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De espaldas

Resumen vacacional

Sé que con el tiempo me arrepentiré -esa vergüenza tonta y limitadora que a veces me sujeta por los tobillos y me convierte en una correcta y formal niña bien-, pero de momento, me parece perfecta para resumir mis días en Teruel:



Botas de montaña, pelo revuelto, pinta de ama de casa despistada y poco más.

He dormido mucho y he caminado más todavía.

Tranquilidad a raudales y poca vida social.

Me reitero en la idea de que, a medida que pasa el tiempo, una se mete más y más en el cascarón, olvidándose de formalismos estúpidos y pautas impuestas. Ya era hora.

Jeroglífico

Se trata de encontrar la palabra ajustada. Sólo una. Nada más.
¿Seré capaz?

Al menos, lo intento. Y si acertáis, os embargará la satisfacción de haber llegado a comprender cómo funcionan mis neuronas, :-D
Se trata de encontrar la palabra ajustada. Sólo una. Nada más.

Allá va:

Se trata de encontrar la palabra ajustada. Sólo una. Nada más. Es necesario dar unos cuantos pasitos; en concreto, cuatro. El DRAE dice de ella que es un sustantivo. Y que, pese a su existencia en singular, se usa con bastante más frecuencia en plural.

Primer paso



Quédate con ella, te hará falta para el principio.




Segundo paso



Una mitad sobra. La otra es la que necesitas. Deja de lado los cincuenta, que quedan demasiado lejos.




Tercer paso



No te marches. En realidad, con irte a la parte contraria, será suficiente.




Cuarto paso



Lo dijo un príncipe. Ése mismo en el que piensas. Pero tú has de conjugarlo. Como si se tratase de él.




Más fácil, imposible.

El colmo del despropósito



Majaderos.

Majaderos y estúpidos.

Majaderos, estúpidos y reaccionarios -sí, reaccionarios; aunque parezca mentira-.

¿En que puto país vivimos?

¿Cómo una persona que ha sido elegida por el pueblo -estoy convencida de que sus votantes, ahorita mismo, han de estar maldiciendo la hora en la que respaldaron su candidatura a través de una papeleta; y si acaso no lo están haciendo, este jodido mundo está cada vez más patas arriba- para que hable por él, para que lo represente, es capaz de perpretar semejante fantochada?

Además de irrespetuosos, habría que añadirle que lo de "Reina y dama de las fiestas" huele a rancio desde quilómeros de distancia. Majaderos y carpetovetónicos. Una combinación peligrosa. ¡Madre mía...!

Vocación frustrada



A veces una se sorprende de su propia capacidad de análisis: hay días en los que, al levantarse y contemplarse en el espejo, ese "mira que eres inteligente, guapa y encantadora; si fuera hombre caería rendido a tus pies ahorita mismo" surte efecto y la autoestima se alza hasta límites insospechados. Tanto es así que aplicar el método deductivo "Veo, cotejo, y tras esto, extraigo conclusiones a todo aquello susceptible de serlo", se convierte en una tarea divertida, amena y casi, casi frívola.

El domingo pasado fue uno de esos días en los que me sentí especialmente inteligente. Fui al MNCARS, o lo que es lo mismo, al Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía a ver la exposición temporal de Juan Gris que se está exhibiendo en la actualidad -a mí que no me digan, pero el anagrama es horroroso, amén de impronunciable... y yo, con la fijación que tengo con el inglés, lo de "cars" me recordó a "cards", que ya sé que no tiene que ver una cosa con la otra, pero como la libre asociación de ideas funciona así, libremente...- .

Mucha gente -imagino que por lo de la gratuidad al ser domingo-, muchos cuadros y poca información. Con todo, y aprovechando ese brillo de "genia" con el que me había desayunado, la visita fue altamente productiva: después de ir y venir, de acercarme, de alejarme, de taparme un ojo y luego el otro para ver las obras con miradas distintas -no es lo mismo un cuadro contemplado desde una perspectiva izquierdosa que ese mismo cuadro observado desde el flanco derecho ¡dónde va a parar!... ése gesto es uno de los que he incluido, como elemento indispensable para que el proceso analítico sea perfecto, en mi particular método deductivo al más puro estilo Maigret-, se me encendió la bombilla y pude exclamar, cual mujer perdida en busca de su sombra en el instante en el que se da de bruces con ella, un sonoro "¡Acabáramos!".

¿Por qué? Muy sencillo. Porque descubrir que, en realidad, la verdadera vocación de uno de los mejores pintores del siglo XX, no fue la pintura, sino ser guitarrista, no ocurre todos los días*: desconozco cuantos cuadros se muestran en esta exposición, pero encontrar alguno en el que no haya una guitarra, ya sea a trocitos, en planos distintos, en vertical, en horizontal, con sombras, sin sombras, en las manos de un arlequín, apoyada en una silla, etc., es casi un milagro. Además, y ya en plan comentario "de ti para mí" -como diría Sabina-, este hombre seguro que tenía serios problemas de insomnio, porque es imposible pintar tanto en tan pocos años, si no se hace robándole horas al tiempo de descanso -y muchas le tuvo que robar-. Es sorprendente, de verdad. Murió a los cuarenta años, y entre lo que dibujó para periódicos y semanarios y lo que pintó, este señor se cargó de un plumazo el dicho "vísteme despacio que tengo prisa", amén de que su enfermedad supuso un importante lastre para él, porque la estuvo arrastrando durante años hasta que, finalmente, acabó con él.

