Blogia

De espaldas

Potomanía

Llegó el calor. Y con el calor, las recomendaciones, por parte de los organismos y autoridades competentes, relativas a qué hacer para afrontar los sinsabores que las altas temperaturas pueden llegar a causarnos: beber líquidos en abundancia -si es posible, mejor agua que refrescos-; evitar las salidas en las horas fuertes de calor y no exponerse al sol sin protección; no hacer esfuerzos innecesarios; vestir con ropa amplia y de colores claros, etc. Más o menos, lo que ya todos sabemos de haberlo escuchado o leido en veranos anteriores.

Lo que ha sido nuevo para mí, o al menos, si antes lo había oido no le había prestado la más mínima atención, ha sido la insistencia de los especialistas -médicos y psicólogos, creo recordar... lo vi en un par de informativos televisivos- en que, si bien es bueno hidratarse bebiendo agua en abundancia, sobrepasar el límite de consumo diario recomendado, esto es, entre litro y medio y dos litros, a la larga puede ser extremadamente peligroso, ya que se corre el riesgo de padecer una hiponatremia*.

Lo más relevante de esta advertencia sobre el consumo excesivo de líquidos, a mi modo de ver, ha sido el descubrimiento de una nueva enfermedad -y digo nueva porque hasta ahora no se habían dado demasiados casos-: la potomanía. Significa obsesión por beber. En casi la totalidad de las páginas que he visitado refieren que hay personas que beben entre cinco o seis litros diarios.

Me cuesta entenderlo: está claro que hay que verlo desde la perspectiva de la persona enferma, que ha convertido un hábito saludable en algo perjudicial para su salud; pero aún así, lo pienso y lo primero que me viene a la cabeza -y no es una pregunta jocosa- es averiguar cómo se las apañan los potomaniacos para orinar... Es que eliminar seis litros de agua ha de ser harto complicado. Y lo que más incomprensible me resulta es que gran parte de las personas que acaban padeciendo esta obsesión lo hacen por cuestiones estéticas, esto es, por estar delgadas. De todas formas, y como pasa otras muchas veces, me da la impresión de que esta insistencia informativa tiene bastante de tremendista... pero claro, quizás pienso así porque a mí me cuesta horrores beberme dos litros de agua al día...

*Caso aparte es la hiponatremia en los atletas.

Encuentra las diferencias

Soy consciente de que es muy difícil... pero si se hace un pequeño esfuerzo visual, estoy convencida de que alguna que otra diferencia sí que seremos capaces de encontrar*:

Las pamelas regresan a Ascot.

Aficionados Mundial Alemania 2006.

Así, a bote pronto, la única disparidad que se me ocurre es que en Ascot se respira oxígeno mezclado con dosis elevadas de perfume tipo Chanel nº 5 -es lo que tiene pertenecer a la élite aristocrática - y en el Mundial de Fútbol Alemania 2006, el aire lleva esencia de "Eau de Sobac" -la colonia de la plebe-. Por lo demás, yo me atrevería a decir aquello de "Dios los cría y ellos se juntan". En fin... ver para creer.

*Por descontado, modo ironía.


Addenda 10:34

Arte en estado puro:

No creo que la moza se queje nunca de no ir bien acompañada: con semejante enjambre humano en la cabeza, jamás en la vida le faltará con quién conversar.

¿Merece algún comentario?... Bueno, uno sí: si el anillo que lleva en el dedo es el de casado, este chico no tiene ningún problema en declarar publicamente que la suya es una relación muy, pero que muy "abierta"...

Miniamos

Pregunta del millón: ¿habéis sido capaces de leer de un tirón la palabra con la que titulo la entrada? Si la respuesta es mayoritariamente afirmativa, creo que tendré que suicidarme... bueno, suicidarme resulta demasiado drástico; más bien, conseguir algún manual que contenga un método efectivo para una fácil lectura -en uno de los archivadores de cartón que acumulan polvo detrás de mí, junto a mis libros de la EGB, tengo fotocopiado un libro de hace muchos años, en el que se recogía un decálogo sobre nociones básicas para la comprensión lectora... nunca me sirvió para nada-: quizás éste que he encontrado sobre la lectura veloz me sirva.

¡Ah! que se me olvidaba: el palabro no me lo he inventado yo, que conste. Es cosa, una vez más, de los originales chicos de la edición digital de 20minutos Valencia:

Miniamos de casa.

