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De espaldas

Ya han florecido los naranjos



Esta tarde he ido a pasear con Zas, como todos los días. Como sabía que mi padre no lo había sacado a media mañana, he pensado que no estaría de más prolongar la caminata. Total, la huerta está a diez minutos de mi casa.

El olor de los naranjos en flor todavía me persigue. La luz inundaba absolutamente todo y la sensación de aislamiento, de refugio ha sido gratificante.

Para no variar, me he abstraido tanto que ha habido un momento en el que no sabía a qué altura de los campos estaba. Dejo constancia en forma de ataque "reporteril".

Macedonia de chorradas varias

Tengo una compañera que me envía, al día, alrededor de ocho/diez correos tipo gracietas-que-se-hacen-para-demostrar-que-sabes-lo-que-es-el-Power-Point.

Pocas veces los abro, porque algunos son tan pasteleros que el merengue se queda corto en cantidad de azúcar, y la verdad, es algo que me supera... será que soy muy insensible.

Hace un rato estaba esperando un presupuesto y le he dado al "sí" de la ventanita emergente que te avisa de que has recibido un correo nuevo y si deseas abrirlo. Era de Ella. He decidido hacer un kit-kat, y al acabarlo, he pensado que no estaría de más el traerlos hasta aquí, porque uno arranca una carcajada y el otro me ha dejado con la boca abierta: es una batería de tests, de esas muy simples, pero que te descolocan un poco. Me he dado de besos, porque, la verdad, con lo tontica que soy para estas cosas, va y resulta que he acertado todo a la primera. Pero el motivo por el que me ha sorprendido es que, llegado al final, me ha dado como respuesta algo que yo ya había pensado mentalmente. Sé que tiene que haber una explicación lógica, lo sé: algún truco, seguro. Pero se me escapa... Y es que es cierto que yo he pensado lo que más tarde me ha mostrado la pantallita... joooo, es que no pué ser...

Dos lapidaciones



El próximo 21 de abril se resolverá en Nigeria sobre las apelaciones presentadas en contra de las sentencias que codenaban a dos ciudadanos de ese país a morir lapidados por mantener relaciones sexuales fuera del matrimonio.

Amnistía Internacional insiste es que son necesarias más firmas.

Seguramente, todo aquel que deseaba firmar, ya lo ha hecho, pero por si acaso, no estaría de más preguntar a los conocidos o a aquellas personas cercanas que no tengan acceso a internet, si lo han hecho. En el caso de que no hayan podido, siempre podemos hacerlo por ellos, con el pertinente consentimiento: registrando una cuenta de correo electrónico en alguna webmail cumplimentando el formulario con los datos personales.

Macabro y absurdo

Acabo de escucharlo en la radio -cadena Ser- y no he encontrado todavía información en las News de Google: han profanado la tumba del subinspector de los GEO que falleció en las explosiones de Leganés pocos días después del atentado del 11M.

Han conectado con una reportera y ésta lo único que ha podido contar es que hay un elevadísimo número de policías, que el sector donde se encuentra la tumba está cerrado al público y que se vislumbraba la tumba de Javier Torronteras abierta: se ve que es reconocible desde lejos porque está permanentemente cubierta de flores.

No lo entiendo. ¿Quién puede hacer algo así?

¡Churro va!



Ando melancólica, eso debe de ser.

En la calle están de festejo. Estos días he hecho algunas fotos al respecto: costumbrismo y exhibición. Cada vez estoy más convencida de que las celebraciones tienen un condicionante muy fuerte de demostración de cara a la galería, como ocurría con los desfiles de los emperadores romanos, en territorios recién conquistados, queriéndoles hacer ver a los vencidos la enorme supremacía del ganador.

Se festeja San Vicent Ferrer, que, a pesar de que su onomástica es el 5 de abril, la conmemoración se pospone, aquí en Valencia, siempre al lunes siguiente al lunes de Resurección. ¿Y qué tiene que ver esto con el churro va? Pues en principio, nada. En principio y en final. La única coincidencia es que el churro va es un juego y por estos lares, siendo yo niña, se jugaba, sobre todo en esta época -la llegada del buen tiempo hacia que nos dejasen estar en la calle hasta la caida de la noche-, al San Vicent Ferrer que consistía en que, a uno de los niños del grupo, le tocaba en desgracia "pagar", mientras que el resto se colocaba en dos filas paralelas, dejando un pasillo en medio. La "gracia" consistía en que, el que hacía de San Vicent Ferrer, cogía carrerilla y pasaba por el espacio que le dejaban los otros jugadores, como alma a la que se le está llevando el diablo. Todo esto, con el dedo en alto -imagino que algo tendrá que ver con que al santo se le representa siempre con el dedo en alto, como si fuese a dar una lección magistral- y diciendo, a voz en grito "San Vicent Ferrer". Los que estaban plantados a los lados tenían que darle "capones" en el cogote al pagador. Todo un prodigio de buenos sentimientos...