*[Interpretadlo en tono jocoso, por favor; que es que todavía estoy "griseada" y este escrito es una forma de poner los pies en la tierra.]

Unos cuantos ejemplos de la omnipresente guitarra:


Naturaleza muerta con flores- 1912


(Desconozco el título)


(Desconozco el título)


(Desconozco el título)


(Desconozco el título)


Arlequín con guitarra

Y uno de los que más me gustó:


Tres lámparas

Por cierto, y para el que le interese curiosear, aquí se puede ver una visita virtual de la exposición.

El rosario

Parece ser que no es necesario desempolvar muchos informes:


Era de prever. Lo de Roquetas de Mar iba a traer cola. Tanto es así, que el ministro Alonso, el de Interior, ha ordenado que se investiguen las muertes ocurridas en los cuarteles de la Guardia Civil desde 1996.

Parece ser que no es necesario desempolvar muchos informes:

Un juez ve indicios de tortura en la actuación de tres guardias civiles. Y no, no estamos hablando del caso de Almería -que el titular dice bien clarito "un juez", no "una juez"-. Se trata de otro que iba rodando y rodando y rodando, de aquí para allá, desde el año 2000, momento en el que ocurrieron los hechos.

Tengo la impresión de que van o quieren buscarle todas las cuentas al rosario. Para que las culpas de las presuntas torturas se repartan entre el gobierno anterior y el actual. Que ya puestos, está muy mal intentar darle la bofetada al último que llega...

Es vergonzoso, de verdad.

Ahora todos nos ponemos las manos en la cabeza, alarmados porque en los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado existan personajes de baja calaña que empleen la tortura y los malos tratos para hacer su trabajo con "efectividad": se ve que a estas alturas de la película, iniciado el mes de agosto, casi ninguno de nosotros recuerda que en mayo pasado, Amnistía Internacional, publicó su informe anual sobre la violación de los derechos humanos por parte de un elevadísimo número de países, y que entre este listado de infractores, se encontraba y se encuentra España.

No pretendo hacer leña del árbol caído, ni mucho menos insistir en la idea de que no existe ningún poli bueno, porque es mentira: por mi trabajo, durante casi cuatro años, estuve en contacto diario con muchos policias locales y hay muchos, por no decir la mayoría, que son muy conscientes del trabajo que realizan y de dónde están sus límites. Eso sí, yo haría una clara diferencia entre las generaciones antiguas -los que se formaron y trabajaron a finales de la dictadura- y las nuevas remesas: no hay color entre unos y otros -para desgracia de los primeros y de los ciudadanos que han de tratar con ellos-. De todas formas, sobre este asunto en particular, Sponge se ha explicado mucho mejor que yo en los comentarios de una entrada en la bitácora de Ciri. Por lo que no insisto más en ello.

No tengo ni idea cómo puede acabar esto, sobre todo, si se tenemos en cuenta la alarma social que ha suscitado la muerte del agricultor almeriense: lo del sexagenario descamisado al estilo Alfredo Mayo, con pistolón en la manom es muy, pero que muy preocupante. Lo que sé seguro es que no me gusta en absoluto la reacción del gobierno. Lo del buscar, a la desesperada, entre las inmundicias de antaño no catalogadas todavía, basura que huela peor que la que ellos están fabricando ahora, denota que están perdiendo el Norte -aunque estas reacciones ya las han tenido con anterioridad-, y lo que es peor, están mostrando lo poco adultos -hablando de política- y serios que pueden llegar a ser: lo de "y tú más", lo empleábamos de niños, cuando nos señalaban el babero manchado de barro, para reprendernos por nuestra falta de aseo personal. Será cosa de la higiene -mental-... seguro que sí.

La juez, la bombero, la médico...



Duda existencial: ¿Por qué santas narices casi el 100% de los titulares -en la primera página que muestra el buscador sólo hay dos honrosas excepciones- que hablan sobre la muerte, por supuestos malos tratos, de un agricultor en las dependencias de la Guardia Civil de Roquetas de Mar (Almería), la titular del Juzgado que instruye el caso es citada como "la juez" y no como "la jueza, cuando "jueza" se incluye en el DRAE y lo de "la juez" suena como una patada en el hígado? ¿Acaso es que los libros de estilo de los periódicos más renombrados se redactaron con el único fin de que hiciesen bonito en las estanterías de los responsables de las publicaciones?

Me cabrea mucho. Pero que mucho, mucho, mucho. A ver, recordemos: alcaldesas, ministras, médicas, cirujanas, mineras, camioneras, bomberas... ¿Alguién oyó alguna vez hablar de la concordancia en el género o en el número de las palabras? Pues eso.