Ni tan siquiera sé si la palabra es incorrecta -me da a mí que no, porque el prefijo es correcto; aunque no tengo muy claro que se pueda emplear para hablar de amos de casa en edad infantil, por decirlo de alguna forma-, pero lo que está claro es que es forzada a más no poder: mi primera impresión al leer el titular ha sido la de que estaban hablando de mininos, tal cual.

A este paso, voy a tener que crear un apartado especial para recoger las genialidades periodísticas de estos redactores tan creativos... Un par más, por aquello de que se vea que las Musas no les abandonan:

Multan a saco en Ciutat Vella a quien aparque mal.

Los fans del Papa podrán dormir en sacos en el río.

Para acabar, tres cosas: la primera que, gracias al primer titular, el de "a saco", encontré hace unos días una página relacionada con la cultura popular muy interesante. A ver cuando saco tiempo para hablar sobre ella. La segunda, que lo de los fans del Papa me arrancó una carcajada: suena tan festivalero, tan "canción del verano"... Lo que no haga la mercadotecnia: La página oficial del Club de fans de Ratzinger. La última: hace poco,no recuerdo en qué anotación, dejé el enlace a un artículo en el que Arsenio Escolar, el director de 20minutos, reflexionaba, pidiendo la opinión de sus lectores, sobre el uso y abuso de las expresiones coloquiales de su periódico. Se intuye que es un hombre preocupado por el asunto, sobre todo, si tenemos en cuenta que la semana pasada escribió otro sobre la modificación de un titular por considerar que el original pecaba de machista:

Lenguaje machista.

Lo curioso es que explica que la persona que le hizo notar el uso machista del lenguaje es la responsable, en teoria, de las ediciones levantinas de 20minutos. ¡Cosas veredes, Nicomedes!

Ruta macabra

Vergonzoso, no cabe otro adjetivo:

Víctimas del terrorismo visitan los lugares de la tragedia para "refrescar" la memoria de la ciudadanía.

¿Para refrescar la memoria de la ciudadanía? ¿De verdad? ¿Alguién se lo cree? ¿No será más bien para soliviantar los ánimos y caldear el ambiente? ¿No será que están buscando que esta tarde, a partir de las seis, en lugar de que primen las reclamaciones basadas en la razón, se oigan las guiadas por los sentimientos como la rabia, la ira y el dolor?

De verdad, estoy cansada. Cansada de ver cómo desde el momento en el que abres la boca para decir que estás de acuerdo con la negociación, te suelten un "pues a ver si eres tan valiente de ir a decirselo a la cara al padre de Miguel Ángel Blanco" y automáticamente, pasen a mirarte como una vendida, cobarde y no sé cuántas cosas más...

Se me escapa el porqué la condición de víctima de terrorismo se traduce en derecho para decidir qué está bien o qué está mal: el dolor no es buen consejero y para este tipo de decisiones se necesita distancia, objetividad y frialdad. Parece ser que los conceptos morales del orgullo herido, del vencedor y el vencido y todas esas pamplinas tan poco recomendables por lo viscerales que resultan, priman por encima del sosiego, el entendimiento y el reconocimiento del otro.

Me pregunto si no existe ninguna asociación que sea capaz de promover una manifestación a favor de la negociacion, para que la opinión de los que pensamos que "en mi nombre, sí" se evidencie, salga a la luz, deje de ser una mera especulación, resultado de un silencio oficioso.

Cinamomo


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Ampliación
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Está por todas partes. Sí, aunque vista tan de cerca quizás despiste un poco. Se trata del cinamomo o del Melia azedarach. He publicado una foto de sus frutos porque son muy característicos. De la última he incluido una ampliación: la tengo puesta ahora mismo como fondo de escritorio y queda fenomenal. El contraste de los colores estimula. Son de hace un mes, más o menos. Es un árbol que, según la zona, tarda más o menos en florecer -como la mayoría...¡qué cosas tengo!-. De hecho, a estas alturas y con el calor que está haciendo, no se verán ya muchos en flor. Le ha ganado la partida el amarillo de las Tipuana Tipu, pero de ésas he de hacer todavía más fotos, porque las que tengo hasta ahora han salido pelín oscuras. Por cierto, con las bolitas del cinamomo se hacían rosarios. Aunque eran unos utensilios religiosos un tanto peligrosos...

Números

Siempre me ha costado mucho hacer ejercicio. Al menos, desde que me hice adulta. Cuando era niña me gustaba correr. Mucho. Me encantaba la gimnasia rítmica. Y la natación. Jugué al baloncesto durante dos años, de base -mis 1,59 no daban para más-. Hasta al futbito. Fue una época, más o menos desde los 12 hasta los 18, en la que ejercí bastante de lo que muchos tienden a llamar "marimacho": un físico corpulento -para mi estatura... ahora se definiría mejor como "rotundo", jajaja- y muy pocos signos de comportamiento femenino.

