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De espaldas

Tazas imposibles o de cómo tirarse un café por encima

Con lo monas que son las tazas de café de toda la vida, no sé yo el porqué de una moda -cada vez más acusada- tan requetestúpida: me refiero a la manía de servir el oscuro y líquido elemento en unos recipientes de "diseño", expresamente pensados para que no se puedan asir, o para que, si esto se consigue, una vez agarrada la taza, una acabe tirándose por encima su contenido, tras haber hecho verdaderas y ridículas filigranas para que, el hecho de llevársela a la boca, no la convierta a una en el hazmerreir de la cafetería hiper-mega-fashion de turno.

¿Se nota mucho que en estos momentos mi camiseta blanca está moteada con dispares y desiguales manchas de color café?


Addenda 13:35 h.

Se me abren las carnes: no puedo evitarlo... Está claro que los publicistas, cada vez más, hacen uso del lenguaje a su libre albedrío, pasándose por el forro de los bolsillos el concepto de comunicar y bla, bla, bla y que esto conlleva que, de cada diez líneas que se puedan leer de un texto elaborado por alguno de estos insignes hijos de la mercadotecnia, se entiende una solamente. Pero es que hay cosas que claman al cielo, o al infierno, porque visto lo visto, la vacuidad del mensaje es tan alarmante que éste es digno de ser condenado a las calderas de Pepe Botero & company.

Dependencia económica

Para que luego digan que no existe la discriminación en el trabajo...

El 75% de las españolas dependen de su marido económicamente.

En este enlace, se explica de qué va lo del informe Randstat: ¿a alguien le suena lo de conciliar el ámbito laboral con el familiar?... lo digo porque si todavía no se ha conseguido que la mayoría de las mujeres pueda ser independiente económicamente de su pareja, lo de la asunción de responsabilidades familiares por ambas partes es casi una utopía, :-/

Caido del cielo

Hay días en los que una está bien. Hay días en los que una está regular, pero regular del regulín-regulán de toda la vida, de ese de sí pero no, psssss, puede ser, tal vez o con sí, con sa. Hay días en los que una está mal. Hay días en los que una está rematadamente mal -existe diferencia, aunque no lo parezca-. Y hay días en los que se está de todo a la vez, o sino a la vez, se está de todo a ratos, y es entonces cuando una tiene la sensación de que vive montada en un caballito de tiovivo, o en el cochecito de una montaña rusa. Hoy no es uno de esos días, que conste. Pero quizás los efectos de vivir veinticuatro horas en una casi taquicardia constante, duren más de cuarenta y ocho. Seguramente será eso por lo que estoy medio atontada, embobada, aletargada. Y seguramente será por eso por lo que, al mirar cómo sobresalía un periódico en el taburete donde coloco la prensa, he ido a recolocarlo, porque cuando estoy insoportable, no llevo muy bien que las cosas se vean demasiado -para mí que va a ser que de pequeña me acomplejé por no tener claro qué significaba la tridimensionalidad y me molesta todo aquello que oculte algo... ufff, esta última parrafada es de manual de primeros auxilios-. En lugar de dejarlo perfectamente encajado en el montón restante, para que no sobresaliese, me ha dado por ver por qué en su momento no lo doblé por la portada/contraportada y me he dado de frente con un artículo de Jorge Bucay, titulado "La imposibilidad de vivir a su aire". Entonces ha sido cuando he concluido que, ciertamente, tengo una habilidad especial para que ciertas lecturas caigan en mis manos cuando más avida estoy de ellas -aunque yo no lo sepa-. Reproduzco el texto:

"Lo que pasa es que muchas veces tu estado de ánimo no depende de lo que tú hagas, digas o seas. Muchísimas veces no puedes más que reaccionar ante el medio y toda tu vida es como el parche de un giganteco tambor donde todos los otros se empeñan en tocar su peores melodías... Eso pensaba Marta tratando de deshacerse de su propia imagen de neurótica malhumorada. Se sonrió recordando aquel cartel que alguna vez vio colgado detrás del mostrador de una pequeña tienda en una pequeña ciudad gallega:
HACE UN MARAVILLOSO DÍA
nO FALTARÁ QUIEN VENGA A ARRUINARLO
Ojalá fuera tan sencillo poder vivir "a tu aire" sin ser víctima de los humores, las maldades y las incompetencias a tu alrededor. Ojalá fuera posible vivir sin depender de lo que los demás opinan, mandan o critican de lo que el vecino dice, hace o piensa.
Como caa día, abrió su navegador y entró en la página de palabrasalacarta.com.
Y en el portal de ingreso escribió
NO DEPENDER
...Pendiente tiene muchas acepciones. Significa: que cuelga suspendido desde arriba, sin base, en el aire, y también significa incompleto, inconcluso, sin resolver. Si es masculino designa un adorno, una alhaja que se lleva colgando como decoración. Si es femenimo define una inclinación, una cuesta hacia abajo presumiblemente empinada y peligrosa.
Con todos estos significados y derivaciones no es raro que la palabra dependencia evoque en nosotros estas imágenes que usamos como definición:
Dependiente es aquel que se cuelga de otro, que vive como suspendido en el aire, sin base, como si fuera un adorno que otro lleva de aquí para allá. Es alguien que está cuesta abajo, sintiéndose permanentemente incompleto, eternamente sin resolución.
Esta dependencia puede llegar a ser una verdadera adicción a la mirada o a la presencia de otro, una nueva patología; la psicología empieza a llamar codependencia (adicción a otra persona que queda semiescondida detrás de una falsa sobrevaloración amorosa y una conducta dependiente que se incrusta en la personalidad bajo la justificación de un "no podría vivir sin ti").
La interdependencia (yo dependo de ti y tú dependes de mí) no parece una gran solución, sino más bien un premio consuelo y la ansiada Independencia, sería la salida obvia si no furea porque está basada en una mentira: nadie puede ser independiente. Para serlo totalmente habría que poder prescindir de los demás en forma permanente, y es obvio uqe necesitamos de los otros, irremediablemente, de muchas y diferentes maneras.
¿Entonces, qué?
Entonces, inventemos una nueva palabra: Autodependencia.
Una palabra que defina a aquellos que sabemos que necesitamos de los otros pero no los responsabilizamos de nuestra vida, de nuestro éxito ni de nuestro estado anímico. Aquellos que renegamos de que alguien tenga el poder de hacernos enojar, de hacernos llorar o de hacernos felices. Aquellos finalmente que nos sabemos responsables últimos y principales de nuestras propias vidas.
Es verdad que no soy autosuficiente, y tampoco tú lo eres, pero será nuestro compromiso pedir sin exigir y aceptar que si el otro no puede, no tiene o no quiere darnos lo que le pedimos; siempre conservaremos la libertad de ir a buscar en otro lado, de renunciar a ello o de intentar hacerlo por nosotros mismo, asumiendo, en todo caso, que la responsabilidad sobre el resultado final siempre pecaerá en uno mismo"


Publicado en una sección titulada "Palabras.net" en el diario El País, el 9 de agosto de 2004

Reconozco que me parece un tanto utópico, pero al menos se debería de intentar... Creo que lo peor que te puede decir la persona a la que amas es eso de "cariño, no puedo vivir sin ti". Al menos para mí, esa frase me caería como un puñetero jarro de agua fría. Me consuela saber que existe más gente que piensa como yo... Algo es algo.

La decena




Cuenta hasta siete.

El diez está muy lejos todavía.




¿Por qué morir?

¿No te sirve la vida como experimento?





Llámalo por su nombre de pila

y cuando gire su torso para verte,

dile que la fe se escapó de entre tus manos.

Ayer,

por la noche.

Cuando encontraste tu casa pintada de ausencias.





Uno.

Tres, cinco y siete.

Llegaste.





Lee tu rostro con el pulso extremado del dolor.

La piel respira.

De nuevo.

Debajo de tu vestido amapola.





Aún falta mucho.