Y del "perverso" Sant Vicent Ferrer se pasaba, en muchas ocasiones, al de Churro va, que consistía en que uno de los jugadores se colocaba pegado a la pared, de frente al resto y los que estaban en el equipo de éste, que hacía de madre o almohadilla, formaban una cadena de tres o cuatro personas -cuanto más larga, mayor era la dificultad-, en la que el primer jugador colocaba su cabeza a la altura del vientre del que permanecía apoyado -imagino que de ahí el sobrenombre de madre- haciendo así un ángulo recto con su cuerpo. El siguiente encajaba su cabeza en el anterior colocándola a la altura de la abertura de las dos piernas, y así hasta el último. El equipo que saltaba tenía que aproximarse lo más posible al que hacía de madre, y una vez que todos sus componentes estaban ya a horcajadas de los que hacían de mulas, el primer saltador recitaba, en voz alta, lo siguiente: "Churro, media manga, mangotero, dime lo que hay en el mortero/puchero". Mientras decía esto, colocaba un dedo de su mano izquierda, bien a la altura de la muñeca, bien a la altura del codo o bien a la altura de la axila, correspondiéndose cada posición, con la fase enunciada. El que contestaba era el que apoyaba su cabeza en la madre -que no veía nada, claro- y ganaban el juego si acertaban con la respuesta dada, o sea, si lo dicho coincidía con el gesto que mantenía el que había pronunciado la frase.

El nombre del juego venía dado por la expresión que se exclamaba cuando se iba a iniciar la carrera para coger impulso y saltar sobre la cadena humana: "Churro va". Así se ponía sobre aviso a los que estaban esperando que un peso les cayese encima de golpe. Ni que decir tiene que muchas veces no se llegaba al final porque los que aguantaban la carga se caían o porque los saltadores perdían el equilibrio.

He encontrado una página en la que lo explica muy brevemente, pero me ha hecho gracia porque dice que lo jugaban habitualmente los niños: seguramente será cierto, pero creo que opinarían de otra manera si hubiesen podido pasarse por los recreos del colegio de monjas en el que estudié. Nos lo tenían prohibido, por supuesto -era poco femenino-, pero nos reuníamos en un patio apartado, en el que el suelo era de gravilla. Ni que decir tiene que las rodillas nos delataban... pero era tan "liberador" eso de jugar a algo que no nos permitían por ser de marimachos...

La ilustración que acompaña esta entrada es de una versión del juego mucho más suave...

Cachirulos y cometas



No sé si será igual en el resto de España, pero en la zona de Catalunya y Valencia, para la época de la Semana Santa, se empiezan a ver cometas, volando en el cielo.

Recuerdo que de niña, las vacaciones escolares de Semana Santa, consistían en salir por las tardes a merendar, al nuevo cauce del río Turia -que por aquel entonces todavía estaba seco; recién construido después de la riada del 58, pero el agua aún no se había desviado-, que está enfrente de casa de mis padres: imprescindibles unas zapatillas de loneta o deportivas, los vaqueros y una cuerda para saltar a la comba. La merienda consistía en una mona, más o menos parecida a ésta:



Los chicos, generalmente, iban en pandilla aparte. Se dedicaban a hacer volar sus cometas. Siempre me dieron muchísima envidia. Cuando alguna de nosotras queríamos aprender, se reían y nos contestaban con el típico "eso no es cosa de niñas".

Con el paso del tiempo, la tradición ha ido perdiéndose, y aunque sí que se ven cachirulos de cuando en cuando, desde luego, no tiene nada que ver con lo que fue antaño -al menos, con lo que yo recuerdo-.

Desde hace unos años para acá, en Valencia se celebra un certamen internacional de vuelo de cometa en la Playa de la Malvarrosa. La última edición me la perdí porque estaba de viaje, pero esta vez no me lo pierdo. Es todo un espectáculo. Impresionante, de verdad.

Por cierto, la palabra que los define en valenciano siempre me ha gustado mucho: milotxa/milotxes.

La página de este club recoge, en líneas generales, en qué consiste este entretenimiento.