Aún recuerdo la primera vez que me depilé las piernas con una cuchilla porque mis compañeras de las monjas se empeñaron en que mi aspecto no era el de una tentadora señorita, de las que aparentaban remilgos pero luego, a escondidas, jugaban a la botella con los chicos del colegio nacional -el nuestro era sólo de niñas-. Entonces, finales de los setenta, a los colegios públicos se les llamaba así: colegio nacional... recuerdo que la expresión que empleábamos -y hablo en plural porque aunque a mí me la traía relativamente al pairo todo aquello de los chicos, el sentimiento de grupo, de pandillita mimetizada, pesaba mucho más que cualquier atisbo de salirse por la tangente- para hablar de las chicas que nos hacían la competencia -ja- era "¡bah! son de las nacionales!", como si aquello fuera un marchamo de vulgaridad y procacidad, todo unido... Nos creíamos que, por el mero hecho de ir a un colegio religioso, estábamos por encima del resto.

Lo que todavía no me explico es de dónde sacaba yo esas ínfulas de grandeza, siendo como era que en casa, mi abuela materna, que fue con la que pasamos la mayor parte de nuestra infancia porque mis padres trabajaban, no se las dio nunca de gran señora, ni muchísimo menos: desde que acabó la guerra civil y hasta su jubilación ella y mi abuelo tuvieron un puesto de frutas y verduras en el mercado de Convento Jerusalén, en Valencia capital.

A lo que iba, que salto de una cosa a otra, cual libre perseguida por un puñetero lobo: hablaba de que de niña, como pasaba más tiempo, sobre todo en verano, con chicos que con chicas, mis entretenimientos eran pelín más masculinos: carreras, fútbol, baloncesto, etc. Pero eso se acabó al cumplir los dieciocho: pasé de hacer bastante ejercicio a convertirme en una sedentaria de tomo y lomo. Lo único que no dejé del todo de lado fue la natación, pero vamos, que el ir una vez al mes a la piscina no tiene mucho que ver con practicar un deporte con asiduidad ¿verdad?

Mentalizada como estoy, ahora, de que sí que es importante mover el trasero de cuando en cuando -el pleno convencimiento ha estado muy relacionado con el hecho de ver cómo algunos seres queridos se han abandonado en ese aspecto y ello les ha generado complicaciones importantes y al revés, lo mismo: lo mucho que mi padre ha caminado en su vida es lo que alegan los cardiólogos para explicar el milagroso funcionamiento de su corazón- y como soy de natural perezosa, muy, muy, pero que muy perezosa, la única forma de forzarme para darle algo de vidilla a mi floja musculatura ha sido la de planteármelo como una competición conmigo misma -sí, ya sé que aquí he dicho miles de veces que odio ese actual afán por plantear cualquier cosa que se realice como una demostración de que se es el mejor en todo-.

El resultado: una planilla, colgada de dos imanes, en la puerta de mi nevera. He ido anotando, desde el 9 de mayo, las escaleras que he subido al día y los kilómetros andados. Hace un rato los he pasado a una hoja de cálculo, para sumar los totales:

Desde el 9 al 31 de mayo he subido 494 pisos de escaleras y he caminado 144 kilómetros. Teniendo en cuenta que sólo cuento los pisos subidos en el trabajo y que entonces sólo he contabilizado los días laborales, he hecho un promedio de 27 pisos por día. En peldaños: 10.868 peldaños -cada piso tiene 22 escalones- en 18 días. A andar salgo todos los días -obligaciones de ama perruna-, por lo que la media me dice que, más o menos, he caminado alrededor de 6 kilómetros por día.

Lo bueno: me siento orgullosa de mi pequeña hazaña. Lo malo: que conociéndome como conozco, el riesgo de que la perseverancia se me escape, de jolgorio festivalero, en uno de mis paseos, es bastante alto. A ver lo que dura, :-D

Perros tecnológicos

Duda existencial: ¿Alguién es capaz de encontrar una explicación plausible al hecho de que una noticia que tiene que ver con los tribunales, con los divorcios, con los perros y mascotas en general, salga publicada en El País en la sección de tecnología? ¿Será que soy demasiado tonta y no sé encontrar la relación entre una cosa y la otra?