¿Aprovechando el naufragio?



Duda existencial: ¿Cómo se explica que, existiendo durante estos últimos días, una importante alarma social debida a la intoxicación por salmonelosis de más de mil personas, por culpa del consumo de pollo asado, contaminado con la bacteria que provoca esta enfermedad, una empresa que elabora productos precocinados, lleve dos días -al menos, que yo sepa con certeza- anunciando las excelencias y sabrosuras de su magnífico pollo asado? ¿Será que todavía no se han enterado de que los enfermos sobrepasan el millar y ya ha fallecido un anciano por esta causa? ¿O quizás será que son unos buitres y ahora que los de Sada y Pimpollo han retirado sus productos del mercado, los de El Pozo -mercantil que comercializa los precocinados "Mesana"- han querido hacer su agosto particular en un agosto mucho más particular para una ingente cantidad de familias?

A mí que no me digan, pero o los que ahora se están anunciando no poseen el don de la oportunidad o son unos carroñeros de tomo y lomo. No cabe otra.

Orgullo familiar



Me permito la licencia de ponerme blandi-blu: por la parte que me toca -lazos familiares; tampoco es necesario dar más explicaciones-, hoy me he desayunado con una magnífica noticia.

Tan pura y limpia



Ayer recordé, al hilo de un par de comentarios que hicimos -uno de Bielka y otro mío- en la anotación anterior sobre la consentida y aceptada socialmente pertenencia de la mujer al hombre, una novela que leí hace un año, titulada El vagón de las mujeres, de Anita Nair.

Esta mañana he buscado el libro para echarle un vistazo: me gusta, de cuando en cuando, ver qué palabras o qué párrafos dejé señalados en el momento de su lectura porque, de una u otra forma, me causaron impresión. Creo que las frases que copio a continuación reflejan con exactitud la idea de posesión que, por desgracia, algunos hombres tienen formada con respecto a "sus" mujeres:

"Una semana más tarde, cerca de la medianoche, Ebe me despertó con sus movimientos.
-¿Qué haces?-le pregunté medio dormida.
-Nada. Sólo quería tocarte-en su voz había un tono extraño.
Sus dedos acariciaban y hurgaban.
-¡Mi niña pequeña!-repetía melosa su voz-. Mi querida chiquilla.
Me dio miedo. ¿Qué le pasaba a Ebe?
-Ebe, Ebe-susurré incapaz de disimular el pánico.
-Me encanta que me llames Ebe, Ebe, como acabas de hacer. Como una niña pequeña. Me gustas así -murmuró Ebe-. Tan pura y limpia. Mi pequeño tesoro. Mi niña adorada. Sin grandes pechos bamboleantes ni un horrible bosque peludo de mujer. No quiero que cambies nunca. Quiero que sigas así toda la vida.
¿Cuál era mi lugar en todo aquello? Margaret Shanthi, la mujer. A los ojos de Ebe, ¿había dejado de existir? Una niña a la que podía mandar y moldear, con la que hacer el amor y divertirse. Era como si negara todo lo que había en mí de adulto y de femenino... ¿Qué sería de nosotros cuando cambiara? Cuando dejara de ser la niña de Ebe con el pelo corto, pechos en flor, vulva desnuda y tobillos finos... Un sollozo me ahogó en la oscuridad."


Soledad. Pero como opción. No como obligación, no como imposición. De eso habla esta novela: independencia y desprendimiento. Territorios y espacios ganados. Preceptos morales dejados en el olvido, después de haber convivido con ellos toda una vida. Encaja a la perfección con lo de "mujer y sola en la vida". Sin angustias. Como venimos y nos vamos.

Camarera de mi amor



Ejercicio de crecimiento personal -ejem, ejem, ejem-:

Lo reconozco, de cuando en cuando veo películas para quinceañeras bobaliconas -normal, pertenezco a la generación "Grease"-; leo, guiada por la desesperación, novelitas rosa estilo Colección Harlequín, cuando algún futurible marido, despistado él, no ha acudido a nuestra primera cita con el pertinente ramo de rosas rojas en una mano y en la otra, una sortija "un diamante es para siempre" y escucho el "P'a todo el año", de José Alfredo Jiménez, cantado por María Dolores Pradera, los días en los que me siento ajada, rota y desdichada en amores; o sea, tal cual la Zarzamora con tendencia masoquista.*

[*Mensaje para mi terapeuta emocional: espero que valores este ejercicio de nudismo espiritual tal y como se merece; nada de "cada tres palabras, has hilvanado catorce para justificar las anteriores, y eso, señora mía, no deja de ser una negación de TU realidad", que ya estoy harta de quedarme en cueros y enseñar mis vergüenzas tipo consumo no selectivo de pseudo-cultura basura y no recibir ni tan siquiera una palmadita en el hombro, para respaldar y reforzar mi hiper-mega-valentía.