Un buen ejemplo:

Aprendizaje de inglés al estilo Bambolinus



No, no soy yo. No llevo barba y no soy tan seria. Pero es que como soy buena alumna, leí por ahí, en una de estas bitácoras mancomunadas, en las que participan los sabios más sabios de este mistério orbitacoril, que es recomendable, para que las anotaciones -ellos les llaman posts- sean más ligeras o menos plomizas/plúmbeas -como más guste al concurrido- incluir una foto o dibujo como parte del contenido. Y como el asunto va de lecciones ¿qué mejor imagen que la de un circunspecto profesor, a punto de comenzar su lección magistral?.

Regreso de los cerros de Úbeda: tengo un serio problema. Cuando lo cuento, parece que resulta difícil de entender, pero de verdad de la buena, creédme: mis conocimientos de inglés se reducen a unas cuantas palabras y poco más. Durante mi etapa de estudiante, el idioma extranjero que se enseñaba era el francés. Y en el momento en el que hubiese sido interesante ponerme a estudiarlo, me tuve que decantar por el valenciano, porque era/es indispensable para la oposición -si quieres aprobar, claro-.

Cosas tan básicas como dog, sea, boss, boy, girl, children, man, woman, word, rain, etc. las he ido asimilando a base de leerlas y de darles significado por el contexto. Pero eso no es demasiado complicado, porque se ven en los títulos de las películas, se escuchan en las canciones... Lo difícil es cuando tropiezas con palabras que se emplean en ámbitos más especializados como pueda ser éste en el que nos movemos -desconozco si originariamente son técnicas-.

Eso de que te digan "haz un forward" o "loguéate" me deja, literalmente, fuera de juego. Por ejemplo, con lo del trackback: si existe una palabra en castellano que es "referencia" ¿por qué hacerlo más complicado, si lo importante es entender el concepto?. Al final, acabas funcionando a base de deducciones, tipo "si link es enlace, imagino que si me dicen que linkee se refieren a que pulse sobre el hipertexto".

Estos días pasados andaba a vueltas con expresiones como "off topic". Sé que resulta risible, pero su comprensión no fue instantánea: tuve que caer en la cuenta de que si off se emplea para decir apagado, en ese contexto quizás era como el fuera castellano, y con topic tres cuartos de lo mismo...

En favoritos tengo dos o tres páginas de vocabularios/diccionarios y añadiéndole el traductor, me voy defendiendo -aparte del significado de las etiquetas de html y de lo que aprendo en el trabajo... ayer supe que un conmutador es un switch, pa matarme, lo sé-. Pero me cuesta horrores. Hasta he tenido que rendirme a la evidencia: o voy poco a poco, asimilándolo, a base de pequeños conceptos, o pierdo el tren. Y no me gusta la imposición, la verdad. Pero siendo realista, no cabe otra. Puede que tenga prejuicios con respecto a lo de aprender un idioma de manera forzada. No sé. Lo del valenciano es una espinita que llevo clavada en mi corazón -conste que lo hablo y lo escribo bastante mejor que algunos valencianohablantes-.

Good bey!

The End

Update -ésta también la he aprendido a base de razonamientos de niña de seis años-

Me ha faltado añadir que en la Red siempre hay gente enrollada que se presta a dar las pertinentes explicaciones. Porque la lógica no suele servir en esto de los idiomas. Asssias, :-)

Cocinera, cocinera, enciéndeme una candela



Estoy en plena tarea culinaria. En el horno se están haciendo una docena de flanes de café y en el microondas se están asando dos pimientos rojos y están esperando, para lo mismo, dos berenjenas. Cuando acabe con los flanes, pasarán por el horno 12 manzanas.

¿Se nota que mañana tengo invitados a cenar?

Se aceptan aportaciones: en principio, el plato principal consistirá en rape al horno, envuelto en papel de aluminio -el papillote está descartado por no encontrarlo- y condimentado con mostaza de Dijon, diluida con un vasito de leche evaporada. Como acompañamiento, la verdura asada -ya sé que estas cosas se hacen en el día, pero es que no me va a dar tiempo-.

No pensaba poner entrantes, tan sólo dos ensaladas de canónigos con mozzarella, tomatitos cherry y taquitos de magro de cerdo cocido.

El postre... pues si los flanes están buenos -creo que se me ha ido algo la mano con el azúcar-, eso mismo. Sino, siempre estarán las manzanas.

Ea, que no sé por qué me meto en estos lios. Además, no tengo ni un mísero mantel medianamente decente... bueno sí, de estos tan modelnos de algodón 100% -¿por qué se me ocurriría comprar algo así, con lo que cuestan de planchar?- con flequitos...