¡Ah! En cuanto a la noticia en sí, poco que añadir que no haya dicho el magistrado que ha dictado la sentencia. Me pregunto -otra duda más- si quizás, el esfuerzo que han hecho, tanto el demandante como la demandada, para defender sus posiciones en esta situación, no hubiera sido tanto más provechoso con anterioridad a su ruptura...

Consultas

Hace una semana -más o menos; no lo sé con exactitud- modifiqué algunas cosas en la bitácora -unas visibles, como la imagen de la portada; otras, no-. Por ejemplo, la situación del icono de las estadísticas: antes estaba como un enlace más, incluido dentro de "Batiburrillo" y ahora se encuentra al pie de la página. La explicación del cambio: tal cual estaba, la información que ofrecía era parcial, y ahora, al incluir el código de los contadores de visitas directamente en el de la plantilla, puedo cotillear a gusto y saber a través de qué caminos llega la gente a esta página -la mayor parte de la afluencia es a través de los buscadores; lectores asiduos, poquitos; tiene su lógica, si bien se piensa-. Bastante divertido, la verdad. He capturado las pantallas de un par de consultas que he hecho recientemente porque no tienen desperdicio. Un pequeño extracto:

.- Ortodoncia de la princesa de Asturias
.- Presupuestos de tiendas de calcetines
.- Boda fallera mayor de Valencia
.- Los hombres y el efecto de la goma elástica en las relaciones de pareja
.- Dirección de la casa de Belén Esteban


Todavía no me explico quién puede llegar a estar tan interesado en la Princesa de Asturias como para buscar información sobre los posibles arreglos que a la escuálida ex-republicana le hayan realizado en su dentadura de sonrisa Profidén.

¿Será que los miembros de alguna asociación de odontólogos quieren regalarle un bono de diez limpiezas bucales? Ya puestos a imaginar, cualquier cosa vale, :-D

¿Vergincetórix o Vercingetórix?

Sigo habitualmente, desde que lo descubrí a través de la antigua bitácora de Ana* -Impermanencia-, lo que cuenta Caboblanco en Roma Victrix. Son historias sobre la Historia -me permito la redundancia-, contadas con un punto de humor y con la fluidez suficiente como para que resulten interesantes y amenas. Si a eso se le añade lo que aportan sus lectores en los comentarios, me atrevería a decir que resulta una lectura bastante recomendable. Un ejemplo, la entrada que escribió explicando el origen de ciertas palabras actuales: Un imperio, un idioma.

Estos últimos días ha estado contando, fraccionado en tres entradas, el enfrentamiento entre romanos y galos y más en concreto, entre Julio César y Vergincetórix:

La espantosa lucha por la Galia (I)

La espantosa lucha por la Galia (II)

La espantosa lucha por la Galia (III)

Dejando de lado la brutalidad de la lucha, que parece ser que fue mucha y casi inconcebible para nosotros, empapados como estamos -la mayoría, claro... porque los hay que parecen anclados en la Edad de Bronce- con preceptos tales como los derechos humanos, hay una cosa que me ha llamado la atención -y es que la cabra tira al monte...-: el nombre del militar galo que se enfrentó a Julio César aparece escrito, tanto por el autor de las anotaciones, como por sus comentaristas, de dos formas distintas:

Vergincetórix -399 referencias en Google- y Vercingetórix -667.000 referencias en Google-.

En un principio pensé que se trataba de un baile de consonantes, un lapsus -o como dice Bielka muchas veces, la disteclia, que juega malas pasadas-, sobre todo, por lo largo que es el nombre. Cuando me di cuenta de que no era un hecho aislado, en los comentarios de la segunda entrada, pregunté al respecto y el autor me explicó que lo correcto era Vergincetórix, ya que significa, en galo, "ganador de cien batallas".

Para cuando llegó su respuesta -rápida, sin duda- ya estaba yo inmersa en la Wikipedia, buscando posibles explicaciones... y me lié todavía más: en la referencia sobre Vercingetórix, en inglés, aparece la transcripción del nombre en galo: wer-king-gheto-rīks y en la versión española, reflejan su pronunciación en latín: uerkinguétorix).

Después de esto, recordé que en la Cuatro emitieron, hace poco, la serie Roma, y que la historia contada estaba centrada en aquella época. No fui una de sus seguidoras, pero sí que es cierto que vi algunos trozos, a ratitos, mientras saltaba de un programa a otro. En el episodio nº 10, titulado Victoria, ejecutan a Vergincetórix... sí, sí, escrito así, Vergincetórix.