Despejado

... despejado el aire corre un pensamiento por el pasillo. Se le une otro y más tarde otro más no hay manera de hilvanar tanto despropósito en una tarde desapacible casi muerta rota por una música que arranca lágrimas guardadas para otros menesteres pero es que la rabia se disfraza de quebranto y el golpe sube por las sienes hasta dar en la mandibula. Son cosas que pasan piensas pero no hay un silencio que sirva para aquietar tanta duda junta atada manipulda repetida hasta la saciedad. El otro marcha para seguir las pautas sociales y tú te quedas para no seguirlas porque te mantienes al margen y el margen es pensar en otros más y no sabes hasta dónde puedes estar mintiéndote o hasta dónde te estás inventando una vida para vivirla desde fuera porque la cobardía nunca te ha abandonado y nunca te abandonará de eso eres consciente y te escudas para seguir siendo débil incauta perdida insegura. No quieres como dicen que se ha de querer y te preguntas cómo es posible que de pequeña con tu timidez a cuestas fueras capaz de creer que querías y recuerdas cómo dolió la marcha de la abuela y cómo han dolido el resto de las otras ausencias y entonces dudas más si cabe y ya no sabes si haces bien o haces mal porque el mal también se lo inventaron y tú nunca serás capaz de aprenderte de memoria todo el decálogo maligno. El niño llora y lo oyes casi desesperada queriendo gritar pero te callas porque no está bien que una mujer le recrimine a un bebé porque le moleste su llanto porque dicen que una mujer es antes madre que mujer y a ti eso te lo enseñaron muy bien en el colegio y no quieres defraudar a tus vecinas saliendo a la galería para proclamar a los cuatro vientos la ausencia de tu instinto maternal así que disimulas para engañarte una vez más y disfrazas tu desazón de ternura mal disimulada que ni tan siquiera tú eras capaz de interpretar con corrección y sabes que cuando te cruces con la señora del segundo en la entrada del patio le preguntarás educadamente por la dentadura de su hijo y le dirás que fíjate es lo que tienen estas cosas que les duele mucho y como no se les puede dar casi de nada por lo pequeñitos que son que lo único que queda es compadecerlos y te acuerdas de que tú hace años quisiste ser madre y que incluso el hombre aquel que un día te dijo que te quería pero con la querencia debida no como la tuya que eso no es querer ni por asomo se reía a tu lado discutiendo el nombre de las criaturas que juntos traeriais al mundo y te miras el vientre para darte cuenta de que aquello fue un mal sueño porque nunca hubo gestación y esa querencia debida se fue por las cloacas de la crueldad. No es un buena tarde hoy para dar con un puñado de tierra que sirva para sepultar tanta ausencia de arcoiris mariposas nubes de algodón soles y piruletas.


Extracto del primer capítulo de "Enséñame a hacer trenzas" de Mónica Mor

De los experimentos sociológicos y tal

Odio planchar. Y como lo odio tanto, para que me resulte menos gravoso, cuando decido ponerme a la faena, me rodeo de comodidades o procuro buscarme un entretenimiento que no requiera demasiada atención. En resumen: me coloco la tabla de planchar delante del televisor y el mando al alcance de mi mano. Anoche dediqué mi tiempo a tan desafortunado quehacer y lo cierto es que la mala leche que llevaba encima por tener que quitarle las arrugas a unas cuantas camisas se me fue, casi de golpe, gracias a dos ratillos en los que estuve viendo la gala semanal de Gran Hermano.

Es curioso cómo he evolucionado con respecto a lo que este programa me sugiere: todavía recuerdo que en la época en la que se estrenó, me sumé a la tendencia condenatoria que, cual espuma de afeitar, creció con una rapidez casi inaudita. Que si era telebasura, que si qué vergüenza, que si a dónde vamos a conducir a España con espectáculos de este tipo... Vamos, que fui borrego de los de fácil entrada en el redil. Muy puesta yo en la posición de la intelectual progre que desprecia a los que ven cierto tipo de "subproductos" televisivos -valga esta confesión para redimirme ¿vale? ;-P -. A estas alturas de la película, y con un "talante" -Zapatero se ha cargado una de mis palabras favoritas... ¡aysssss!- más abierto y menos inquisitorial, he llegado a la conclusión de que cada cual vea lo que le plazca y de que, aunque suene a tópico, de todo se aprende, hasta de Gran Hermano.

A lo que iba: anoche flipé a colorines. Pero a muchos colorines. Porque si en la edición anterior ya fue desconcertante que ganase una niña-mujer-niña, que como modelo de vida defendía algo llamado flowers power -creo que es el poder de las flores o parecido- y que en realidad era una señorita histérica, con desvarios mentales evidentes y unos altibajos en su comportamiento de aquí no te menees -eso sí, buena, era muy buena; muy tierna y muy romántica...-, en ésta, los concursantes que han seleccionado son la repera, por no decir la rehostia.