Hoy es el gran día

Se ha ido. Se ha ido. Se ha ido. Se ha ido. Se ha ido.

¡Sí! ¿Quién? Él:



Por si queda alguna duda, es el de la derecha -el otro es el Judas que se acaba de vender a Saron-.

Se ha marchado y con él se ha llevado detrás a su séquito de chupatintas y prepotentes. Esto último puede que sea lo mejor de este Adiós endiosado ya programado: sabíamos que dejaba la Moncloa por voluntad propia, pero lo que él no se esperaba, ni de lejos, es que iba a ir muy bien acompañado. Eso sí, como no podía ser de otra forma, su despedida ha sido en plan Gran Estadísta -yo más bien diría El Gran Dictador- incomprendido, tipo Calimero. Concedió una entrevista al periódico The Times, y tuvo la desfachatez de afirmar que el inesperado resultado del 14M fue debido al 11M y que sin éste no hubiesen perdido las elecciones.

Ante tamaña estupidez, no puedo dejar de preguntarme: ¿acaso la vida no es eso, una sucesión de hechos y circunstancias que la hacen distinta cada día? ¿acaso no son los acontecimientos los que escriben la historia y no la historia la que decide cuándo han de ocurrir las cosas?

Lo mejor de lo que reseñan en la noticia es su anuncio sobre cómo y dónde va a manifestarse el ya ex-presidente a partir de ahora: fuera de España, para no interferir en el gobierno de la Nación. ¡Ja! ¡Ja! y ¡Ja!. Como si viviéramos en la época de las cavernas; es de un triste este hombre...

A las once de la mañana comienza hoy el debate de investidura. Si todo va como se espera -siempre puede ocurrir algo similar a lo de la Comunidad A.de Madrid-, Zapatero obtendrá mañana viernes el respaldo del Congreso, con lo que su nombramiento como presidente del Gobierno sería anunciado en el Boletín Oficial del Estado del día 17 -sábado-, prometiendo su cargo ante el Rey a las pocas horas de la publicación.

El hecho de que las elecciones europeas estén a la vuelta de la esquina -el 13 de junio- va a condicionar, en gran manera, los siguientes pasos a dar después de la toma de posesión, como es, por ejemplo, el hecho de comunicarle al Jefe del Estado la composición del Gobierno -los ministros-. Creo que el lunes 19 es el último día -he de confirmar este extremo, porque puede que sea el penúltimo- de plazo para hacer pública la convocatoria, con lo que el entramado burocrático va a funcionar a toda máquina: si Zapatero le comunica al Rey, justo después de la toma de posesión de su cargo, la composición de su gabinete, el domingo podrían hacerse públicos las designaciones en una edición extraordinaria del BOE y ese mismo día, horas después, celebrar la primera sesión del Consejo de Ministros, con carácter, también, extraordinario. De no hacerse con tanta celeridad, los nombramientos verían la luz en el BOE del lunes, convocándose entonces para ese día la sesión del Consejo de Ministros.

Instantáneas

Estoy como una niña con zapatos nuevos -aunque aún no haya repuesto mis pobres botas marrones-. Estos días de Semana Santa he andado mucho y me he llevado la cámara conmigo.

Acabo de publicar dos de las fotos que he hecho en una bitácora que abrí hace tiempo para poner en práctica una idea que deseché poco después. Ahora la he recuperado para convertirla en un fotoblog. Sé que la calidad de las instantáneas no es buena y que ando perdida cual Garbanzito en el bosque. Pero para eso están las miguitas en forma de manuales, :-)

Se llama Milésimas de segundo.

La comida de Zas

Posiblemente es que me echa mucho de menos cuando estoy en casa. Lo sé. Es que no se puede ser tan amorosa, :-)

Es la única explicación que le encuentro a esto:



Así ha quedado la bota izquierda de uno de los pares de calzado que más a gusto he llevado en toda mi vida. En la foto no se distingue demasiado bien -la máquina me supera, he de aprender todavía-, pero se ha comido la parte superior trasera, la que sujeta el tobillo.

En realidad, tengo la impresión de que se ha propuesto que renueve mi vestuario, incluidos los zapatos. Es inteligente, sí. Porque no entiendo el lenguaje de los perros -todo se andará- y ése es un pequeño escollo para comunicarme plenamente con él, pero estoy convencida de que si pudiese decodificar sus ladridos, mi vida estaría mucho más encauzada, ya que intuyo que más de una vez, por las mañanas, cuando estamos a punto de salir para su paseo, sus exabruptos sonoros han venido a decirme algo así como "¡niña de dios! ¿ande vas con esas pintas? ¿no sabes lo que es una Mujer Cosmopolitan? Dentro de una semana te veo saliendo con el batín y las chanclas".