La diferencia de entradas entre uno y otro, en el Google, es abrumadora, la verdad... Pero, a veces, lo que dice la mayoría no tiene el porqué ser lo cierto -me viene a la cabeza lo bien que nos han sabido vender el personaje de El Cid... siendo como fue un mercenario en manos del mejor postor-.

¿Me quedaré con la duda?

¡Ah! que se me olvidaba: la versión "lúdica" de este enfrentamiento bélico -aunque creo que se desarrolla una vez es tomada la Galia por los romanos- fue recogida en los famosos tebeos de Astérix.

Callos, pero no de los madrileños

Dio el callo como una más*.

Otro titular de los originales chicos de la edición digital de Valencia de 20minutos. A este paso, cuando la alcaldesa Rita Barberá alce su voz para cantar el himno de la Comunidad Valenciana -¡más bonito!; los de finales de los sesenta lo aprendimos en castellano y decía algo así como: "Para ofrendar nuevas glorias a España, todos a una vez, hermanos, venid..."- en un acto oficial, por ejemplo, uno de los muchos que se prevén para la Copa América, los divertidos redactores titularán la noticia tal que así: "Dio el Do de pecho"... sin caer en la cuenta de que la tocaya de la pelirroja más famosa del cine tiene para dar y vender. De pecho, me refiero.

*Por cierto, el tercer comentario de la noticia no es mío. Lo digo porque ya es casualidad lo del apodo "Bambi"...

El estante


Desde el rincón.

Zapatos y una peonza.


En el espejo.

Dos veces gris.


Vieja.


Como el pulso

que sujeta el hilo.


Enhebrar la aguja

y coser un botón.


Ahora.


Dentro de un año

la hoja será caduca.


El estante acumulará

polvo y finales infelices.


Miedo.



Golosa

Un buen festín, sin duda alguna: pulsando sobre la imagen se pueden ver las patas, las alas y el resto del cuerpo de la abeja impregnados con su manjar predilecto: el polen. La flor sobre de la que está libando el néctar: la del Phytolacca dioica, o lo que es lo mismo, la del Ombú.

Hacia mucho tiempo que no veía tantas abejas juntas... Bien es cierto que ésta es mi primera primavera con tendencias de pseudo-botánica de andar por casa. Aún así, como el árbol es enorme y florece de manera espectacular, acercarse a verlo da un pelín de reparo. La mayoría de las que allí estaban poniéndose las botas iban hasta la coronilla de polen. Para que luego digan que si la abeja Reina esclaviza a las obreras...

Mi primera ópera

Dentro de unas horas. Don Carlo, de Giuseppe Verdi, interpretada por la "State Opera" de Bulgaria. Conseguí las entradas, hace un mes, de puritita chiripa. Se agotaron a las dos horas de sacarlas a la venta, y si no recuerdo mal, en esta ocasión fue en enero pasado. Tenía ganas, la verdad. No quiero hacerme demasiadas ilusiones, por si acaso luego me llevo una decepción. Aunque con lo que me gusta a mí sentarme en un patio de butacas, lo más probable es que caiga rendida ante el espectáculo.

Tumulto

.
.

Nada es nuevo.

Tu aliento es circular,

como tu odio.

Comenzará mañana,

cuando el mantel de nuestra mesa

enoje tu mutismo.


Ellos están.

Simplemente.

De espaldas a mi vida

y huyendo de tu muerte.

Pero están.

Como tumulto.

Porque no saben señalar con el dedo.

Ofrecer seda roja

con olor a ébano

es vender primorosamente

el puñetazo

en el estómago.


Cenaré contigo dentro de unas horas.

Yo tampoco supe levantarme

de la silla a tiempo.

Por la ventana

mirarán tu furia

esos que hace un rato

fueron tumulto.

Después de vernos

serán multitud,

testigos todos

de una revolución perdida.


Nada es nuevo.


Cansancio y miedo.


Ad infinitum.

.
.

Hortera

No sé si es una costumbre sólo valenciana o por contra, se hace habitualmente en el resto de España. Me refiero a lo que se ve en la foto: la "alfombra" floral con la que se adorna el portal de la finca o la puerta de la vivienda por la que ha de salir el niño o niña que comulga, camino de la iglesia. Desconozco el significado que puede tener... No quiero aventurar ninguna posibilidad porque me sale la vena retorcida y malévola y siendo como es que los protagonistas de la celebración son niños puros e inocentes, mejor ponerle un candado a mi boca.