Emitieron una serie de imágenes de lo que parece ser un problema recurrente de convivencia entre ellos: discusiones y más discusiones. Creo que en mi vida he visto algo así. Gritos y gritos y gritos y gritos y más gritos. Chulería, prepotencia y una clara predisposición a la falta de entendimiento. Destacable: una chica llamada Bea, que es ex-legionaria. Con ella fue con la que flipé a colorines. Sus ataques de ¿histeria? ¿agresividad? son para que algún investigador del comportamiento humano en sociedad les dedique unas cuantas horas de estudio.

¿Y por qué cuento todo esto? Pues porque cada vez estoy más convencida de que las justificaciones morales que la presentadora del programa, Mercedes Milá, ofrece a los espectadores, a la menor ocasión y sin que vengan a cuento, para darle un aire de "seriedad" a la producción televisiva o restarle la apariencia de chafarderismo barato que se regala en cada minuto de emisión, están dejando de ser eso, justificaciones morales y se acercan cada vez más a una realidad palpable y evidente: sí que son experimentos sociológicos, sí. Y sí que sirven para ver qué es capaz de hacer una persona por alcanzar la fama rápidamente, sin más mérito que el de reunir un perfil conveniente.

Guste o no, las malas formas, la falta de respeto y los trepas han existido siempre.

Pdta. Y por favor, que no los quiten de la programación televisiva: de alguna manera he de creerme mejor a los que me rodean... y este tipo de inventos sociológicos hacen que me crezca y me considere infinítamente superior a la vulgaridad callejera que tanto me gusta contemplar, :-) -de ésta, me sumo tropecientos puntos en la escala de la Hiper-Mega-Ironía de andar por casa-.

¿Orquídeas silvestres?


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Al menos, eso creo que son.
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He estado buscando información en la Red, y de todo lo que he visto, he seleccionado dos enlaces en los que se ofrece una información bastante clara y con numerosas fotografías para poder identificar la flor sobre la que se esté investigando:

Orquídeas ibéricas.

Orquídeas silvestres de la Península ibérica.

Desde luego, ahora miro hacia atrás y me cuesta recordar qué hacía y cómo lo solucionaba cuando me embargaba una duda por desconocimiento sobre un asunto en particular, ya fuese histórico, literario o cualquier nimiedad de la actualidad más inmediata... ¡Bendita internet!

Addenda 24-9-04; 16:55 h.

Pos no son orquídeas, :-(

Si ya decía yo que mis conocimientos de botánica dejaban mucho que desear... snifff. Espero que la otra "adjudicación" que el enterau del pueblo hizo sobre otra foto de flores, sea acertada.

Escribí a los administradores de la página Orquídeas ibéricas y me han dicho que no hay tu tía, que no son orquídeas. Literalmente "Se trata de un representante de la familia de las labiadas perteneciente al género Prunella".

Pos eso, que de ésta ya no le vuelvo a colocar "nombre" a nada de lo que no tenga una certeza absoluta.

La vieja



Hace ya mucho tiempo, publiqué en una página dedicada a promocionar a escritores noveles -la carcajada me la guardo; es cinísmo, sí- un poema. En realidad, no recuerdo ya cuál era. Pero sí que recuerdo que los comentarios que los participantes hicieron, derivaron la conversación "virtual" a referir la dureza de la vida en el campo, la despoblación que durante los años 60 sufrieron la mayoría de los municipios del interior de España; en definitiva, en la tristeza que provoca contemplar -no siempre es así, y no todo tiempo pasado fue mejor- la pérdida de ciertos modos de vida.

Recuerdo que copié la letra de una canción de J.A. Labordeta, en contestación a unas palabras de Sokol -no entro a explicar quién era/es; sólo decir que después de tres años, seguimos leyéndonos casi a diario- que me trajeron a la memoría lo que se decía en ella -en la canción-.. Se titula "La vieja".