De lanas y mantas



El nudo está en el estómago.

Se ha hecho por despiste. Al igual que tropecé el viernes con un nombre.

Me lo dijeron sin miramientos.

Como noticia importante.

Y sigue pareciéndome imprudente.

No se pueden contar ciertas cosas cuando una no sabe dónde colocarlas.

Los espacios necesitan de adjetivos calificativos.

Y los que están sin rellenar piden a gritos que al menos les des una digna cuadratura.

Dicen que cuando uno se va sin darse cuenta no paga el precio de la muerte.

Porque no ha sido consciente de su fin.

Una afirmación como muchas otras.

Inconsistente y forzada.

La fábrica sigue funcionando.

Él se cayó de noche y el frio de la sierra le detuvo el pulso.

No sé si los caminos se tejen y la suerte los quiebra.

No sé si los recuerdos se construyen y la memoria los arruina.

No sé si la hora llega y el segundo se escapa.

Sólo sé que Mantalana se quedó mudo y yo, hasta hace cuatro días, me quejaba

de lo mucho que hablaba.

Decir adiós y no llorar



Eso es lo que he pensado al leer parte del correo que he recibido esta mañana de mi amigo Domperignon. Sobre todo, porque en muchas ocasiones es imprescindible no perder el sentido del humor. Esta Semana Santa debería de haber llorado por un ¿conocido? -llamerle amigo sería mentir, pero no sé cómo calificar a una persona que siempre ha estado presente en tu vida, en forma de saludos callejeros, chatos de vino en el bar y alguna que otra conversación pseudofilósofica de madrugada festivalera- y no lo he hecho. No he sido capaz. Quizás, sigo impresionada por cómo murió, más que por saber de su desaparación, ya que era bastante mayor. Pero esa es harina de otro costal y ya llegará el momento de la reflexión.

Dejo aquí una relación de unos cuantos posibles epitafios -aunque imagino que muchos de ellos nunca llegarán a ver la luz, esculpidos en una losa de mármol-:

A una esposa: Aquí yace mi mujer, fría como siempre.
A un esposo: Aquí yace mi marido, al fin rígido.
A una suegra: Señor, recíbela con la misma alegría con la que yo te la mando.
A una solterona: ¡Al fin polvo!
Al perrito de Scottex: Murió de un mal rollo.
A un compositor: Esperamos que compongas una fuga.
A un ermitaño: ¡Dejadme solo!
A uno muy ocupado: Si no viví más fue porque no me dio tiempo.
A un avaro: Al más rico del cementerio.
A un hipocondríaco: Pues tenía razón.
A un fumador: Por fin dejó de fumar.
A un filósofo: Necesitó toda una vida para llegar hasta aquí.
A una estrecha: Aquí yace una virgen, que por ser tan buena y no querer, se fue para la otra vida con muy poquito placer.
A un actor: Que baje el telón.
A un inconformista: Aquí yace uno en contra de su voluntad.
A un temerario: Habría jurado que pasaba entre los dos camiones.
A un matemático: Ya sé que fui uno más, pero me cago en la estadística.
A un aburrido: Estos días se le van a hacer eternos.
A una presumida: Ahora sí que está de muerte.
A un envidioso: ¿Qué tenía Lázaro que no tenga yo?
A un pesimista: Siempre dijo que acabaría así.
A un despreocupado: Vale... tenía que revisar los frenos...
A un profesional de éxito: En estos momentos no puedo atenderle. Deje su mensaje después de oír la señal.

Ensalada de bits con fibra óptica



Eso es lo que voy a comer hoy. Seguro.

Me superan estos días, de verdad. Y el caso es que me gustan. Me explico: es horroroso el estar mano sobre mano a expensas de que tu jefe te diga "¡ahora!", porque luego vienen las prisas y el ir de cráneo y la falta de previsión y bla bla bla, pero, pero... al menos me siento útil y eficaz, que ya es bastante, la verdad.

El primer tropezón: mi compañero de sistemas mandó ayer un correo electrónico a un grupo de usuarios diciéndoles, textualmente,

"Por motivos técnicos, y con vistas a migrar el conjunto de cuentas de usuarios al nuevo sistema informático basado en Win2000, mañana os encontrareis la contraseña cambiada, y será igual que el nombre de usuario de cada uno de vosotros; y ya no entrareis en el dominio *******, sino que lo hareis en el dominio ********.

