifusa. Así, como suena: con una pata en el norte y la otra, en el sur. O más bien, entre el noreste y el suroeste -las piernas, claro; mis piernas, puntualizo-.

Se trata de leyes, juicios, concepciones, peleas y rupturas. ¡Ah! y de un futuro niño, que se me olvidaba... El asunto tiene su miga: una mujer a la que le iban a extirpar los ovarios decidió, junto con el que entonces era su pareja, que antes de la intervención varios de sus óvulos fueran fecundados con esperma de su chico y congelarlos más tarde, para una vez pasado todo el jaleo de la operación, poderle implantar en la matriz los embriones y tener un hijo. De todo esto se deduce -o lo deduzco yo, que soy muy simple- que ambos, hombre y mujer, deseaban ser padres. Pero no padres en abstracto, por libre, cada uno por su cuenta, sino padre y madre de un hijo en común.

¿Dónde está el problema? En que ya no se quieren, se les rompió el amor. Y como se les rompió el amor, él entiende que el pacto de ser padres en común también se partió en pedazitos, y ella, por contra, piensa que ese acuerdo, al existir unos óvulos fecundados, no se puede vulnerar porque sería como matar una vida. Ella quiere ser madre por encima de todo, y él no desea tener ese hijo: hasta ahora los tribunales le han dado la razón a él, pero la mujer no ceja. Está tan empeñada en ser madre que está quemando absolutamente todos sus cartuchos. Hay cosas que no entenderé en la vida. O quizás necesitaría una vida distinta para entenderlas.