Pdta. para los que pululan por estos lares: que es muy de cuando en cuando; de verdad de la buena, :-P]


De entre todas las pelis de niñas monas, románticas y buenas-buenísimas de la muerte que he visto a lo largo de mi vida, El Bar Coyote es mi preferida. Tanto es así, que tengo grabada la banda sonora en dos o tres cintas, para poder escucharla en el coche; en casa, cuando estoy en el pueblo; y con los walkman, antes de tener el discman.

Argumento: aventuras y desventuras de cinco camareras -en concreto, de una de ellas; el resto, son relleno- estilo Cosmopolitan que trabajan en un bar de copas de NY, atestado de maromos hambrientos de carne femenina y unas cuantas treinteañeras, deseosas de ribazear con cervatillos de músculos la-fibra-soy-yo. Cuatro canciones pegadizas, dos o tres bailes la-noche-es-para-vivirla-y-las-botas-camperas-no-dan-calor, de coreografía y ejecución perfecta, escenificados encima de la barra -se ve que en los USA les mola mucho eso de darle un empleo alternativo a las cosas, por aquello de ser los más originales del mundo mundial-, y una básica historia de amor/desamor, fracaso/superación, muy al estilo de en-América-todo-es-posible.

Llevo dos fines de semana intentando emular a estas mozas tan peripuestas, pero he de reconocer que, aunque mis compañeras y yo hemos hecho casi lo imposible por ser la versión española de Bar Coyote, la pretensión se ha quedado en una burda y nefasta caricatura: de ahí que me haya atrevido a modificar la fotografía que ilustra la anotación, para adaptarla a lo que en realidad supone atender la barra de un bar de pueblo durante los días que se celebran las fiestas patronales. Mucho padre de familia salido -de casa y de sí mismo-; mucho soltero con pocas o nulas dotes de conversación -tres larios con cola y cuatro pipirigallos-; y excesivo, manifiesto y evidente deseo de ahogar las penas en alcohol de casi la mayor parte de los visitantes.

Toda una experiencia, sí. Ahora entiendo cuando se dice, cual tópico-típico de primer grado, que los camareros son como los antiguos confesores: saben y conocen de la vida y costumbres de sus clientes más asiduos. Alguno seguro que matizaría diciendo que "es que tienen mucha psicología" y aunque la expresión sea de las de rompe y rasga, en este caso, algo de verdad hay.

Por cierto, me cantaron el "Camarera, camarera, tú eres la camarera de mi amor; sí señor". Ya he cubierto mi cupo de ternura y mimos a domicilio para dos o tres meses. Lo sé, no puedo quejarme, :-D

¡Justicia! ¿"Ande" estás, que no te encuentro?


Respuesta: Porque la justicia se ha tomado vacaciones. No existe otra explicación coherente.
Duda existencial: ¿Cómo santas narices se explica que a un señor, que conduce un vehículo a toda velocidad sin tener el carnet que lo habilite para ello; que atropella a un viandante; que lo deja tirado en la calzada sin socorrerlo hasta que éste, desgraciadamente, fallece; que sale huyendo y que, más tarde, para su barbarie no sea descubierta, es capaz de aceptar que imputen la comisión del delito a su hermano durante seis meses; lo condenen ahora SÓLO a dieciséis meses de cárcel?

Respuesta: Porque la justicia se ha tomado vacaciones. No existe otra explicación coherente.

Y encima tendremos que conmovernos porque Farruquito se ha emocionado cuando ha conocido el contenido de la sentencia...

Toros pluriempleados



Ayer era un parque temático dedicado a Francisco Franco. Hoy, toros, de los conocidos como "mansos" -los que no son bravos y sirven de guía a los demás; generalmente suelen ser los que llevan el cencerro- que sirven como vallas publicitarias en movimiento.

Me arriesgo a caer en la retórica fácil y hueca, pero es que una tiene sus limitaciones y ante mamarrachadas de este tipo no queda otra que preguntarse lo de "¿es que nos hemos vuelto todos locos?".

No me gusta que se maltrate a los animales y me cuesta mucho, sobre todo en verano -por la ingente cantidad de festejos taurinos que se programan en los pueblos del levante español-, aceptar que vivo y comparto mi tiempo con personas que consideran un arte lo del toreo: embolados, ensogados, picados, apaleados... Quizás esta versión del toro anuncio sea la menos dañina posible dentro del amplio abanico de malostratos consentidos. Pero eso no le resta sordidez al asunto: es de un pésimo gusto.

Espero que no todas las agencias de publicidad sean como las que han ideado esta forma de anunciarse, porque si la mayoría funcionan bajo los cánones del todo vale, aviados estamos.

Francolandia



Hay cosas que resultan incomprensibles. Lo sé, no descubro nada nuevo. De hecho, y sirva como ejemplo, los mandamases de la ICAR están todos los días intentando vendernos la moto con sus dogmas de fe, y aunque parezca increible, existen personas que les hacen caso y se tragan mentiras de magnitudes desproporcionadas. Valga como referencia la de que la madre de Jesús le concibió por inspiración divina, sin ser desvirgada.