En dos ocasiones he visto actuar en directo a este cantautor y poeta: una, en un pequeño pueblo de la Sierra de Gúdar, Puertomingalvo, que linda con Linares y que hasta hace bien poco se incluía en el Maestrazgo turolense -las cosas de la comarcalización... es tan sumamente estúpido esto de poner fronteras ficticias con el afán de recuperar trozos de historia-, en una noche de agosto, en el patio de un diminuto castillo, con la luna llena justo encima de nuestras cabezas -realmente fue una noche mágica-. La otra, hace unos meses, en la clausura de la celebración de la proclamación de la Segunda República, en las jornadas que, durante una semana, el pueblo de Picassent le dedicó a esta efemérides.

Los acordes de "La vieja" sonaron en ambas y, como siempre que la escucho, me hicieron llorar; pero fue en Puertomingalvo cuando más me tocaron la fibra sensible porque Labordeta explicó, entonces, qué le motivó a componer esa canción. Según contó, en uno de sus muchos viajes por la zona de El Maestrazgo, conoció a una anciana que, durante horas, permanecía sentada a la puerta de la masía en la que había vivido durante toda su vida. Y le impresionó tanto la imagen de desolación y tristeza que ofrecía al que la pudiese contemplar, que decidió transformar ese sentimiento en música. Exactamente lo mismo me había pasado a mí en todas las ocasiones en las que pude contemplar una situación similar en aquellas tierras: son muchas las abuelas que he visto, sentadas al solano, con la mirada perdida en no se sabe qué y las manos arrugadas, apoyadas en el regazo de sus largas sayas.

Por si a alguien le apetece escucharla -la otra es de las más conocidas de Labordeta; una de ésas que se tararean con los mecheros encendidos-:

La vieja (Para descargar)*

Canto a la libertad (Para descargar)*

*Los ficheros sólo permanecen siete días en el servidor y tienen un límite de 25 descargas -que son muchas, la verdad, siendo quien es este hombre-.

El cuadro que ilustra la anotación es de Marina Bádenas.

Tres canciones de Edith Piaf

2222222 2222222 222222 2222222 222222 222222 222222 2222222 2222222 2222222 He conseguido subir a la Red varias canciones de Edith Piaf, pero sólo estarán disponibles durante una semana y tienen un límite de 25 descargas -normas del servidor gratuito-.
2222222 2222222 222222 2222222 222222 222222 222222 2222222 2222222 2222222 222222
Los enlaces para descargarlas -pelín ilegal seguro que es, pero siempre se puede decir que es la forma en la que una fan enfebrecida ha decidido promocionar a su cantante preferida ¿cuela?-:

Milord.

C'est a Hambourg.

Non, je ne regrette rien

Coplilla impopular






Fui al río a mirar las aguas

y a trenzar los juncos.

El ímpetu de la corriente

se llevo consigo el ingenuo gesto

de la fuerza virgen.

Fui al río a mirar las aguas

y a trenzar los juncos.





-E p í l o g o-


El caracol llega, poco a poco.

Tú te marchas a media tarde, rápido.

Él deja rastros.

Tú te llevas las migas.

Los barcos parten.

Las velas se ajan.

Las mentiras se cincelan.




No volveré a ser Ariadna.




El cuadro es de Carmen Medina

Un día imaginé



Duermo.

No sé soñar.

Y duermo.

Recostado en la palabra

que ayer no pronuncié.





Duermo.

No sé caminar.

Y duermo.

Apoyado en la caricia

que ayer se quedó en mi regazo.





Duermo.

No sé mirar.

Y duermo.

Contenido en el pincel

que ayer se quebró sin remedio.




[Tres con tres.

Me toman por un brazo.

Me llevan.

Sólo porque un día imaginé.]



Sublime



Es la única palabra que conozco que puede describirla. Nunca he sido seguidora acérrima de artista alguno, pero he de reconocer que existen tres o cuatro cantantes -curiosamente, casi todos tienen una voz rasgada, rota- que me llegan muy adentro.

Edith Piaf tuvo una vida negra, oscura. Y así interpretaba sus canciones, dejando que pareciese que el sonido que emitía cada vez que abría la boca, fuese a resultar el último de su existencia.

Creo que no hace falta que diga más. Ahora suena a través de mis auriculares. He intentado subir dos ficheros de mp3 para dejarlos aquí, pero tengo la impresión de que algo estoy haciendo algo mal...