Ejemplo: El usuario ****** tendrá inicialmente el password ******. En el primer login el sistema os obligará a cambiarla. En cuanto al cambio de dominio, no teneis que haceer nada, se hace automáticamente.

Disculpad las molestias, cualquier duda o problema que tengais, podeis llamar al ****"


Sencillo ¿verdad? Pues no. Porque la gente no sabe lo que es el dominio, y no tiene ni idea de lo que es un login ni un password -algunos sí, pero son los menos-. La extensión telefónica que facilitaba el correo era la mía, claro. Tendré que recordarle a mi compa que cuando vuelva a enviar un correo similar se lo dé a leer a alguien ajeno al departamento, para ver si lo entiende, :-(

Segundo tropezón -o de cómo hacer una ensalada de cables-: por cuestiones de funcionamiento administrativo, hemos hecho un pequeño repaso a casi todo lo que se gestiona desde aquí. Creo que tengo material suficiente como para recrear una película de ficción en la que los personajes hablen entre sí en un idioma multidisciplinar. Como por ejemplo:

Rund: hola, Clip of Pan. Me ha dicho Twin que el radioenlace no da señal. Creo que voy a pasar a través del terminal telefónico que enlaza con la centralita de la sala de máquinas. El SAI estaba pitando pero creo que el sistema de incendios no se ha activado. Claro, es que el grupo electrógeno no se disparó la última vez.

Clip of Pan: Lo sé; ya probé con unos conmutadores, pero el enrutador no enviaba los datos y el firewall hizo caso omiso a la entrada que registró el concentrador de túneles.

Rund: Es una lástima, porque el NetServer está infrautilizado y desde que instalaron los clústers, el almacenamiento en fibra y la controladora de discos no rinden lo estipulado. Quizás, si pudiésemos darle un repaso a la biblioteca robótica, con el conmutador de KVM, podríamos diagnosticar si el servidor de importación es eficiente.

Clip of Pan: sabes perfectamente que no sólo depende de nosotros y del centro de cálculo, sino que hemos de tener en cuenta el software de aplicación que está diseñando Vort Cat. Además, los dispositivos de fichaje dependen directamente del programa de control de presencia, por lo que, si no funcionan, poco podremos hacer."


Sé que no tiene ningún sentido, lo sé. Pero mi cabeza, ahora mismo, ya no sabe lo que es un punto de red ni un VPN. Por no decir que no sé ni lo que es un proveedor de servicios de internet.

Espero que la ensalada no sea demasiado pesada para mi estómago. Ando a vueltas con un virus maligno que me lleva de cabeza -y no me sirve el Panda para aplacarlo-. No sería justo que, ahora que comienza el descanso, el atracón de información me provocase un empacho. El lunes o el martes daré señales de vida, que me queda solo una horita de estar por aquí y esta tarde me "enrutaré" hacia los Terueles, a ver si se me despejan las ideas con el frío, :-)

Palizas a 150 euros

Seguimos con las sentencias. Por desgracia, la verdad. Porque no es muy agradable que una sentencia destaque en la prensa por lo aparentemente injusta que resulta a ojos del que desconoce los vericuetos judiciales pero que tiene dos dedos de frente y un poco de sentido común.

Una vez más, el asunto juzgado ha sido un caso de malos tratos: una mujer apaleada, al menos cuatro veces, por su marido.

Destaco un párrafo de la noticia, que a mí particularmente, me ha dejado perpleja:

El fallo recoge como hechos probados cuatro agresiones a la mujer, que precisó de atención médica, cuando la pareja estaba en proceso de separación. La sentencia señala que "no se trató realmente de una situación permanente de trato violento, sino más bien de un periodo muy concreto para poner fin a su relación, con el consiguiente nerviosismo y crispación que ello suele originar normalmente".


O sea, que ahora resulta que porque uno se pone nervioso y se crispa y no sabe controlarse, las acciones que se deriven de esa crispación serán menos dañinas o más entendibles porque fíjate tú, pobret, es que estaba nervioso y le dio por pegarle unos cuantos palos a la mujer, por aquello de desfogarse y tal....

Y claro, como no ha habido malos tratos continuados -¿a partir de cuantas palizas considerará una jueza que ha habido malos tratos continuados? ¿a partir de diez, de doce, de veinte?- le condenan a 600 euros de multa por una falta de lesiones. Nada, a 150 euros por paliza. Le sale bien al caballero -por decir algo-: cuatro hostias bien dadas marcándole la mano en la cara, dos o tres pataditas en los costados y un puñetazo en la boca, y uno se queda como nuevo. ¡Total, el precio a pagar por tamaño desfoge es peca minuta!