Ya digo, para que luego los gurús de la información de masas, se despiporren -literalmente- cuando un casposo sin más luces que las de las bombillas que le alumbran cuando, por la mañana, se afeita en su cuarto de baño, aparece en un medio televisivo diciendo que ha sido abducido por los marcianos y que ha convivido con ellos durante cuatro años, con todo lo que eso conlleva: desde fornicar con seres con siete orificios hasta leer "El Quijote" en sentido inverso, con la finaldad de averiguar el mensaje secreto que Cervantes, en un ardid sin precedentes -ya hubiese querido Dan Brown estar a su altura- en la literatura mundial, quiso transmitir a la Humanidad para que ésta fuese capaz de sobrevivir a la deblacle del Juicio Final -eso es esoterismo y no lo que vende J.J. Benítez-.

Retomo tras la disgresión, que hoy tengo las neuronas un poco más flojas de lo normal: decía que hay cosas que resultan incomprensibles. Ya he puesto un ejemplo en el primer párrafo. He aquí otra muestra de estupidez supina. Se necesita ser mezquino, de verdad.

No me cabe en la cabeza cómo es posible que una persona con dos dedos de frente -o sea, con cordura y raciocino suficiente para comprender el concepto de genocidio y crímenes de lesa humanidad- sea capaz de aplaudir, valorar y querer perpetuar las tropelías que durante casi cuarenta años cometió Francisco Franco.

Lo digo completamente en serio: deberían poner unas cuantas cargas de dinamita y hacer estallar por los aires el Valle de los Caídos. Y antes de todo eso y para que se destruyesen a la vez, haber retirado de las plazas, parques y lugares públicos españoles, todos y cada uno de los elementos "decorativos" creados al efecto de engrandecer la figura del dictador. Y que no me vengan con lo de la memoria histórica y demás argumentos similares: la historia ha sido, fue; no es. No se puede cambiar, ni tan siquiera borrar -aunque algún ex-Grapo de nombre piadoso, procure reescribir los hechos amparándose en un revisionismo historiográfico que da grima-.

Dicen que el tiempo cura todas las heridas y posiblemente sea cierto. Pero lo que sin duda también es cierto es que no existe suficiente distancia histórica como para que reacciones y comportamientos como los de estos -y por desgracia, otros muchos- francomaniacos resulten inocuos. No todas las opiniones se pueden respetar.

Por descontado y en esta ocasión, el/mi buen talante se ha ido por el mismo sumidero por el que a los empresarios mallorquines promotores de esta aberración turística se les coló la integridad moral.

Devuélveme mi "ADO"



Ando ofendida. Y digo ando porque, en realidad, cuando me ofendo, necesito caminar para aplacar mi ira. Por lo que la imagen es casi, casi, literal. Será que llevo mucho tiempo sin escuchar la radio. O quizás que mi atención ha estado dedicada, en estas últimas semanas, a menesteres más gratificantes. Ya digo... ejem... no lo digo yo, que lo dice Bustamante, y el problema no es que lo diga este hombre de gestos desmesurados y sentimientos verbeneros de tres al cuarto -¿a que se nota que lo amo intensamente?-, sino que lo que dice, o lo que canta, lo destroza. Se necesita mucha desfachatez para convertir un asesinato lingüístico, perpetrado con premeditación y alevosía, en un ¿hecho? cultural de enjundia popularesca -peaso de expresión altisonante-.

La prueba del delito:


DEVUÉLVEME LA VIDA

Hace tiempo que no escribo lo que siento,
Hace tiempo que te busco y no te encuentro.
Hace tiempo que no para este tormento,
Será que nuestro amor se lo llevo el viento.

Hace apenas me juraste amor eterno,
Me dejaste, fue un eterno sufrimiento.
Ya me voy acostumbrando a este desierto,
En medio de la noche, buscando tu cuerpo.

[[[ESTRIBILLO]]]
Devuélveme la vida que me la has quitao, (que me la has quitao, que me la has
quitao)

Devuélveme la vida que me la has robao, (ay ay ay que me la has robao)
Devuélveme la llave de mis sentimientos por favor,
Que se me ha cerrado con tu amor y no se como abrir!

[[[ BIS ]]]

Nadie sabe como duele este silencio,
Nadie llena este vacío tan inmenso,
Los minutos se me pasan sin saberlo,
Será que nuestro amor se lo llevo el viento!

[[[ESTRIBILLO x 2]]]

He vivido dando vueltas sin sentido,
Tras la huella que dejaste en mi camino,
Atrapado en una falsa realidad,
Que no encuentro mi conciencia, que no puedo despertar!

Hace tiempo me juraste amor eterno,
Me dejaste, fue un eterno sufrimiento.
Ya me voy acostumbrando a este desierto,
En medio de la noche, buscando tu cuerpo.

[[[ESTRIBILLO x 2]]]

Devuélveme la vida….