Buenas costumbres

Primer día de piscina. Prueba superada. Sólo han sido 800 metros, pero todo se andará... o nadará, mejor dicho.

Están sonando las campanas de la iglesia. Sé que tocan para celebrar que Bambolia ha sido capaz de vencer la pereza que habitualmente guía su vida. ¿Cómo puedo ser tan vaga? Pero es que soy más vaga que los vagos fundadores de El rincón del vago, que ya es decir...

Eso sí, me he chantajeado a mí misma mismamente y sino hubiese sido mismamente creo que hubiese dado igual. En realidad, lo que he hecho ha sido elaborar un par de tretas para forzarme y no poder eludir mi compromiso. Este tipo de sistema ya me está dando resultado: una de las principales cuestiones que más sopese cuando estaba decidiendo si me quedaba con Zas o lo entregaba en adopción -me lo encontré abandonado- fue la de ser consciente de que, me apeteciese o no, todos los días iba a tener que sacarlo a pasear al menos tres veces. Y eso, que para algunos es uno de los handicaps más importantes, para mí fue algo positivo, porque así andaba -con ganas o sin ellas- y además, salía a la calle -es que soy de las que una vez metida en casita, no me mueve ni Carmelo Gómez acompañado de una petición formal de casamiento-.

Retomando... Mis dos trampillas con las que no voy a tener más remedio que ir a la piscina: me he sacado el bono de baño libre anual -muy barato, 99,50 €- y me he comprometido con una amiga para llevar en mi coche su bolsa con su toalla y demás y así ella puede acudir directamente desde el trabajo sin necesidad de perder casi tres cuartos de hora en el trayecto. Primero, la pasta es la pasta... puedo ser vaga, pero si ya hay dinero gastado de por medio, me entra la vena del puño cerrau y creo que cuando me dan esos ataquitos, salen ganando estos últimos en el pulso contra la pereza. Segundo, mi amiga lleva muy mal, pero que muy mal eso de que la dejen tiradilla, y más con excusas baratas tipo "es que se está tan bien en el sofá". Por la cuenta que me trae, ya procuraré yo no tener que llamarla nunca para decirle "mira, que es que no puedo ir".

A todo esto ¿y qué necesidad tengo yo de ir a la piscina? Ufffff

Voy a colocarme frente al espejo del pasillo: necesito un tratamiento de choque. No hay nada mejor para darse cuenta de que una está enclenque, que mirar cómo se bambolean los flanines que se tienen por piernas, :-P

Mirambel



He estado seis veces ya. Me gusta ese pueblo. Y me gusta el paisaje, aunque sea difícil de entender si se sabe que es una zona árida, despoblada, en la que la caliza campa a sus anchas en forma de peñascos, rocas y montañas desgastadas. Quizás me guste porque, aunque a primera vista no se percibe la mano del hombre, éste ha desperdigado sus fuerzas y ánimos por doquier: arrancando las piedras de la tierra para conseguir pequeños bancales en donde cultivar el trigo y así poder susbsistir y colocando las losetas de caliza de manera ordenada, haciendo muros de contención para hacer accesibles las zonas más agrestres del terreno.

En la película En brazos de la mujer madura, protagonizada por Juan Diego Botto y Faye Dunaway, se ve, en las secuencias rodadas al aire libre, el aspecto tan desolador que puede llegar a tener este paisaje: está rodada allí, en Mirambel -las primeras localizaciones se hicieron en La Iglesuela del Cid, pero la Iglesia se negó a que el rodaje se llevase a cabo, porque una de las secuencias se filmaba dentro de una ermita y era un tanto subida de tono -los lugareños dicen "Inglesuela" (qué diría la Iglesia si supiese que se le sustituye por un vocablo que se asemeja a ingle, estando ésta tan cerca de donde está en ambos sexos)- y Cantavieja, a unos quince kilómetros de Mirambel -en realidad, no todo la película se grabó allí-.