No lo entiendo, de verdad. No lo entiendo.

Sentencias y sentencias



Hay delitos y delitos. De la misma forma, hay sentencias y sentencias. ¿A que soy lista? Es que me daría de besos cuando hago este tipo de afirmaciones, :-)

Siempre se ha dicho -hasta la Constitución lo reconoce en su art.25.2- que las penas privativas de libertad y las medidas de seguridad estarán orientadas hacia la reeducación y reinserción social de los delincuentes, entre otras cosas, porque de poco sirve condenar a una persona para que cumpla equis años en la cárcel y luego al salir vuelva a cometer el mismo tipo de delito. Pero... dicen que del dicho al hecho hay mucho trecho. Y es verdad. Pocos son los que, después de haber pasado por una cárcel, consiguen integrarse en el día a día de su ciudad o población de residencia sin recaer en aquello que les llevó a prisión por primera vez -para muestra, la entrada anterior-.

El porqué ocurre esto, ni idea. Quizás, sólo quizás, tenga que ver con que las sentencias condenatorias se sujetan a una legislación obsoleta, o a que los jueces han caido en un rancio inmovilismo. Lo cierto es que, habituados como estamos, a saber de condenas de seis años y cuatro meses, por ejemplo, resulta desconcertante que un juez de menores de Granada condene a un menor a impartir 100 horas de clases de informática por haberse introducido en ordenadores ajenos y haber causado daños en éstos. Y resulta desconcertante porque el castigo se impone en base a obtener de su aplicación, beneficios para la comunidad.

El autor de esta sentencia es Emilio Calatayud, que ya es conocido en el mundo judicial por el carácter educativo que tienen la mayoría de sus condenas. Esta por ver -aunque en algún lugar ya leí sobre este señor y existía una especie de estudio sobre cómo habían evolucionado los menores sancionados; de hecho, en la entrevista que se enlaza a través de su nombre ya se facilitan datos al respecto- si estos mismos métodos servirían para los delitos cometidos por adultos. Estoy convencida de que, al menos en algunos casos, no estaría de más el plantearlo.

De atracos y rehenes

El lunes, 5 de abril, una sucursal del Banco Popular en Alicante fue la protagonista de un desagradable incidente. Quizás, ni tan siquiera fue la sucursal la protagonista... No. La verdad es que el protagonista fue otro: un delincuente con numerosos antecedentes penales. Y fue protagonista porque hizo algo para hacerse notar -porque sino, que me digan a mí cómo se distingue a un delincuente de una persona sin antecedentes policiales, yendo por la calle-. Entró en la citada sucursal a eso de las nueve de la mañana con la intención de atracarla -porque en realidad, se quedó en un intento de atraco, no en un atraco- y como vio que lo habían pillado, se atrincheró en el local y retuvo a varias personas para poder presionar a la policía, ya que llevaba armas y una granada.

El final ya se conoce: fue capturado cuando huía en la moto que le facilitó la policía como resultado de la negociación que mantuvieron para que entregara a los rehenes que todavía estaban en su poder a las 9 de la noche. Las fuerzas de seguridad calcularon las posibles salidas que el delincuente podía tomar y las cubrieron todas esperando a que éste llegase por una de ellas.

De la noticia se supo desde primeras horas de la mañana -nada extraño por otra parte-, pero lo chocante, al menos desde mi punto de vista, fue que un redactor de Telecinco habló con el atracador -desconozco quien se puso en contacto con quien- y esto posibilitó que esa conversación (audio) se facilitase como una información más que ampliaba la cobertura de la noticia.

El captor se quejó de que la policía no le daba lo que él pedía y de algo que, aunque en el fichero de audio no se escucha, roza el esperpento: de que las cervezas que le habían facilitado, junto con los bocadillos, no eran de su gusto...

A ver si encuentro la información al completo -me refiero al texto íntegro de la conversación-, porque desde luego, se necesita sangre fría para algo así. Aunque visto lo visto, el asaltabancos es una pieza de cuidado, :-(

Addenda 10:50

El texto no lo he encontrado, pero sí una noticia en la que se refiere que el asaltante pidió una determinada marca de cerveza. Digo yo que puestos a pedir, pues que no quede ¿no?.

