Colección de pulseras

Estos días se ve que se ha puesto de moda... Me refiero a lo de llevar una pulserita de silicona en la muñeca. Hace dos domingos, cuando fui al rastro que ponen en la Plaza Redonda, había bastantes vendedores que ofrecían, entre su mercancía, estos aros de colores llamativos.
Hoy me he enterado de que una revista católica, Alba -no pongo el vínculo porque sus condiciones legales son de toma pan y moja... vamos, que no puedes ni enlazarlos... la dire es www.semanarioalba.com-, ha lanzado al mercado, junto con su ejemplar en papel, una certificación de "denominación de origen" 100% católica -vamos, como el aceite extra puro de oliva- impresa a modo de eslogan en unos brazaletes similares a los que vi hace unos días. Por descontado, el color elegido para hacer ostentación de esta cualidad moral -¿o debería de decir calidad?- es el amarillo. El dinero recaudado con esta campaña de marchamo al estilo sello de discoteca, va a parar a la Asociación de Víctimas del Aborto -http://www.vozvictimas.org/fines.asp- para ayudar a la consecución de sus fines. No sé yo si el fin justifica los medios, pero como cada uno es libre de defender lo que estima conveniente y lo hace en uso de una creencia que considera positiva...
Yo, visto lo visto, me he hecho una colección de pulseras muy mona, pelín irreverente y un tanto hortera, pero es que, como estoy bautizada, doy por hecho que, aunque no lleve el recibo de mi fervoroso catolicismo en la boca, me incluyen en las estadísticas. A ver si así, en plan contracampaña, también se escucha mi voz -digo yo que si he de contar como futuribles todos los óvulos que a lo largo de mi vida no han sido fecundados porque no le he dado a la jodienda como tocaba... ufff, que me pongo mala-. Ea, que lo dejo estar...




