Se encuentra en la comarca del Maestrazgo turolense -existe el Maestrazgo castellonense... absurdo, sí, pero todo es fruto de esas fronteras ficiticias que surgieron gracias al Decreto de Javier de Burgos, allá por 1823, que fraccionaron el territorio español sin tener demasiado en cuenta las cuestiones históricas- y como dice Pío Baroja en "La Venta de Mirambel", es tierra de guerrilleros:

"El Maestrazgo es una comarca aislada; en realidad, independiente de Valencia y de Aragón; es como una plataforma alta, erizada de montes como conos truncados, verdaderos castillos naturales, limitada por los antiguos reinos de Cataluña, Aragón y Valencia y extendida hasta el mediterraneo.
El Maestrazgo es un país seco, árido, frío; pero sin embargo, tiene recursos para su población.
Es un país de guerrilleros ..."


De hecho, la novela habla sobre las guerras carlistas, y es que El tigre del Maestrazgo estableció una Comandancia General en la comarca -no tengo muy claro si fue en Cantavieja o en Morella- y la zona se convirtió en un reducto seguro para los partidarios al trono español de Carlos María Isidro.

La guerra civil española y su tristemente famoso Frente de Aragón, también hizo estragos en la comarca, y en el pueblo todavía se pueden leer dos letreros, de intendencia militar, en una casona de la Plaza de Aliaga:



"Jefe del Estado Mayor. Caballos 2"



"Caballos 3. Capitán".

Ken loach eligió esta población para rodar la emblemática "Tierra y Libertad" y el resultado fue casi sublime, porque la cinta llega por la historia que cuenta, pero también por la ambientación, la localización, la fotografía...

Por último, sólo reseñar que en 1981 se le otorgó el premio Europa Nostra por la rehabilitación llevada a cabo en todo el conjunto histórico -no hay un sólo cable aéreo del tendido eléctrico, al menos, visible- y que el escritor Manuel Talens escribió un artículo de opinión en el que ironizaba sobre las reales posaderas de la persona encargada de entregar el galardón.

Serie fotográfica Mirambel (1)

Cruzo los dedos

Parece que sí, parece que sí, parece que sí...

He mandado los virus al hospital del osito blanco llamado Panda.

Los he desinfectado y he restaurado los ficheros que estaban malitos.

He instalado todos los "parches en el ojo" de los agujeros del XP.

He hecho un intento de actualización del antivirus antes mencionado que me ha dicho que no hay tu tía -me da que eso de que quiera imitar a Jhony Deep no se me da bien-.

Me falta desfragmentar este cacharro para quue vaya más rápido, porque parecía una tortuga.

Y parece que sí, parece que sí, parece que sí...

Ya no hay ventanas de internet que se abren a su libre albedrío, ni ventanas emergentes de windows tipo pop-ups que alternan entre todas las otras ventanitas que anteriormente me mostraban sus intimidades con un descaro inigualable, ni teclado que escribe como si el Kukux-klan fuera su mentor, todo a base de kas y de más kas, ni mensajitos diciéndome que me van a cerrar la puerta en menos de un minuto porque un tal Lass ha dedicido dejar de trabajar inesperadamente.

Cruzo los dedos, nuevamente, por si acaso.

Visita turística



Sé que peco de pesaica, pero es que es tan bonito....

Para estar más acorde con lo que estaba haciendo anoche al renombrar las fotos, me puse una recopilación de José Antonio Labordeta que casi siempre acaba "arrancándome" alguna lágrima -ahora mismo la estoy escuchando, y las casualidades son, a veces, tan sorprendentes que asustan-, pero ayer no fue así, curiosamente. Y digo curiosamente porque mientras le daba nombre a la foto de la niebla, y estaba tecleando esa palabra, sonaba a la vez la voz de J.A.Labordeta pronunciándola, convocándola para mí... esa niebla terrera que va cayendo sobre el suelo como cuando se regala la nieve. Ahora ha vuelto a ocurrir algo: mientras entrecomillaba "arrancándome" han comenzado los sones de la canción "La vieja", que es la que siempre me hace llorar. ¿Cómo no va a gustarme este hombre y lo que dice?

Las cadenitas y la leche en bote

Hasta el mismísimo moño que hoy me gasto estoy de las cadenas o hoax... Y es que cuando ya he conseguido hacerle entender a mis allegados interneteros que han comenzado en este mundillo recientemente que eso de reenviar está muy feo, pero que muy feo, va y resulta que los avisos de que se va a acabar el mundo me llegan nada más y nada menos que vía Oficina de Consumo de mi bendito trabajo. Ahí es nada... vía papel, eso sí. El Jefe la la Unidad de tan bendito lugar se ha molestado en imprimir la gracieta de turno para que los usuarios de esto de las reclamaciones formales que no tengan conexión a internet puedan estar al día.

