Escuchado en uno de los bares de Linares, hace dos días, mientras tomaba una tisana de manzanilla:
Fulanita:
Yo no soy racista, pero oyes... es que, fíjate tú, han entrado al bar y sin cortarse un pelo, han venido a donde yo estaba pidiendo en la barra y me han rodeado... y eso sí que no, que a mí me dan no sé qué, que no me gusta verme entre tanta gente extraña.
Menganita:
Pues yo sí que soy racista, qué quieres que te diga... que es que en Puerto-I-Sant de los Desconciertos ya no se puede ir por la calle de tanto moro que hay, que hasta mi hijo me lo dijo el otro día... a mí me tienen harta.
Fulanita me miraba esperando que yo me solidarizase co
...
(... continúa)