Hasta su padre se desplazó desde Madrid para hablar con él y convencerlo de que lo mejor era que se entregase. En casi toda la información facilitada después de su apresamiento, se dice que su mayor obsesión era no volver a la cárcel.

Addenda 11:00

Destaco otro párrafo de otra información:

"Para empezar, el secuestrador solicitó comida y una cerveza, además de un gramo de heroína para “matar el mono”. Los bocadillos llegaron, la cerveza, aunque sin alcohol también, pero la droga, según la policía, no. Pero un agente tuvo que regresar a la puerta del banco con otra cerveza, la marca exigida por Iván, con alcohol. "

Barcelona contra las corridas de toros

Una buena noticia. Una magnífica noticia. Sí. Sé que hasta desaparezcan pasarán décadas, pero decisiones como la que ha tomado esta tarde el Pleno del Ayuntamiento de Barcelona son muy importantes. Una declaración institucional viene a ser algo así como un decálogo de intenciones, un posicionamiento ante una situación social vergonzante o similar.

Muchos ciudadanos van a seguir pensando que es un arte, y no entenderán esta postura. Pero era necesario y sigue siéndolo para el resto de las ciudades españolas. De esta forma, no podrán, desde ese ayuntamiento, apoyar ningún proyecto que esté dirigido a la práctica de este espectáculo cruel. Y si se cierra el grifo, o se ponen dificultades para que se siga torturando a animales sin ninguna necesidad, la tendencia festivalera de la gente ira disminuyendo. Al menos, eso espero.

El imperio Aragonés



Ayer, sumergida en la página de Mariano Gistain, me di de frente con un gracioso manifiesto o carta de intenciones de un grupo denominado GAIA (Grupo Aragonés Irredento de Acción) sobre lo que los aragoneses deberían reclamar en pos de recuperar las fronteras de lo que hace unos cuantos siglos fue la Corona Aragonesa.

Se me escapó alguna que otra carcajada mientras lo leía. Y es que no tiene desperdicio: es una magnífica síntesis de lo que ha acabado siendo, en algunos casos, la reivindicación nacionalista -sin adjudicarle apellidos territoriales-.

Schwarzenegger a la española



No podía ser de otra forma. En este país las cosas se hacen a conciencia, o sino, no se hacen.

Era de esperar que, tras ver el triunfo arrasador del actor cachas de origen austríaco en las elecciones a Gobernador de California, intentase lo propio algún famoso del artisteo español de segunda fila o similares; de estos que pasean sus palmitos por los innumerables programas de televisión que deben su existencia a un único motivo: que no aumente la cifra de parados -para que luego digan que los poderes mediáticos no son solidarios-.

Me puede fallar la memoria -seguramente habrá más personas- pero creo que el caso más reciente se dio en las últimas elecciones generales del 14M, en las que la sin par Karina decidió meterse en política para ayudar a conseguir votos a Javier Checa, alcalde de Torredonjimeno (Jaén) que se presentaba como diputado para el Congreso: lo de repartir huevos por la calle es de un casposo que ni con todos los champúes para la caspa, reunidos en conferencia mundial, se supera.

No descubro nada nuevo si afirmo que siempre han habido clases en esto del tipismo/pintorequismo y del tópico Spain is diferent. Esta pobre mujer -Karina-, perdió su caché allá por los años..., allá por los años..., allá por los años ¿80? -creo que es ser muy condescendiente, pero bueno-. Su vida es un recuerdo en un baúl-la mía no tiene ni baules-. Con tan poco tirón mediático, la cosa del asunto político jienense se ha quedado en agua de borrajas: es una estrella de quinta o sexta categoría ¡qué le vamos a hacer! Como experimento no está mal -a mí ha llegado a darme pena, penita, pena...-. Pero eso no quiere decir que la idea sea mala: me refiero a la de reconvertir a un famoso venido a menos en político aclamado por la plebe.

¿Quién puede, a estas alturas de la película, echarle un pulso a la política seria y ganarlo a base de apariciones estelares y de cuatro actuaciones con Marinero de luces como referente social?

Sí, sí, sí. Isabel Pantoja -IP siguiendo los cánones de la estupidez supina en esto de los Tomates y demás-.

Es sólo un rumor. Pero es tan jugoso...

Y además, en las elecciones locales del año pasado, ya hubo quien, por la calle, la aclamaba como futura alcaldesa de Marbella. Si bien es cierto que no era porque a ella la viesen como política de alto nivel -tipo Ana de Palacios (ja)- sino porque sabían que se acostaba con Julián Muñoz, el por entonces candidato a la alcaldía de Marbella...