Hoy ha comulgado el hijo de un vecino de la finca contigua a la mía y le he hecho una foto a su puerta -la del inicio-: algo sencillo, sin demasiada ostentación. A las diez y media de la mañana he huido de mi casa: permanecer las dos siguientes horas en ella era arriesgarme a sufrir un colapso existencial por anticlericalismo exacerbado y ya sabemos eso de "más vale prevenir que curar"... A la vuelta de mi largo paseo con Zas he visto algo que me ha dejado impresionada:

Duda existencial: ¿Se puede ser más hortera -para descubrir los detalles, pulsar sobre la imagen-?

Sinceramente, creo que es imposible.

Género

Esta mañana he acompañado a mi madre a su visita al neurólogo. Rutina pura y dura: valoración de la enfermedad y ajuste de medicación. Antes de entrar, nos han hecho esperar durante casi veinte minutos. Justo enfrente de donde estábamos -un estrecho pasillo- había un enorme cartel informativo, patrocinado por una empresa farmaceútica que produce un medicamento llamado Plavix -se emplea para las enfermedades relacionadas con la circulación sanguínea- en el que se daba razón sobre qué son los ictus, cómo se producen, qué síntomas dan y el grado de afectación y recuperación posterior del paciente. Interesante, sin duda. Nunca está de más saber en qué consisten algunas enfermedades, máxime cuando el reconocer los síntomas y reaccionar rápidamente, puede ayudar a que la gravedad y las secuelas del ACV -accidente cerebro vascular- sean menores. Hasta ahí, todo correcto.

Al final de toda la explicación, había un pequeño recuadro en el que se resaltaban los factores que incrementan el riesgo de ictus -sólo he copiado unos cuantos-:

.- Artereosclerosis
.- Obesidad
.- Enfermedades cardíacas
.- Tabaquismo
.- Hipertensión
.- Diabetes
.- Edad avanzada
.- Uso de estrógenos
.- Raza (los afro-americanos tienen un riesgo mayor)
.- Género (los varones tienen mayor riesgo)
.- Historial familiar

He destacado en negrita "género" porque me he quedado perpleja. La contaminación del significado de esta palabra en inglés está llegando hasta extremos que resultan absurdos. La batalla ya está perdida en lo que respecta a su empleo en referencia a la violencia ejercida por razones de sexo: en casi todas partes se habla de "violencia de género", a pesar de que la RAE se pronunció en su momento en contra de este error. Pero que en el ámbito médico, en el que "se supone" que la concreción y corrección en el uso del lenguaje es básica para no crear confusiones, se utilice "género" en lugar de "sexo" no tiene justificación alguna... ¡Ya les vale!

Cantautores

Son muchas las veces que una idea, una reflexión, una lectura, te llevan hasta un punto determinado y a partir de ahí, el punto se convierte en coma y la coma en una conjunción que enlaza una coordinada con otra, como si tratásemos de conformar una cadena con elementos no relacionados, a priori, entre sí. Eso me ocurrió el pasado viernes.

Leí, a primera hora de la mañana, una anotación en la bitácora de José María Romera, escrita -a mi entender- con la excusa de la consecución, por parte del Fútbol Club Barcelona, del título de la Liga Española y titulada Alirón. En ella cuenta que, según el DRAE, el vocablo "alirón" tiene origen árabe. Recordé entonces que José Antonio Labordeta mencionaba este extremo en una de sus canciones: "A veces me pregunto".


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Refleja sus vivencias en la época en la que fue catedrático de Historia en un instituto de bachillerato, en Teruel. Dice:

"...intentando que olviden la vil realidad y rían con la broma de hacerles comparar la influencia mudéjar con el "alava-alavi-alava-alavin-von-van" que gritan en el fútbol animando al personal".

Escuchar a Labordeta, al que siempre recurro cuando algo intrascendente deforma mi visión de las cosas, ocupando demasiado tiempo en mis pensamientos y convirtiendo mi día a día en un estúpido cúmulo de quebraderos de cabeza innecesarios, me trajo a la memoria a otro cantautor al que había visto recientemente en la televisión: Luis Pastor. Ya no se les oye. Eso es lo que pensé. A ellos y a otros como ellos. La canción social hace ya mucho tiempo que se quedó en las vaguadas, orillada por el consumo rápido de palabras, que muchas veces, ni tan siquiera tienen un significado coherente -¿qué decir ante un "Aserejé" servido con volantes de tela estampada con lunares rojos y blancos?-.