Estoy por plantear una demanda judicial. Es que es la única manera, de verdad. En estos casos el diálogo y el talante zapateril sirven para bien poco. Y si acaso no se puede denunciar a este triunfito gritón y saltarín por merendarse las normas gramaticales en aras de conseguir, en la letra de su canción, una rima de pésimo gusto, al menos, que algún fanático guardián del buen uso de la lengua española -¿quién dice que no pueda existir una congregación de Caballeros de la Orden del Dardo en la Palabra?- se dedique a perseguir al ultrajador, por doquiera que vaya, reclamándole la devolución -cuantiosa a estas alturas del verano- de todas las terminaciones verbales que se ha metido en los bolsillos, en pos de una mal entendida economía lingüística.

[Por cierto, que a mí lo de "ADO" me da cierta grima... ¿será porque "ADO" es una expresión de contabilidad -al menos en la municipal- que significa, autorización, disposición y reconocimiento de la obligación económica? Seguro.]

En busca de Dulcinea



Desaparezco. Sí, ya sé. Ya estaba desaparecida. Si acaso no me falla la memoria, di de baja la bitácora el pasado 24 de mayo. Pero como estoy teniendo problemas para acceder al área de administración, prefiero dejarla activa e intentar no caer en la dependencia bitacoril -que suena fatal, pero que existe... ¡y tanto que existe!-. Me va a ser fácil, la verdad: el sábado salgo en busca de Dulcinea. Sí, no quiero encontrar ni a Alonso Quijano ni a Sancho Panza. Prefiero darme de bruces con la sombra de esa fantasía caballeril que hoy hubiera servido para hacer de protagonista en un anuncio de Dove "mujeres normales".

Por aquí -imaginad una flecha que indica hacia abajo- estaré durante, más o menos, dieciséis cálidos días con sus dieciséis misteriosas noches:





Pdta. A todos aquellos a los que les debo correo, una vez más, mil perdones. A ver si este descanso me sirve para aprender, de una vez por todas, que el hecho de comunicarse es algo que funciona si el receptor, a su vez, se convierte en emisor.

Mil besos, :-)

La ley del mínimo esfuerzo



Cuando ayer leí en el periódico Levante que en las puertas del campo de fútbol Mestalla se mercadeaba, el viernes pasado por la noche, con las preguntas de varios exámenes para el acceso al grado superior de Formación Profesional, porque éstas se habían filtrado, no me sorprendí demasiado, la verdad.

¿Quién no ha copiado o ha empleado alguna que otra chuleta para salir del paso en un examen que no ha terminado de preparar como tocaba? Aquí serviría lo de "quien esté libre de pecado, que tire la primera piedra" -aunque soy consciente de que existe gente que nunca ha recurrido a estos subterfugios para pasar una prueba, pero son los menos-.

Cuando estaba estudiando COU, en un par de ocasiones, los que teníamos como optativa la asignatura de griego, llenamos la pizarra de supuestos análisis sintácticos y traducciones que en realidad eran meras transcripciones -empleando el alfabeto griego... pero lo que en realidad se leía eran frases en castellano- de los epígrafes de cada uno de los temas que iban para el examen de Historia Contemporánea, que era la materia que teníamos a continuación. La cosa funcionó a la perfección, porque no eran datos concretos, sino ideas generales, y no fue necesario memorizar tanto. Se estropeó -eso creo- cuando alguno de los compañeros que tenían Historia del Arte como opcional, le fue con el cuento al profesor. En el siguiente examen, entró y borró directamente la pizarra, sin más explicaciones.

Pasados los años, me sonrío recordando los nervios que pasamos durante los minutos previos, cuando no nos poníamos de acuerdo en cómo darle verosimilitud a la chuleta pizarril... quizás soy benevolente si digo que aquello no pasó de ser una chiquillada, porque lo único que hacíamos era dejarnos pistas a la vista por si fallaba la memoria, pero si antes no habías estudiado el temario, las pistas no servían de nada.

Este asunto me parece distinto. Y ya no me provoca tanta gracia. De hecho, hasta lo miro con tristeza. Resulta obvio que algo está fallando cuando se llegan a estos extremos de ponerse en un punto fijo y cobrar por unas preguntas que, supuestamente, nadie que no fuese personal afín a las pruebas selectivas, debería conocer. Ya sé, ya... es algo que siempre se ha hecho -me refiero lo de intentar conseguir las preguntas de un examen y luego comerciar con ellas-, pero que se sepa y que la administración no ponga remedio, es un tanto lamentable.

Fraga, de profesión, saltador en el tiempo



Acabo de leer la columna de opinión que hoy publica Juan José Millás en Levante -desconozco si sale en más periódicos- y rauda y veloz he ido a comprobar si era cierto lo que en ella cuenta: sí -no es que dude de su palabra, pero es que me ha parecido tan absolutamente descarado...-. Fraga se equivocó de profesión. En lugar de político debería de haber sido saltador de tiempos -y digo bien, de tiempos-. Vamos, algo parecido a un atleta que corre en la modalidad de fondo, 3.000 m obstáculos, porque lo de él, está claro que no es la velocidad. Hago un copia y pega. Se titula "Imposturas",

Si ustedes entran en la página web del PP y buscan la biografía de Fraga Iribarne, comprobarán que nació en Villalba, Lugo, que estudió Derecho, Ciencias Políticas y Económicas, que ingresó en el Cuerpo de Letrados de las Cortes Españolas en 1945 y en la carrera diplomática en 1947. Desde ahí, desde el año 1947, la biografía da un salto mortal hasta 1973. El hombre se ha quitado 30 años de encima, precisamente los más innobles. Quizá no esté tan orgulloso como creíamos hasta ahora de haber sido el mayordomo de Franco. De otro modo, no lo ocultaría con ese descaro. Ahora bien, se ha quitado mejor las arrugas de la foto que los años de la biografía. Pero es que para las arrugas hay unos programas de ordenador formidables. Para los años, en cambio, la única solución en echarle caradura.