Es que si no lo veo, no lo creo...

El texto de la tomadura de pelo.

Lo mejor de todo es que el Sr. Jefe de Unidad se autoproclama "conocedor a fondo" de los intrígulis del mundo de la ofimática y afines -entiéndase con afines, la Red y aplicaciones necesarias hoy día para manejarse con soltura en el mundo virtual-.

Razonamientos inteligentes

"Selección de las variedades Garnacha, Tempranillo y Cariñena de nuestros mejores viñedos. Uvas de intensa expresión y gran personalidad."


¿Desde cuándo una uva tiene personalidad?

¿Desde cuándo una uva se expresa y además de manera intensa?

¿Será que se les pega algo de los vendimiadores?



Es que si es así, seguro que hay etiquetas de botellas de vino que dirán más o menos:

"Selección de las variedades Moscatel y Alejandría de los mejores viñedos que poseemos. Uvas con muy mala leche, con intensa concentración de acritud y con una personalidad con una fuerte tendencia misógina."
.

Yo era tonta y lo que he visto me ha hecho dos tontas*

Me apunto a la tendencia de la tonteria supina: creo firmemente que es mejor ser tonta o parecerlo que mostrar, sólo de cuando en cuando, algún apunte de inteligencia social.

*Le he "robado" el título a Rafael Alberti. En 1929 publicó un poemario titulado "Yo era tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos", dedicado al cine mudo.

De tontos y tonterías

Independientemente de filias y fobias, es innegable que Rafael Alberti ha tenido y sigue teniendo un peso importante en el mundo poético español. No entro a valorar su obra -sobre todo, porque mucha gente lo ha menospreciado por cierta apostasía o apostura comunista; o mejor dicho, por su vida y no por sus escritos- porque siendo tonta, ese cometido se lo dejo a otros.

Traslado a esta bitácora dos poemas suyos. ¿Por? Porque me ha venido a la cabeza su reiterada persistencia en autoproclamarse tonto.

El primero es del libro "Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos":

"EN EL DÍA DE SU MUERTE A MANO ARMADA

Decidme de una vez si no fue alegre todo aquello
5 x 5 entonces no eran todavía 25
ni el alba había pensado en la negra existencia de los malos cuchillos.
Yo te juro a la luna no ser cocinero,
tú me juras a la luna no ser cocinera,
él nos jura a la luna no ser siquiera humo de tan tristísima cocina.
¿Quién ha muerto?
La oca está arrepentida de ser pato,
el gorrión de ser profesor de lengua china,
el gallo de ser hombre,
yo de tener talento y admirar lo desgraciada
que suele ser en el invierno la suela de un zapato.
A una reina se le ha perdido su corona,
a un presidente de república su sombrero,
a mí...
00000000000Creo que a mí no se me ha perdido nada,
00000000000que a mí nunca se me ha perdido nada,
00000000000que a mí...
0000000000000000¿Qué quiere decir buenos días?"


El segundo, se titula "El tonto de Rafael":

Por las calles, ¿quién aquél?
¡El tonto de Rafael!
Tonto llovido del cielo,
del limbo, sin un ochavo,
Mal pollito colipavo,
sin plumas, digo, sin pelo,
¡Pío-pic!,pica, y al vuelo
todos le pican a él.
¿Quién aquél?
¡El tonto de Rafael!
Tan campante, sin carrera,
no imperial, sí tomatero,
grillo tomatero, pero
sin tomate en la grillera.
Canario de la fresquera,
no de alcoba o mirabel.
¿Quién aquél?
¡El tonto de Rafael!
Tontaína, tonto del higo,
rodando por las esquinas
bolas, bolindres, pamplinas
y pimientos que no digo.
Mas nunca falta un amigo
que le mendigue un clavel.
¿Quién aquél?
¡El tonto de Rafael!
Patos con gafas, en fila,
lo raptarán tontamente
en la berlina inconsciente
de San Jinojito el lila.
¿Qué run-rún, qué retahila
sube el cretino eco fiel?
¡Oh, oh, pero si es aquél
el tonto de Rafael!