La última vez que supe del extremeño del pelo encanecido fue un viernes, 20 de enero de 2006, -otro viernes... nada casual, imagino- en un programa nocturno emitido en La 2, en el que proyectaron un documental dirigido por Montxo Armendáriz, titulado Escenario móvil y en el que Luis Pastor, junto a una compañera también cantante, -no recuerdo su nombre- recorría los pueblos de Extremadura durante los meses de verano, en una mini-gira que, en realidad, escondía la búsqueda de un mundo real pero desconocido para la mayoría: la triste situación de las gentes que han apostado por la vida rural.

A media tarde del viernes pasado intenté publicar una anotación con lo que llevo escrito hasta ahora. No pude: Blogia estaba haciendo mudanza y me resultó imposible entrar en la zona de administración. Por la noche, saltando de un canal de televisión a otro, me di de bruces, de nuevo, con el pelo blanco de Luis Pastor y ese gesto de hombre concentrado, atento a lo que le cuentan. La casualidad, una vez más. En esta ocasión, en lugar de mostrar lo complicado que resultar vivir lejos de la ciudad, su voz sirvió para relatar la triste historia de los muertos civiles en la zona de Extremadura, durante los primeros meses de la guerra civil, tras el golpe de Estado militar -tanto los asesinados por el bando republicano como los ejecutados por los sublevados-. El programa: "El laberinto español". El título del documental: Extremadura amarga (en la TVE Internacional lo emiten el domingo, 14 de mayo).

Me impresionó mucho escuchar el testimonio de un anciano que se libró, al parecer por puritita suerte, de acabar fusilado delante de la puerta de la catedral de Badajoz, en agosto de 1936. Cuando comenzó a hablar, apareció un texto sobreimpreso en la imagen, con una fecha: (1914-2004). Llevaba un dibujo en una mano, una especie de plano. La otra la empleaba para gesticular y reforzar sus palabras situando lo que relataba en el testimonio gráfico. Un tal teniente coronel Yagüe, que entró en la ciudad la tarde del 14 de agosto de 1936, al mando de dos columnas en las que la mayoría de los militares eran moros mercenarios, no tuvo bastante con los muertos caídos en el enfrentamiento por la toma de la Badajoz, que para sentirse satisfecho con su trabajo, asesinó sin ningún tipo de miramiento a cerca de dos mil personas en un día y un poco más. Destaco dos párrafos del largo documento que enlazo porque lo que cuentan también es mencionado en el documental:

"Mario Neves, como su diario y su Gobierno, era favorable al alzamiento y el periódico estaba sometido a la censura del Gobierno portugués, que participaba activamente en la guerra civil española. El sábado 15 de agosto, Mario Neves escribía: Escenas de horror y desolación en la ciudad conquistada por los rebeldes, Acabo de presenciar un espectáculo de desolación y de espanto que no se apagará de mis ojos, Junto a las paredes de la Comandancia Militar, la calle está salpicada de sangre, En las arenas se ven algunos cadáveres, En la nave central (de la catedral) dos cadáveres aguardan todavía la sepultura, Le preguntamos (a Yagüe) si había muchos prisioneros. Nos responde que sí (...). -Y fusilamientos... decimos nosotros. Parece ser que ha habido dos mil...

El comandante (sic) Yagüe (...), sorprendido con la pregunta, declara:

-No deben ser tantos (...).

Estas notas redactadas nerviosamente (...) no conseguirán dar una pálida idea del espectáculo de desolación y de horror que han visto mis ojos (...)."

" Pero el teniente coronel -y más tarde general- Yagüe ha respondido personalmente ante la Historia por lo menos dos veces de la gran responsabilidad que le incumbe. La primera, ya lo hemos visto, fue cuando Mario Neves le preguntó si había habido dos mil ejecuciones y dijo que no creía que fueran tantas. La segunda fue cuando el periodista John T. Whitaker, alarmado por lo que le contaba su colega y amigo Jay Allen, se presentó ante Yagüe y le preguntó si era verdad que habían sido asesinados varios miles de personas. Y el teniente coronel Yagüe respondió sonriendo:

Naturalmente que los hemos matado. ¿Qué suponía usted? ¿Iba a llevar 4.000 prisioneros rojos con mi columna, teniendo que avanzar contra reloj? ¿0 iba a dejarlos en mi retaguardia para que Badajoz fuera rojo otra vez?"