En el párrafo anterior hemos utilizado un par de veces la palabra biografía a sabiendas de que cometíamos un error: las personas como Fraga sólo tienen currículum. Y díganme, ¿quién no ha falsificado su currículum para conseguir un trabajo? ¿Quién no ha tenido la tentación de atribuirse estudios de los que carecía? Roldán puso en el suyo que era licenciado. Y no lo hizo por maldad, sino para acceder al puesto de Director General de la Guardia Civil, para el que había mucha competencia. El mismo Enric Marco, al que tanto censuramos estos días, mintió sobre sus sufrimientos en los campos de concentración para presidir una asociación de víctimas del nazismo. Todo el mundo quiere ser algo que no le permite su currículum. Fraga quiere ser demócrata y por eso se ha quitado de encima treinta años de colaboración con Franco. Es muy de respetar.

Quizá lo censurable sea el modo en que lo ha hecho. Eliminar treinta años de un plumazo produce en el lector ingenuo un asombro legítimo, además de dejar el currículum reducido a un epitafio. Si Fraga se quedara mudo y le diéramos un papel y un lápiz, como al pianista misterioso, escribiría un decreto en vez de dibujar un instrumento musical. Y es que al final, por más esfuerzos que uno haga, la biografía asoma por de debajo o por encima del currículum. La de Fraga es impresentable.


Si a alguien le da por ejercer de escéptico y decir aquello de "si no lo veo, no lo creo", en este enlace se encuentra la información sobre el salto triple mortal con pirueta en espiral realizado por el sr. Fraga entre 1947 y 1973. Total, veintiséis añitos de ná... ahora entiendo el porqué aparece tan joven -es un decir- en el cartel de la campaña publicitaria como candidato a ser el próximo presidente de la comunidad autónoma gallega. Además, si tenemos en cuenta que, según la imagen que ilustra la anotación, su salud es de una fortaleza envidiable, es normal que se conserve cual efebo de la Grecia clásica -la foto la hice este año, en la exposición del Ninot-.

Almagro 2005



La semana pasada se presentó en Madrid la 28ª edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro -pongo el enlace a la caché porque la página actual me da error-.

Al margen de...

[No entiendo el porqué tanta insistencia con El Quijote... ¿será que este año se celebra algo relacionado con esta novela de Cervantes? Me suena, sí. Ahora que lo pienso, creo recordar que el otro día mi vecina me contó que le había dicho su prima, la que está casada con el que es ordenanza en la Consejería de Cultura de Castilla-La Mancha, que escuchó en una conversación de estas intrascendentes, más bien trivial, cómo uno de los asesores culturales de la sra. Consejera le decía a otro que no estaba seguro, pero que si la cosa no se torcía, cabía la posibilidad de que dedicasen, durante este 2005, unos cuantos milloncejos de euros a conmemorar que hace cuatrocientos años, el manco de Lepanto, publicó un libro titulado "El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha". Sí, ya digo... seguro que sí. La verdad es que sino llega a ser por Otilia -mi vecina-, no me entero de nada. Para que luego digan que lo de cotillear en el patio de luces mientras tiendes la colada, no trae nada bueno.]


En la página oficial del Festival se puede consultar la programación -y nada más, que ya les vale... ni tan siquiera una somera explicación de los recientos con fotos y aforo de público- y en caso de que a alguien le interese adquirir entradas para acudir a algún espectáculo, éstas se pueden comprar -entre otras posibilidades- en Telentrada. La duración, del 29 de junio al 24 de julio.

Para averiguar más cosillas, en Cervantes Virtual, hay un portal dedicado expresamente a este acontecimiento cultural, y en él se pueden ver cinco de los ocho o nueve escenarios en los que se representarán obras este año.

En la web del ayuntamiento de Almagro hay un recorrido-paseo virtual por la Plaza Mayor -cada día me gusta más- y se puede consultar una guía bastante completa de alojamientos en la población -aunque no aparecen los particulares que alquilan habitaciones-.