Retomo la explicación del anciano: contó que los moritos -así los llamaba él- iban recogiendo gente de las calles y llevándolos hasta la plaza donde se encuentra la catedral. Allí, delante de la entrada, los fueron colocando y una vez alcanzado un número importante de prisioneros, los fusilaron. A la siguiente tanda, los asesinaron encima de los cadáveres de los anteriores y así sucesivamente, hasta formar un montón: el superviviente que relataba la espantosa escena los llamaba el "montón de los mataos", señalando con firmeza una especie de círculo rojo que había dibujado en su plano. El descalabro llegó al punto de que para que los apresados resultaran ser un mejor blanco, los hacían encaramarse a lo alto del montón y una vez allí les disparaban con ráfagas de metralleta. A la calle contigua a la plaza de la catedral se la conoce, oficiosamente, con el nombre de "la calle de la sangre", por el reguero que bajaba desde el punto de los fusilamientos.

¿Cómo no sobrecogerse con algo así?

La recuperación de la memoria histórica sí que es importante: no es algo que se deba dejar de lado, como se ha hecho hasta ahora. Ya no se trata de una cuestión de dignidad y de respeto hacia los muertos, a todos los muertos -que lo es, sin duda-, sino de que la brutalidad está a la vuelta de la esquina y parece ser que muchos se han olvidado de lo perverso que el ser humano puede llegar a ser.

Lo dejo aquí. Soy consciente de que mi zig-zag carece de coherencia, pero es lo que tiene el ir enlazando las palabras y las ideas a medida que aparecen, sin más.

Sin comentarios

"Respecto al montaje del altar en el puente de Monteolivete para que el Papa dé misa, contará con un total de 700 piezas metálicas que se revestirán con madera resistente al fuego."

El resto de la noticia -con vino incluido-: Alquilan mil pisos desde 300 euros para ver al Papa y venden vino con su cara

Que digo yo... no sé si decirlo, de tan evidente que es, pero bueno... ¿quizás temen que un pirómano oculto bajo el magnífico disfraz de fallero de pro, ansíe prenderle fuego al Papa para comprobar in situ que los Santos Hombres también gritan cuando saben que van a morir?

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Aunque llevo días sin escribir en la bitácora -en parte porque Blogia estaba migrando a otros servidores y en parte porque he andado literalmente de cráneo-, no me he olvidado de una de mis últimas aficiones: la "persecución" titularesca. Allá van algunos ejemplos de francachela periodística -si se me permite la expresión... :-D -:

Los jueces revelan que hay funcionarios que curran 4 h

6.000 personas dormirán en coles para ver al Papa

El 23% de los hogares de Valencia navega a todo trapo en Internet.

Los tres del mismo día -y no digo más-.

El premio -sin jurado ni nada, que yo me basto y me sobro para manejar el cotarro- se lo lleva otro sobre los tramposos:

Seis padres de Maristas denuncian a famosos por trampas para entrar.

Los famosos: la hermana de un Conseller y la hija de conocida diseñadora de modas valenciana. ¿Famosos? En su barrio seguro que sí...

Pon un aloe en tu vida

Iba a escribir una anotación sobre la próxima visita del Papa a Valencia en julio, pero se me han ido las ganas... Amargarme lo que me queda de día me parece una estupidez -es que el asunto tiene bemoles, de verdad: mañana comienzas los cortes de calles y desvíos de tráfico para los preparativos; menos mal que para ese fin de semana, si la cosa no cambia, estaré en Almagro disfrutando de unas cuantas raciones de teatro clásico-, por lo que sigo con las flores, que alegra la vista y, al menos a mí, me divierte bastante. En esta ocasión son de la planta-remedio por excelencia: el aloe.

El nombre en latín de la que aparece en la fotografía es aloe arborescens, una de las 350 especies que existen del género aloe. Dicen que es muy fácil cultivarlas: será que yo no tengo demasiada habilidad, porque una que me regalaron, acabó muriendo al poco tiempo. Una lástima, la verdad.

Si pulsáis sobre la imagen, os llevará al resto de las fotografías, publicadas en la bitácora de Milésimas.

Limpiatubos

De tontodietas a limpiatubos. No existe ninguna relación, lo sé, pero es lo que tiene la asociación de ideas... Cuando la he visto esta mañana en un parque cercano a casa, en lo primero que he pensado ha sido en lo acertado del nombre común de este árbol, adjudicado, sin duda, por la forma de su flor. Sólo hubiera faltado que, a su alrededor, hubiesen plantado unos cuantos árboles botella... En realidad es un Callistemon viminalis.

Pulsando sobre la imagen, se puede ver la fotografía ampliada: no es por echarme flores -bueno, sí; cómo hay tantas ahora en primavera...:-P -, pero esta vez ha salido muy nítida. Los estambres en forma de madeja parecen hilillos de seda.