Por si sirve de algo, mi aportación personal -hasta ahora tampoco he contado nada que no se pueda averiguar a través de internet-: no lo sé con certeza, pero creo que es el único festival de teatro en España en el que, durante casi un mes, se realizan -salvo alguna excepción- alrededor de cinco representaciones diarias, con lo que la oferta, si se está cerca de Ciudad Real, es abrumadora. Y cuando digo cerca, no me refiero a treinta quilómetros... El lugar es idílico -como perservere en mis elogios, al final conseguiré que me hagan hija adoptiva de la población- y el ambiente, tranquilo y sosegado. Sinceramente, vale la pena: ¿de que otra manera podría verse, sin ir de aquí para allá, a por ejemplo, El Brujo, a la Compañía Teatre Lliure, representado Ricardo III, o a la CNTC, interpretando El castigo sin venganza, de Lope de Vega?*

*Tanto el Brujo como Teatre Lliure estrenan allí sus espectáculos, y "El castigo sin venganza" -será la segunda versión que vea de esta obra- está en cartel, a fecha de hoy, en el Teatro Pavón de Madrid -y hasta Eduardo Haro Tecglen la pone bien, que ya es decir, sobre todo, teniendo en cuenta la crítica anterior a "La entretenida", obra que completará la programación del Festival en el teatro del Hospital de San Juan, sede la CNTC en Almagro-.

¿Qué prefieres, susto o muerte?



Soy cruel, lo sé. Pero es que abrir, a estas horas de la noche, la página digital del periódico El Mundo para ver cómo titulan la noticia de la aprobación por parte del Congreso de los Diputados del inicio del diálogo con ETA, siempre y cuando ésta deponga las armas, y verse, así de sopetón, sin esperarlo, sin ni tan siquiera haber preparado el ánimo para semejante impacto visual, ese peaso de corona encima de una cara tan -siendo benevolente- poco glamurosa, me ha generado un grado tan elevado de angustia, que si no realizo una especie de exorcismo bitacoril con el ánimo de paliar mi ansia, seguro que esta noche tengo pesadillas. Y eso sí que no. O sea, que si alguno pasa por aquí antes de irse a dormir y se asusta tanto como yo al contemplar semejante especimen humano, ya sabe: "mal de muchos, consuelo de tontos".

Los límites de la falsedad



He estado a punto de encabezar esta entrada con otro título, en concreto "Los límites de la irrealidad", pero acabo de cambiarlo: a fin de cuentas, tengo la impresión de que es más acertado calificar lo que viene a continuación como algo falso, que no como algo irreal.

Hace ya mucho tiempo que supe de Max Aub -el señor de la ilustración-. Sino recuerdo mal, en segundo de BUP, a través de la que fue mi tutora/profesora de literatura, María Asunción Mateo -la última esposa de Alberti-. Esta mujer tenía una especie de fijación con los intelectuales -escritores, pintores, filósofos, etc.- que tuvieron que salir de España después de la guerra civil y que nunca volvieron y en caso de hacerlo, vinieron tras largos años de exilio. Max Aub fue uno de ellos: peregrinó por media Europa y parte de la América hispana y cuando tuvo oportunidad de regresar a España, se sintió completamente perdido.

En 2003 se celebró el centenario de su nacimiento y fue entonces -hace ahora más o menos un año- cuando supe que fue co-guionista, junto con Luis Buñuel, de la película Sierra de Teruel, la única cinta del francés André Malraux, basada en la novela "L'espoir". De la historia que se cuenta en esta película ya hablaré otro día porque no sé si será que los círculos acaban cerrándose de verdad o que es cierto que los acontecimientos llegan a la vida de una en forma de casualidades, pero bueno...

No he leido nada suyo: artículos y entrevistas, sí; bastantes. Textos o poemas, ninguno. ¿Por qué me fascina, entonces? Porque fue capaz de crear un personaje, darle forma, historia, profesión, antepasados, etc., y dejarlo correr su propia suerte en el mundo real, fuera de ficciones -y ahí viene el dilema de si fue una falsedad, una irrealidad o una ficción llevada al límite-: Josep Torres Campalans fue el protagonista de una intrépida burla a la intelectualidad más apoltronada -si cabe la expresión- que puede darse, esto es, la que después de los méritos reconocidos para formar parte de ella, se limitaba a mirarse el ombligo en una prodigiosa pirueta narcisista.

¿Fue cruel con sus amistades, con sus compañeros de tertulias, con el mundo de la cultura en general? ¿Fue una burla sin gracia alguna o por el contrario, fue un acto de genialidad suprema? Intuyo que algo decepcionado debía de estar y que el hecho de que su valía como escritor no fuese en relación directa al número de libros vendidos, le llevó a fabular una sátira en la que casi ninguno de los que le rodeaban salió bien parado.

Seguramente, si en el más allá existiese una oficina de derechos de autor, este señor ya habría presentado una demanda contra los guionistas de "Aquí hay tomate"...




Addenda 15 de julio, 9:13 h.

En este artículo se pueden ver algunas obras "atribuidas" a Josep Torres Campalans. Y he encontrado dos más:



Josep Torres Campalans,
Marin pêcheur, 1911
Acuarela sobre papel, 31,5 x 24,5 cm
COLECCIÓN MARÍA LUISA AUB



Josep Torres Campalans
Sin título, 1911
Collage, 33,5 x 28,5
COLECCIÓN TERESA ÁLVAREZ AUB